El trabajo te enferma

Muchas veces he escuchado a varias personas decir que el trabajo los enfermaba. Y si bien lo decían en tono gracioso e irónico hacia el trabajo o algún jefe, este dicho en varias ocasiones es una gran verdad. Me refiero a que el trabajo, mejor dicho todo el entorno laboral, es un lugar donde uno puede contraer varias dolencias y enfermedades. De este modo, el trabajo te puede enfermar ¿De qué? La gama de enfermedades que un trabajador puede contraer en su trabajo es muy amplia. Veamos un poco más.

El trabajo te enferma

Muchas veces he escuchado a varias personas decir que el trabajo los enfermaba. Y si bien lo decían en tono gracioso e irónico hacia el trabajo o algún jefe, este dicho en varias ocasiones es una gran verdad.

Me refiero a que el trabajo, mejor dicho todo el entorno laboral, es un lugar donde uno puede contraer varias dolencias y enfermedades. Esta situación se potencia en aquellos ambientes laborales donde no se respetan las normas de higiene y seguridad laboral que las normativas imponen.

Así, el trabajo te puede enfermar ¿De qué? La gama de enfermedades que un trabajador puede contraer en su trabajo es muy amplia. Desde asma, dolores musculares, irritaciones en la piel, hipoacusia hasta cáncer. Por ello, tener precaución y adoptar las medidas de seguridad de cada actividad es esencial, y constituye un deber de todas las empresas propiciar la información y herramientas al respecto. Conozcamos un poco más de las enfermedades en el trabajo.


Según ha afirmado la doctora Mar Fernández, especialista en alergias de la Fundación Jiménez Días en Madrid, hay varias condiciones en el ambiente laboral que pueden afectar la salud de los trabajadores. Una de las enfermedades más frecuentes son las afecciones respiratorias. Hasta un 15% del asma en adultos puede tener relación con algún agente del trabajo, especialmente los de naturaleza química, como los isocianatos, que se utilizan en muchos tipos de industria: en la pintura, para hacer barnices, aislantes, etc.”.

No obstante, señala que a pesar de que las enfermedades respiratorias son muy frecuentes en el trabajo, son las que menos consultas tienen en las mutuas. Quizás esto se deba a que cuando uno tiene una enfermedad de este tipo acude directamente al sistema de salud nacional y no al laboral. En este caso, los trabajadores deben saber que tienen que informar estas enfermedades o dolencias al médico de trabajo.

La mayoría de las consultas que se reciben recaen en problemas osteomusculares: dolores de espalda, de cervical o en las lumbares. Para revertir esta situación, la silla donde trabajen debe ser especial. Como afirma el presidente de la Asociación Española de Especialistas en Medicina del Trabajo, Antonio Iniesta, la silla debe ser móvil para ajustar el respaldo y la altura respecto al suelo. Esto os recomendamos cerciorarse con vuestra empresa.

Así mismo, más o menos, todo puede afectar a la salud. Las luces de la oficina o la empresa, la ventilación que exista en el lugar de trabajo, la limpieza, etc., todo puede influir en la salud de las personas y desencadenar dolencias o enfermedades.

Lo recomendable es conocer las medidas de higiene y seguridad que deben existir en cada actividad para que se produzcan la menor cantidad de enfermedades posibles. Corresponde a la empresa brindar esta información, pero si ésta no lo hace los trabajadores se la deben exigir.

Fuente: El Mundo

Foto: Ergonomia por Ezu en Flickr

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