Trabajos nocturnos

¿Cuando la gente dice “el buenas noches del final del día”, tú sales por la puerta directo a trabajar?. ¿Cuando el vecino apaga las luces, tu enciendes las de tu lugar de trabajo?. Si contestas en afirmativo, es que eres uno de los que empieza su jornada laboral cuando gran parte de la ciudapolicias nocturnosd duerme.

Hablamos de todos aquellos que están empleados, total o parcialmente, entre las 22:00 y las 6:00 horas. El interés por compatibilizar su ocupación con otras actividades importantes de su vida (estudios, familia), el incentivo del plus por nocturnidad para el pequeño bolsillo, son algunas de las razones por las que se trabaja bajo las estrellas. En otros casos, forma parte de la naturaleza de la labor: panadero, portero de discoteca…

Vigilante de seguridad, farmacéutico, recepcionista de un hotel, médico o policía, gremios que desarrollan su quehacer profesional con premeditación y nocturnidad, ¿y con salud?. La contestación es más que dudosa, si tenemos en cuenta que el ritmo biológico del cuerpo se altera.

El sueño, como respuesta fisiológica, acude con la oscuridad, con lo que al fichar en tu puesto, tu cuerpo tiene que hacer un sobreesfuerzo, ya que su tendencia natural es replegarse en cuanto a energía. Y con el alba, tu cerebro se activa, por lo que es normal que tardes más en dormirte, a pesar de que estés cansadísimo. Al final, duermes un par de horas menos, en comparación con los de labores matutinas.

Aunque las repercusiones varían según la persona, la edad y sobre todo las condiciones (días libres, número de horas trabajadas), no es infrecuente que a medio plazo experimentes problemas digestivos, cardiovasculares (arritmias, hipertensión), endocrinos, insomnio, etc. Para que el resto de los mortales se puedan hacer una idea, es como sufrir el desfase horario de los viajeros, semanalmente.

Sabemos que el país sigue en funcionamiento cuando los grillos cantan, pero ¿qué pasa por la mente y el espíritu de los que sustentan los pilares de la noche?

Las consecuencias psicológicas (por lo menos en un tercio de la gente) no se hacen esperar en forma de estrés, desmotivación, irritabilidad; llegando en algunas ocasiones a mostrar el síndrome de fatiga crónica.

No podemos olvidar la falta de sincronía con respecto a los familiares. Cuando el trabajador de la noche llega, los otros salen; cuando se desliza en la cama, los otros desayunan. La cosa se complica cuando después de las mil y una ovejas contadas, suena el teléfono, el motor de los coches de fondo y los ruidos matinales de la cotidianeidad, intimidan sin compasión a Morfeo.
Compenetrarse con la pareja y conseguir quedar con los amigos es todo un reto, dada la incompatibilidad de horarios. No digamos ya, si se da el añadido de trabajar en festivos y fines de semana, momentos en los que el círculo socio-familiar llevapanadero a cabo sus planes de ocio.

Si a pesar de todo lo enumerado hasta aquí, muchos continúan, consideremos que tal vez, más allá del plus económico, saben apreciar como ventajas:

-La menor supervisión o críticas por parte de superiores.
-Un clima o ambiente laboral distendido y satisfactorio entre los compañeros.
-La posibilidad de suplementos vacacionales.
Más tiempo para ocuparse de niños, mayores o acceder a servicios, que sólo son diurnos.

Con la puesta de sol, la atención a las necesidades del ciudadano a veces se confunden con el negocio, como ocurre en determinados sectores, en los que no hay causa justificable para que halla un horario nocturno, salvo la de maximizar ganancias.

De todas formas, quede claro que no ignoramos que hay enfermedades, robos, problemas y circunstancias las 24 horas, que hacen que no pueda detenerse la vida hasta la mañana siguiente. Todos somos conscientes de que no hay modo de dar al off laboral durante la noche. Pero no deja de ser menos cierto, que el esfuerzo y riesgo que invierten estos empleados merece que se valoren, atiendan y regulen sus derechos y necesidades, pues asumen costes significativos para su salud y su vida personal.

Es importante que todos los colectivos (sean o no del Estado) no excedan las 8 horas nocturnas. Cuando es así, llega un momento en que, no sólo merma considerablemente su rendimiento (en términos de eficacia y productividad), sino que además se atenta contra su salud.

¿Se compensa meramente con incentivos, sobresueldos o indemnizaciones tras un cuadro de enfermedad crónica? Puede haber otras medidas que resulten más beneficiosas: reducir su jornada a 6 horas, contar con más días libres, facilitar el cambio al turno de día (si existe claro está) por motivos de salud, ampliar la supervisión y atención médica, adelantar la edad de jubilación, optar por ciclos cortos (3 o 4 noches como máximo), etc.

Puesto que todo lo reivindicado anteriormente son acciones que, muchas veces, se escapan al control del trabajador, vamos a dejar esbozadas algunas pautas para mejorar tu calidad de vida, y que sí dependen de ti:

-Para poder sobrellevar mejor los inconvenientes de la nocturnidad, ha de ser una ocupación elegida por ti (no impuesta), que persiga unos objetivos muy claros y concretos (económicos, vocacionales, o personales). Concéntrate en lo que te aporta ese oficio, no en aquelfarmacéutico de guardialo de lo que te priva.

-Permanece en la cama al menos 6 o 7 horas (aunque no duermas todas ellas), levántate para comer, y después continúa con una pequeña siesta.

-Cuida el ambiente: aíslate del ruido y la luz (antifaz, tapones), desactiva timbres y teléfonos.

-Procura cenar en casa un par de horas antes de trabajar, y no irte con el estómago lleno a la cama.

Organízate para mantener tus relaciones sociales. Puedes quedar con tus familiares y amigos para comer o a media tarde, pídeles que vengan a verte, sal los días de descanso, etc. Probablemente hay compañeros de trabajo, que tienen tu horario, con los que sea más fácil compartir actividades en tu tiempo libre. Puedes llevar otro ritmo de vida, pero no aislarte de todos.

-Si tienes alguna enfermedad crónica (asma, artritis) o realmente estás experimentando cambios en tu estado de ánimo (ansiedad, depresión) no dudes en acudir al médico. No tienes por qué convivir con esos síntomas,

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...