Síndrome postvacacional: dificultades de la vuelta al trabajo

Volver a levantarse temprano y resignar la diversión vivida semanas atrás puede traernos grandes posibilidades de ser víctimas del Síndrome post vacacional.

El año laboral se hace largo y, salvo que tengas oportunidad de tomarte algunos días a mediados de año, llegas a septiembre arrastrando los pies y tus energías parecen no alcanzar para acabar una jornada laboral. Las vacaciones se hacen esperar pero una vez que las tienes, ¿las disfrutas?

A mucha gente le cuesta trabajo desprenderse de las preocupaciones de inmediato y, a menudo, los primeros días de vacaciones, ya sea que las pasen en su hogar o hagan un viaje, las rutinas de los días de semana se repiten instintivamente: levantarse temprano y tomar una ducha, revisar el correo varias veces y mirar con frecuencia el móvil, casi extrañados de que no suene.

En ocasiones esta dificultad para desconectarse del trabajo lleva dos o tres días y luego sí, uno se olvida hasta de dónde trabaja y el horario del desayuno se aproxima al del almuerzo; se disfruta del merecido descanso y, al fin de dos semanas (o un poco más si tienes algo de suerte y antigüedad) hay que volver a la oficina.

Sólo que volver no siempre es tan sencillo como suena.

Existen un trastorno asociado con las vacaciones que ha sido llamado Síndrome post vacacional, depresión o estrés post vacacional o Síndrome de la vuelta al trabajo que hace difícil volver a adaptarse al ritmo y la rutina.

El Síndrome post vacacional se refiere a la incapacidad de adaptarse al trabajo una vez terminadas las vacaciones, pero no se tata de un simple descontento porque hay que volver a trabajar. A menudo los síntomas se presentan en forma de desequilibrios físicos y psíquicos que toman al trabajador desde algunos días hasta semanas para recuperar el equilibrio en su humor y salud.

El Síndrome post vacacional es bastante más frecuente de lo que se cree y, según las cifras expresada en una investigación científica, el 35% de los trabajadores españoles de entre 25 y 40 año sufren esta alteración.



Algunos de los síntomas del síndrome post vacacional son cambio de ánimo repentino y rechazo al trabajo luego de un período vacacional más o menos prolongado; irritabilidad, insomnio, tristeza, ansiedad, nauseas, taquicardias, dolor de estómago y algunos otros síntomas que pueden acercarse a la depresión.

Claro que a todos nos entristece que las vacaciones se terminen y haya que volver a trabajar pero no por eso estamos inequívocamente padeciendo este Síndrome.

Si un trabajador detecta uno o varios los síntomas antes descritos será necesario que indague en el origen de los mismos para poder descubrir si padece del Síndrome post vacacional.

Pero, ¿por qué ocurre?

La causa principal es el desajuste horario que normalmente se genera en período de vacaciones; as noches se prolongan al igual que se amanece más tarde y si a las vacaciones del trabajador se suman las vacaciones escolares de sus hijos, la casa y sus horarios estarán totalmente cambiados.

La segunda causa, en orden de importancia, es el cambio dado en el ritmo de vida diario, en las rutinas y, en general, en los ciclos cotidianos que van desde el horario de las comidas hasta la frecuencia de las tareas domésticas y ratos de ocio. Se producen, además, importantes cambios en la actividad social dado que se dispone de más tiempo para salir, encontrarse con amigos y divertirse.

En este contexto, volver al trabajo implica sumergirse en las demandas y exigencias, con un ritmo cotidiano que no dominamos sino que nos lleva a las corridas de aquí para allá con reuniones y un montón de papeles que se juntaron sobre nuestro escritorio mientras disfrutábamos de las vacaciones.

Volver a levantarse temprano y resignar la diversión vivida semanas atrás puede traernos grandes posibilidades de ser víctimas del Síndrome post vacacional.

Pero, por supuesto, no todas las personas reaccionamos de la misma manera y así como hay quienes sufren volver al trabajo, habrá quienes estén felices por retomar su ritmo diario y recuperar sus espacios profesionales.

Para que el retorno al trabajo no sea una tortura es importante tener en cuenta que el entorno de trabajo es un elemento fundamental y que la percepción que el trabajador tenga del mismo harán la diferencia.

Así mismo, una buena relación interpersonal con jefes, pares y colaboradores, basada en la comunicación y el compañerismo hará mucho ás sencillo el proceso de readaptación luego de las vacaciones.

Si sentimos que nuestro trabajo nos reclama por el tiempo que no estuvimos y tenemos toneladas de pendientes que parecen no terminarse nunca y se acumulan con las tareas de cada día, difícilmente podamos volver felices al trabajo.

Por otro lado, el tiempo que el trabajador permanezca lejos del trabajo, en vacaciones, también influirá en la dificultad o no de readaptación y por ello se aconseja a las personas que tienen muchas semanas disponibles, que las utilicen en dos o tres oportunidades, de manera de minimizar el impacto en el trabajador y también en la empresa.

Otra clave importante para que el retorno sea un poco más feliz es preparar las labores con antelación al período vacacional de manera tal que, al retorno, no hayan pendientes que requieran de tratamiento urgente.

Si te ha sucedido en anteriores ocasiones o temes que te cueste volver a adaptarte al ritmo de trabajo y te has ido de viaje, emprende el regreso con tres o días de anticipación, así puedes ir preparándote para retomar la rutina de horarios.

Una vez en tu lugar de trabajo puedes comenzar de manera gradual y no exigirte resolver todos los problemas el primer día que vuelves de tus vacaciones; conforme pase el tiempo irás retomando tu ritmo y productividad habitual y, antes de acabar la primer semana verás que te has adaptado.

Una actitud positiva frente al retorno al trabajo hará las cosas más fáciles y nos permitirá reencontrarnos con nuestras tareas y colegas con optimismo y buena predisposición.

Por último, evita las cuentas regresivas tales cómo Faltan otros once mese para volver a disfrutar y ser feliz o Aun restan 340 días de intenso trabajo ante de mi descanso. Vivir el día a día hará que las semanas y meses pasen y las vacaciones lleguen, nuevamente.

Cómo viva cada uno sus vacaciones, su trabajo y el retorno al mismo serán los parámetro subjetivos y determinantes.

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