Guadalajara crea 20 empleos gracias a la resina

13 nuevos resineros se han echado a los montes de Guadalajara a resinar tras los cursos de este año de la Diputación, sumándose a los siete que lo hicieron en la edición anterior.

Ya hemos visto en ocasiones anteriores que la crisis ha supuesto le regreso de mucha gente a los pueblos y la recuperación de empleos como el de resinero, que poco a poco había ido desapareciendo de los montes españoles. Esta desaparición ha hecho que las nuevas generaciones no tengan los conocimientos con los que se contaba antes, por lo que el testimonio de los antiguos resineros es clave a la hora de aprender todo lo relacionado con el oficio. Otra opción son los cursos, como los que organiza la Diputación de Guadalajara.

Este año se han organizado por segunda vez estos cursos, en los que se aprende a resinar en los bosques de Tamajón, Sigüenza y Molina de Aragón, y 13 nuevos resineros se han sumado a los siete que empezaron a resinar tras la edición anterior de los cursos. Tamajón, Campillo de Ranas, Cogolludo, Semillas, Corduente, Alcolea del Pinar, Luzaga, Santa María del Espino, Villarejo de Medina, Anguita y Sigüenza son los lugares elegidos por los nuevos resineros para desarrollar su actividad.

Ana Guarinos, presidenta de la Diputación de Guadalajara, destaca que el regreso de los resineros a los montes de la provincia supone la recuperación de un sector que se ha convertido en una nueva fuente de riqueza y empleo para el entorno rural de Castilla-La Mancha. La presidenta de la Diputación de Guadalajara también destacó que además de la creación de empleo que han supuesto los cursos, se contribuye a la consolidación de la población rural, con todas las ventajas que conlleva.

Beneficios medioambientales

Creación de empleo, consolidación de la población en el entorno rural y ayuda al medio ambiente. Los beneficios para la naturaleza son el tercer punto favorable de la presencia de los resineros en los montes no solo de Guadalajara, también en otras provincias como Segovia, Soria o Jaén donde se ha apostado por la resina, ya sea de forma pública o a partir de la iniciativa privada. La presencia de los resineros en el monte ayuda a su conservación y a mantenerlos limpios, reduciendo el riesgo de incendio.

Guadalajara ha repartido este año 5.000 pinos a los resineros, aunque no es ningún trabajo fácil. Hace falta mucha paciencia y estar dispuesto a trabajar en duras condiciones climatológicas, y en estos meses de verano suvriendo las picaduras de los insectos. Tampoco es un empleo demasiado bien pagado, ya que cada pino de tres o cuatro litros de resina, que suelen cobrarse a 1 euro, aunque algunos ayuntamientos se quedan algo.

Más información: El Día

Foto: el buho nº30

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