Cómo gestionar el talento

En una época en que no sólo las empresas eligen a sus trabajadores sino que los trabajadores eligen a las empresas donde quieren emplearse, distinguirse y aprender a retener y atraer talentos puede ser la clave para diferenciar y destacar a la organización de sus competidores.

No todos los empleados son iguales: Diferenciar y Gestionar talentos

Cuando las empresas comienzan a abocar sus esfuerzos para superar la crisis, destacarse, recuperar el mercado perdido o conquistar nuevos espacios, clientes, segmentos o mercados, es necesario mucho más que la intención. Superar a la competencia se vuelve una necesidad.

Dentro de los objetivos de superación de las empresas, además de una política y un plan, de estrategias y herramientas modernas, es necesario contar con el capital humano indispensable y calificado para llevar adelante y con éxito, la misión.

En esta etapa, la gestión de los recursos humanos cobra vital importancia pues los resultados del negocio y el alcance de las metas sólo será posible a partir de la suma de los resultados conseguidos con los muchos talentos que se posean dentro de la organización.

Invertir en conseguir capital humano calificado tanto como en retener a los empleados que aplican en la categoría se vuelve parte de una nueva filosofía empresarial en donde el área de los RRHH es un área estratégica y no sólo de apoyo para la organización.


Para Jeffrey Pfeffer, profesor de Comportamiento Organizacional en la Universidad de Stanford, valorar a las personas dentro de las organizaciones implica que:

  • La dirección de la empresa se lo crea y sea capaz de transmitirlo al resto de la organización. Al respecto, Richard Branson, fundador de Virgin, ha dicho en numerosas ocasiones que: “primero están las personas, en segundo lugar los clientes y en tercer lugar los accionistas”.
  • Asegurar un lenguaje empresarial el que se transmite respeto y aprecio por las personas debido a que el lenguaje influye en cómo las cosas son apreciadas.
  • Las personas que conforman la organización se aseguran el acceso a todos los niveles de Dirección.
  • La organización apuesta a la formación de sus empleados y no escatima en estos gastos pues entiende que aporta un valor distintivo a los individuos y mejora la capacidad organizativa de la empresa.
  • Quienes estén en altos cargos directivos de las empresas deben compartir la idea de que los valores individuales son importantes para poder promover la creación de espacios laborales de alto rendimiento.

Así, gestionar el capital humano de la empresa excede al área de recursos humanos y se vuelve uno de los lineamientos más competitivos de las organizaciones que necesitan una ventaja competitiva capaz de diferenciarlas de sus competidores.

Es en base a esta nueva filosofía que a los empleados de las organizaciones se les llama «clientes internos», pues hacia ellos se abocan los esfuerzos para crear un clima organizativo adecuado, un estilo empresarial orientado a personas, el reconocimiento de sus aportaciones individuales y grupales, progresión y crecimiento profesional de los miembros para que se sientan identificados con la empresa que, finalmente, ayudará a alcanzar objetivos y diferenciar a la empresa.

La motivación, el estímulo, el reconocimiento y la escucha atenta de las necesidades profesionales y personales de los empleados, además de un salario indicado son herramientas para atraer y retener talentos en una organización.

Fuente: RRHHMagazine
Fotografía: The House of Commons

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