Cómo encajar en el grupo de trabajo

Ser el nuevo en un empleo y, sobre todo, en un grupo de trabajo formado y consolidado hace años puede ser un gran desafío, pero si tienes en cuenta algunas pautas, lo lograrás muy pronto!

El "nuevo": cómo integrarse a un grupo de trabajo

Si has tenido la suerte de conseguir un empleo recientemente y acabas de sumarte a un grupo de trabajo, probablemente sientas ansiedad por entablar relación con el grupo y ser aceptado rápidamente como un miembro más, sin tener que dar exámenes de aptitud y confiabilidad.

Sin dudas, todo grupo consolidado suele resistirse a los «nuevos» y las primeras semanas de trabajo del empleado incorporado pueden ser muy estresantes para él, además de ser horas cruciales en las que se tejen el futuro social, relacional laboral del recién incorporado.

Dado que los compañeros de trabajo no han estado en la selección y en las entrevistas que el entrevistar mantuvo con «el nuevo» mientras era reclutado, poco saben sobre el potencial y la capacidad del nuevo integrante, de manera que serán necesario hacer un esfuerzo para trasladar esa buena imagen e impresión dada al reclutador para que el grupo de trabajo sienta, también, que «el nuevo» ha venido a colaborar y tiene mucho para aportar.


La primer mejor actitud de un nuevo integrante en un grupo de trabajo es la de escuchar y observar.

Es importante tener en cuenta que el puesto nuevo que se ocupa pudo haber sido pretendido por alguno de los integrantes anteriores del grupo de trabajo o bien, el nuevo integrante ha entrado en reemplazo de un compañero despedido al que todos estimaban.

Cuando se presenta alguna de estas situaciones, el grupo -o algunos integrantes- se muestra sorprendido y ofuscado con la nueva incorporación y será necesario evitar querer tomar protagonismo de inmediato, evitar las «auto referencias» y los cambios bruscos cuando se tiene cierto grado de mando en el grupo.

En estos casos es importante permitir al grupo descubrir de a poco las capacidades y virtudes del nuevo integrante.

Para familiarizarse con el nuevo entorno de trabajo existen horas y espacios ideales, donde el grupo se distiende y es más receptivo. Uno de esos momentos es la hora del almuerzo.

Aunque parezca un momento intimidante para el nuevo y el impulso primero sea el de evitar el momento cubriéndolo de tareas o, peor aún, el de acudir a un restaurante cercano en forma solitaria, es importante no desperdiciar el primer contacto social con el grupo que se brindará más abierto para conocer al nuevo integrante y dejarse conocer.

Aunque no entables conversaciones personalizadas con cada uno de ellos, podrás conocer el perfil de tus compañeros observando y escuchando cómo se relacionan entre ellos.

Pero además de las relaciones sociales con tus pares es importante que, durante los primeros 30 dias se obtenga información sobre la forma de calificar que el jefe empleará con el nuevo integrante; conocer sobre la aplicación de los objetivos, porcentajes y compensaciones será una de las tareas durante el primer mes de trabajo.

Habrá que hacer una lista de «códigos» que se deberán respetar en el trabajo, podrán ser reunidos preguntando a los pares u observando cómo ellos se comportan respecto del jefe o de otros compañeros. Es importante que se copien las buenas actitudes y se eviten las malas, así como los prejuicios que puedan intentar trasladar al nuevo.

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