Cómo discutir con tu jefe

Tengas razón o no, ero para interpelar al jefe o discutir con él es necesario que uses buenas habilidades de comunicación durante la discusión.

Limando asperezas y discrepancias

No todos los ámbitos de trabajo son apacibles, propicios para la creatividad y capaces de dejar fluir las mejores aptitudes de las personas que en él se desenvuelven. De hecho, un clima de trabajo propicio sólo se logra luego de haber trabajado en el control de las emociones y haber sorteado la dificultad de trabajar con compañeros difíciles sin que ello signifique volverse amigos.

Sin embargo, hemos notado cómo la relación con un jefe difícil es bastante más complicada que la que podríamos tener con compañero de trabajo más; sobre todo si has intentado llevarte bien con tu jefe sin conseguirlo.

Si por alguna de estas razones o por un incidente menor, necesitas discutir un tema con tu jefe, es necesario tener en cuenta algunas cuestiones para comunicarte efectivamente y hacer valer tu posición.

Para ello es vital que se cerciores que antes de la discusión no había falta de comunicación. Si acaso en cada evaluación de metas te has sentido maltratado o desconsiderado pero no habías podido indagar en las causas, es necesario que la próxima vez que se establezcan las metas, semestrales o anuales participes activamente de las mismas. sólo de esta manera podrás debatir cuando, llegado el momento de la evaluación de tu rendimiento, puedas objetar una mala revisión de las mismas.

Si tienes los argumentos para enfrentar a tu jefe, necesitas preparar un caso, es decir, conducir de manera lógica el asunto y, para argumentar adecuadamente requerirás de documentos por escrito. Así mismo, es necesario que trates de estar calmado e intentes no poderte nervioso antes de estas reuniones o perderás el control y la postura.

La falta de comunicación entre el jefe y el empleado muy a menudo resulta en una revisión de mal desempeño o porque no te has empapado de las consigas y pedidos, porque tu jefe no se expresó adecuadamente y porque ambos no se cercioraron de comprender los objetivos. Este punto es vital para evitar una mala evaluación, pero si la misma se ha suscitado de todas maneras, es necesario que pases algo de tiempo con tu jefe para aclarar las cuestiones que refieren a tu bajo rendimiento o mal desempeño; si acaso sólo se trata de impresiones o hay fechas y proyectos concretos con los que no has cumplido como se esperaba de tí.

Si tú y tu jefe están llegando a un arbitraje en la re-evaluación de la evaluación de desempeño, pregunta a tu jefe para hacer una rápida reunión de seguimiento dentro de una semana o algo así. Si tu jefe se ha comprometido a cambiar la evaluación de desempeño basado en la discusión y los hechos presentados hasta ahora, usa tu capacidad de negociación y persuasión para solicitar de él / ella incorporar la retroalimentación positiva.

Los jefes van y vienen. Los equipos se disuelven y la reorganización de la compañía es muy posible. Una mala crítica no significa que es hora de empezar a buscar un nuevo trabajo. Analiza la situación y observa, si hay algunos puntos válidos tal vez tú puedes hacer todo lo posible para llevar a cabo mejor tu trabajo la próxima vez. Más si se han formulado acusaciones injustificadas y tus reuniones con el gerente no ha sido fructíferas hasta ahora, luego de llegar a la más alta dirección y los recursos humanos podría ser una posible solución.

En todo caso, ten cuidado de todas las consecuencias, si no puedes permitirte el lujo de estar fuera del trabajo o estar en los libros malos de la gestión de recursos humanos tendrás que re-pensar tus pasos hacia la protesta. Es una buena idea hablar con tus colegas que han estado en la empresa más tiempo para averiguar si había cualquier acción tomada en contra de aquellos que se rebelaron contra una mala revisión del desempeño.

Foto: New office por Phillie Casablanca en Flickr.com.

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