y tú ¿por qué trabajas?

Trabajar, producir y ser un profesional exitoso han poblado nuestro imaginario desde muy pequeños, convirtiéndose en una meta de nuestra adultez durante décadas nos preparamos con muchos años de escuela y otros tantos de Universidades y post grados para estar bien preparados y listos para Trabajar. Pero, ¿alguna vez nos planteamos por qué queremos trabajar?

Trabajar, producir y ser un profesional exitoso han poblado nuestro imaginario desde muy pequeños, convirtiéndose en una meta de nuestra adultez durante décadas nos preparamos con muchos años de escuela y otros tantos de Universidades y post grados para estar bien preparados y listos para Trabajar.
Pero, ¿alguna vez nos planteamos por qué queremos trabajar?

El simple hecho de que lo hayamos percibido como un mandamiento social y familiar hace que esta pregunta se anule y no sea necesario formularla, y simplemente busquemos empleo, cuando siquiera tenemos mayoría de edad o las condiciones y requisitos que ese primer empleo requiere.

La importancia de conocer nuestras motivaciones para trabajar son la clave para responder sobre nuestro contento o descontento laboral, nuestro nivel de satisfacción salarial y profesional y muchas otras cuestiones que se esgrimen como problemas en sí mismos pero que pueden haber nacido en una pregunta que no quisimos formularnos: ¿y yo por qué trabajo?

Sobre todo si tus jornadas son largas y tediosas, si tienes que hacer un largo viaje para llegar a tu puesto y si el salario no te alcanza; es común que el descontento reine y cada mes amenaces con largar ese empleo para buscar otro.

Pero saber por qué trabajas te puede ayudar y cualquiera sea la respuesta, es valedera: Hay quienes lo hacen sólo por dinero, otros por satisfacción personal, por solidaridad y hasta por amor a un compañero/a de trabajo.

Conoce tus propias motivaciones y ayúdate a incrementar tu produtividad o ponerte a gusto en otro empleo, dependiendo de tus razones personales para emplearte y ser una persona económicamente independizada.



Si quieres trabajar más y mejor o que tus compañeros o empleados lo hagan, es importante que conozcas por qué trabajan y si esta motivación es tal que permita un incremento en la productividad y en la calidad del trabajo sin que hayan condiciones de por medio; por ejemplo si una persona trabaja solamente por dinero, de ninguna manera hará más y mejor trabajo a menos que sse la pague más.

Existen diferentes motivaciones para trabajar que pueden ser clasificadas de una manera sencilla a pesar de la multiplicidad y de la variedad de combinaciones de cada individuo.

1) Motivación extrínseca:

Esta motivación se refiere a a todo aquello que el trabajador puede obtener para sí mismo y para los suyos mediante su trabajo, es decir que no persigue como fin su empleo sinoo lo que hacerlo le apota: dinero. Su fin o motivación es tener sustento económico para proporcionar bienestar a su entorno.

Esta motivación es una de las más comunes entre los trabajadores y es la más difícil de manipular para modificar la productividad del empleado. Cuando el trabajo se considera algo ajeno a la persona, una sencilla tarea que se debe practicar para poder conseguir lo que verdaderamente se desea y necesita, el trabajo en sí se convierte en una carga que debe ser aceptada y cumplimentada: un costo para obtener los beneficios.

Con este modo de ver las cosas, el trabajador no se involucra con su trabajo y, por todos los medios intentará trabajar lo menos posible ganando lo mismo o lo que es igual, hacer el esfuerzo necesario para cobrar a fin de mes.

2) Motivación intrínseca:

Esta motivación se refiere a lo que el mismo trabajo aporta al trabajador y es ésta la paga que busca, que no necesariamente es dinero. En estos trabajos o profesiones el trabajador busca el medio para hacer lo que más desea, las herramientas o el espacio, que son difíciles de obtener y ello representa un valor; se trata de trabajadores que buscan perfeccionarse en determinada empresa de alto prestigio o trabajar en algo que les apasiona y que de otra manera no podrían tener contacto.

Es este tipo de motivaciones el que permite un mejor desarrollo de las capacidades del trabajador y le permite perfeccionarse y conocer nuevos horizontes laborales; siendo estas razones suficiente paga para el trabajador.

Cuando es el mismo trabajo el que motiva al trabajador, la productividad no encuentra límites siempre que los valores positivos del trabajo se mantengan y que el trabajador no se vea forzado a cambiar de motivación por razones económicas.

3) Motivación transitiva

La motivación transitiva se relaciona con lo que se puede aportar a los demás a través del trabajo.
Si la motivación del trabajador no está dada por la paga, ni por la experiencia o espacio de trabajo que obtiene pero sí está dada porque es allí donde puede transmitir sus conocimientos y valores a otras personas. necesitan ampliarse trascendiendo o traspasando su valor a otras personas, hablamos de motivación transitiva.

El objetivo del trabajo es beneficiar a otros con la experiencia y los resultados del trabajo que devendrá en beneficios intrínsecos para otras personas.

Y esta motivación es la que hace que el resto circulen y se complementen unas a otras pues, quien contrata alguien con motivación intrínseca obtiene para sí la motivación extrínseca y los colaboradores o dependientes tienen motivaciones intrínsecas que son satisfechas. Todos felices y motivados, relacionandose con otros y sus propios intereses en virtud del mismo trabajo.


4) Motivación trascendente:

Cuando lo importante no es ganar dinero, ni ayudar o ser útil pero si trascender, ser importante, dejar una huella y obtener premios titulares no económicos; convertirse en líder y tener un séquito de admiradores y subordinados podemos hablar de motivación trascendente.

La motivación trascendente se orienta a satisfacer, en los otros, necesidades no demandadas. Trascender adquiere aquí un sentido nuevo: por beneficiar a otro. El líder trascendente es aquél que tiene como propósito la mejora de aquellos a quienes dirige y sirve. Busca, preferentemente, que las personas desarrollen todo su potencial y que interioricen la misión de la organización.

Todo líder comienza con el sentimiento natural de querer servir y es ésa la motivación primera pero no todos los líderes son trascendentes; algunos simplemente disfrutan de ser líder y no entregan los secretos del trabajo que los mantiene como líderes; pero aquellos líderes que son capaces de dar a sus subordinados las herramientas para superar al mismo líder son muy valiosas en cualquier empresa; pues no persiguen ser dominantes sino respetables.

Esta motivación responde a valores morales muy desarrollados que son sumamente valiosos para las organizaciones.

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