Jefes para olvidar

Hay muchos responsables que, por su cargo, tienen que estar constantemente viajando, sin embargo, no es excusa para ignorar o desentenderse de lo que pasa en su equipo de trabajo. Como responsable, debe estar al tanto de su entorno, y hay muchas formas para hacerlo. La cuestión es querer hacerlo.

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Mandar

Ya he hablado anteriormente sobre las diferencias entre jefe y líder. Hoy quiero centrarme en la actitud de algunos responsables que se ponen una coraza en su trabajo, ignorando la realidad que tienen a su alrededor. Con esto, demuestran que les falta mucho para llegar a ser un líder y que se va consolidando en la categoría de “jefes para olvidar”.

Hay muchos responsables que, por su cargo, tienen que estar constantemente viajando, sin embargo, no es excusa para ignorar o desentenderse de lo que pasa en su equipo de trabajo. Como responsable, debe estar al tanto de su entorno, y hay muchas formas para hacerlo. La cuestión es querer hacerlo.

Cuando surge un problema en el equipo y no se hace nada porque se piensa que dejándolo pasar desaparecerá por si sólo, se comete un error muy grande. Es momento oportuno para ponerle remedio, ya que aun se está a tiempo. Los problemas no desaparecen por si solos. Sólo se solucionarán si se hace algo que haga cambiar las cosas.

En el momento que se desvela el roce u obstáculo en el equipo de trabajo se ha de hablar directamente con los protagonistas. Sólo escuchándoles, se descubrirán sus motivaciones y razones que lo hayan provocado.


Mediante el consenso se buscará una solución adecuada para todas las partes que haga volver a la normalidad. También se debe analizar en profundidad qué produjo esta situación y hacérselo ver a todo el equipo para que no vuelvan a ocurrir situaciones similares.

Siempre insisto en que los responsables de personas deben prestar mucha atención a la comunicación con los miembros de sus equipos de forma habitual para ver cómo están, qué opinan, qué harían sobre determinados temas además de identificar si tienen algún problema.

Tienen que ver y percibir a sus responsables como cercanos y que pueden acudir a ellos en el momento que tengan cualquier necesidad porque les van a tratar con educación, manteniendo la confidencialidad y discreción que precisen.

Esto no se consigue de la noche a la mañana sino que la comunicación con los equipos se debe trabajar día a día y que ellos vean que están arropados. Con esto no quiero dar a entender que sus responsables deben estar siempre en la oficina. Hay quienes están en la oficina y están a mucha distancia de su equipo. Otros, en la lejanía, consiguen que parezca que están sentados al lado.jefes-malos

Es decir, no es cuestión de preguntarles un día aleatorio qué tal están o con invitarles una vez al año a cenar. Hay que demostrarles que se está ahí con y para ellos, para lo bueno y lo malo, siendo uno más del grupo que les hace sentirse parte de la empresa.

Hay responsables que van a su aire, sin preocuparles nada que no sea ellos mismos. Luego, se sorprenden de que determinados miembros de sus equipos se vayan a otra empresa cuando ellos pensaban que todo iba a las mil maravillas, sin captar las señales que les lanzaban estos trabajadores. Lo que pasa que se vive muy feliz cuando no se quiere ver más allá de su mesa.

Muchos responsables dirán no hay gente así pero se puede averiguar  preguntándose lo siguiente ¿Estáis seguros al 100% de que todos los miembros de vuestros equipos están contentos? ¿Qué hacéis para ser uno más del grupo?

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