Las empleadas del hogar equiparan derechos

Mocho

Hasta hace nada las empleadas (o empleados) del hogar trabajaban tanto o más que cualquier otro tipo de trabajador, pero no tenían en absoluto los mismos derechos. De hecho, esta actividad estaba regulada por un régimen legal arcaico,  era una isla en medio de un océano que hace unos días tocó a su fin. El Consejo de Ministros ha aprobado un Real Decreto mediante el cual se adecuan las condiciones de este colectivo al marco legal. La figura legal utilizada es muy similar a la que ya se aplica para los becarios, y al igual que ellos, las empleadas domésticas contarán con las mismas coberturas que el resto de los trabajadores, excepto el derecho a prestación por desempleo.

La nueva normativa entrará en vigor el próximo 1 de enero y la primera cosa requerirá es un contrato escrito para ejercer este tipo de actividad. Esto es una novedad, puesto que hasta ahora servía un acuerdo verbal, a la antigua usanza. Otro de los cambios estriba en que para toda persona que trabaje interna y cobre una parte en especie (manutención), ésta no podrá superar el 30% del total del salario, que por otra parte no podrá ser menor de la cantidad estipulada para el salario mínimo interprofesional (641 euros al mes). En caso de incluir manutención, una vez detraída ésta, el salario tampoco podrá quedar por debajo del mínimo. Hasta ahora se les podía descontar hasta un 45% por esta misma razón.

Además, ahora las trabajadoras recibirán dos pagas extraordinarias al año como cualquier otra persona, en vez de las dos medias pagas que percibían hasta el momento. El descanso entre jornadas también estará mejor gestionado. La nueva regulación complementa asimismo las mejoras en cobertura por accidente de trabajo y enfermedad profesional desde el primer día de la baja. Es esta una medida que llega tarde si tenemos en cuenta que el presidente Zapatero ya manifestó su intención de llevarla a cabo al principio de la legislatura y que en cambio ha guardado para justo antes de las elecciones. Aún así más vale tarde que nunca.

Por lo que respecta al ámbito laboral, a partir de ahora seguirá sirviendo la propia voluntad del empleador como causa de despido, pero se le requerirá comunicarlo de forma expresa. Además, la cuota de indemnización se fija en los 12 días de salario por año, 5 más que hasta ahora. Como veníamos diciendo, sólo falta la prestación por desempleo pero no está todo perdido aún; se contempla su adopción en un futuro. Pero en todo caso es una decisión que tomará el nuevo gobierno que salga de las generales.

Fuente| El País

Foto| Sergio Piquer

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...