Las constructoras españolas miran a Brasil

Brasil es uno de los grandes países emergentes, con el Mundial de Fútbol y los Juegos Olímpicos a la vuelta de la esquina, por lo que las constructoras españolas encuentran en el país carioca las oportunidades que con la crisis se han esfumado de España.

Cada vez más constructoras españolas hacen negocios en ciudades brasileñas como Sao Paulo.

El sector de la construcción fue el principal motor de la economía española hasta que estalló la burbuja inmobiliaria. La crisis ha tenido una especial incidencia en este sector, y numerosas constructoras españolas desaparecieron del mapa, ahogadas por las deudas y por unos pisos imposibles de vender. Vistas las pocas perspectivas de recuperación  que hay en España, las constructoras miran hacia los países emergentes, atraídos por el crecimiento de China, los petrodólares de los países del Golfo Pérsico o Brasil, un país donde el acceso a empresas extranjeras nunca ha sido fácil.

Acciona e Isolux se han consolidado en el país carioca, y FCC y Sacyr están empezando a penetrar en un país donde el dinero fluye y que tiene en el horizonte dos eventos de gran magnitud: el Mundial de Fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de Río de Janerio en 2016. En juego hay suculentos contratos de carreteras, trenes o instalaciones industriales. Las próximas subastas previstas son un paquete de aeropuertos, la concesión de las autopistas federales y el tren de alta velocidad que unirá la sede olímpica con Sao Paulo, el otro motor económico brasileño, un contrato valorado en unos 15.000 millones de euros.

Precisamente en Sao Paulo salieron a subasta seis tramos para cerrar la circunvalación de la ciudad por la zona norte, en total 44 kilómetros para construir con un presupuesto conjunto de 1.480 millones de euros. Acciona se ha llevado dos tramos, e Isolux y Copasa se han llevado uno cada una a través de consorcios con empresas brasileñas. Hace 10 años que se comenzó la circunvalación de Sao Paulo, 180 kilómetros de carretera que debían descongestionar el tráfico de la ciudad, reducir la contaminación y desviar el tráfico de vehículos pesados del centro de la ciudad.

Los tramos que ha obtenido Acciona tienen 9’1 y 12 kilómetros, con un presupuesto de 288 y 226 millones de euros respectivamente. Desde que llegó a Brasil en 1996, esta empresa se ha adjudicado obras como la fábrica de Wolkswagen en Resende, la remodelación del edificio que alberga la sede de Telefónica o las obras del Estadio de la Luz de Sao Paulo; además de la explotación durante 25 ños de 200 kilómetros de una autovía.

Por su parte, Isolux se ha llevado 6 kilómetros, presupuestados con 238 millones de euros, junto a la empresa brasileña Mendes Júnior. Esta constructora ya está construyendo la línea 4 del metro de la ciudad, y explota 680 kilómetros de autopistas y 1.200 kilómetros de líneas de alta tensión. Finalmente, Copasa y la brasileña Construcap se repartirán a partes iguales un tramos de 8 kilómetros, en la que será la primera obra civil de la compañía en Brasil. Los otros dos tramos de la circunvalación, los únicos que queden en manos 100% brasileñas, fueron para el grupo OAS.

Fuente: Cinco Días

Foto: veebruar

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