La LOMCE ha sido publicada en el BOE

La Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) ha sido publicada este pasado martes en el Boletín Oficial del Estado, aunque entrará en vigencia pasados veinte días. Con todo, los primeros puntos de la reforma educativa empezarán a aplicarse el próximo curso escolar en Primaria y en Formación Profesional Básica, aunque entrará en plenos efectos en el curso 2017-2018.

La Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) ha sido publicada este martes en el Boletín Oficial del Estado (BOE), tras haber sido aprobada definitivamente en el Congreso de los Diputados el pasado 28 de noviembre. La reforma educativa del Gobierno de Mariano Rajoy entrará en vigor en un plazo de veinte días, si bien el Ejecutivo espera que sus primeros efectos empiecen a aplicarse en la enseñanza a partir del próximo año académico.

El calendario de aplicación de la reforma educativa establece que esta empezará a implantarse en el próximo curso escolar 2014-2015 en Educación Primaria y Formación Profesional Básica. En cambio, las etapas de Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional de Grado Medio y Superior empezarán a notar sus primeros efectos a partir del curso 2015-2016.

Las metas que se pretende alcanzar con la reforma del sistema educativo quedan establecidas en el preámbulo de la LOMCE. Así pues, el Ministerio de Educación ha marcado como bases la reducción de la tasa de abandono temprano de la educación, el aumento del número de estudiantes que alcanzan la excelencia (especialmente en Secundaria), la mejora de los resultados educativos de acuerdo a los criterios internacionales, mejorar la ‘empleabilidad’ y la estimulación del espíritu emprendedor de los alumnos.

Para conseguir estos objetivos la reforma establece unos cambios que dan en las bases del sistema educativo español. Con todo, los principios sobre los cuales pivota la LOMCE contemplan el aumento de autonomía de los centros de enseñanza, el refuerzo de la capacidad de auto gestión de la dirección de los centros, la adopción de un sistema de evaluaciones externas al final de cada etapa educativa, la flexibilización de las trayectorias de enseñanza, la racionalización de la oferta educativa.

Así pues, uno de los principales cambios que comporta la entrada en vigor de la LOMCE es la realización de evaluaciones finales para la obtención de la titulación de ESO y Bachillerato, el regreso a las reválidas de hace años. Estas pruebas empezarán a realizarse en 2017 y serán obligatorias para todos los estudiantes de estas etapas, aunque hayan logrado aprobar los cursos. La reaparición de la reválida conllevará la supresión de la Selectividad, que se celebrarán por última vez en el curso 2016-2017.

La reforma educativa ha podido salir adelante gracias al único apoyo del PP, que disponen de mayoría absoluta en el Congreso y en el Senado. No obstante, el texto ha contado con un amplio rechazo social por parte de la comunidad educativa y de los partidos de la oposición, quienes han pactado la derogación de la LOMCE cuando los ‘populares’ pierdan la mayoría en la Cámara Baja.

Los objetivos de la reforma

El preámbulo de la normativa establece como objetivo prioritario la introducción de nuevos patrones de conducta que sitúen la educación en el centro de la sociedad y la economía. Además, se considera fundamental “generar la convicción de que el sistema educativo recompensa de manera transparente y equitativa el rendimiento que se logre en los objetivos educativos”; todo ello, a pesar de que España tiene una de las tasas más altas de licenciados en paro, personas que han logrado con creces estos objetivos académicos.

De igual modo, el texto de la reforma educativa recuerda que prácticamente todos los estados desarrollados se encuentran actualmente o han realizado durante los últimos años un proceso de transformación de su sistema de enseñanza. Con esto, el Ejecutivo pretende justificar el cambio de modelo educativo, uno más encaminado a premiar exclusivamente a los mejores estudiantes y a castigar los resultados mediocres.

En este sentido, se reconoce que el sistema educativo español es más homogéneo que la media de la OCDE, lo que garantiza que todos los estudiantes tienen un nivel formativo similar. En vez de ser conocido como una virtud del sistema, el texto insiste en que esta circunstancia no permite progresar hacia una “mejora de la calidad educativa” apuntando a que fomenta la mediocridad y no la búsqueda de la excelencia.

Para justificar esta argumentación, se recuerdan los malos resultados obtenidos por los estudiantes españoles en las pruebas de evaluación internacional como PISA, las elevadas tasas de abandono temprano del sistema de enseñanza y de formación, así como la reducción del número de alumnos que alcanza un nivel de excelencia. Según reconoce el preámbulo de la ley, estos datos hacen “necesaria la reforma del sistema educativo” que permita desarrollar el potencial del estudiante y “huya de debates ideológicos”.

Finalmente, los principios sobre los cuales se establece la reforma son, fundamentalmente, «el aumento de la autonomía de centros, el refuerzo de la capacidad de gestión de la dirección de los centros, las evaluaciones externas de fin de etapa, la racionalización de la oferta educativa y la flexibilización de las trayectorias». Estos puntos quedan reflejados en los objetivos marcados en el preámbulo de la ley así como en los cambios más importantes del sistema de enseñanza español.

Foto: UNED

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...