Las redes sociales dentro de la oficina

Una cuarta parte de los jefes de RRHH y encargados de selección de personal buscan en Facebook, LinkedIn y Twitter para comprobar a los candidatos antes de contratarlos.

Las redes sociales no sólo cambiaron la forma en que las empresas se comunican con sus clientes, proveedores y empleados, su utilización -para trabajar o como libertad / concesión a los empleados- también implican un momento bisagra en cuanto a Recursos Humanos.

Y es que las redes sociales forman parte de la vida social de los trabajadores que pretenden utilizar esos entornos virtuales en todo momento y que, al hallarse ante una prohibición de instrumentación de su uso en el espacio de trabajo, provocan el éxodo de talentos (y de los no tanto, también).

La cuestión que todavía se dirime es si acaso las redes sociales son una forma de conectar y hacer Networking o «not-working» pues los trabajadores pierden tiempo en las redes sociales en vez de producir para la empresa.

Pero las redes sociales empiezan a tener un peso importante entre los «derechos de los trabajadores» y aunque no figura en ningún convenio colectivo, en Australia se supo de un caso reciente de un empleado que fue despedido por hacer comentarios negativos en Facebook acerca de su lugar de trabajo. El tribunal falló a favor del empleado porque no se especificó el nombre de su empleador, pero aún así, es un recordatorio de que todos los empleadores – vayan o no a prohibir los medios sociales – deben tener una política para establecer lo que es un comportamiento inapropiado en línea.


Rami Mandow es un consultor de medios sociales que se especializa en el mercado de las PYMES a quien se le preguntó por la forma en que los empleadores podrían incorporar los medios de comunicación social en el trabajo a fin de que se trate de redundar en un beneficio para todos en lugar de un asesino en la productividad.

Una de sus sugerencias fue la de «construir un Wiki y las ideas crowdsourcing». Lo cual es similar a Wikipedia. Se trata de la creación de una plataforma de Internet que permite a los gerentes y empleados añadir información relevante, y que la información pueda ser editada y revisada por los miembros.

Otra idea es «construir una red social interna» donde los empleados puedan diseñar sus propios perfiles, subir imágenes, proporcionan enlaces útiles, agregar contenido relacionado con el trabajo, y, finalmente, «esto va a reducir el volumen de comunicaciones por correo electrónico». En una época de sobrecarga de correo electrónico, sólo puede ser una buena cosa implementar una red social interna.

A pesar de su reticencia a conceder a los empleados acceso a los medios de comunicación social, muchos gerentes ya lo están utilizando para su propio beneficio. Tomemos, por ejemplo, una encuesta australiana de 1200 personas por Telstra, en el que una cuarta parte de los jefes de RRHH y encargados de selección de personal o cazadores de talentos buscan en Facebook, LinkedIn y Twitter para comprobar a los candidatos antes de contratarlos.

Más de la mitad de los directivos declaró que había rechazado las solicitudes únicamente sobre la base de lo que había visto en línea. Imágenes de mal gusto, las críticas del empleador, y los comentarios discriminatorios fueron las principales razones de los rechazos.

Todo lo cual viene a demostrar que lo que realmente quieren los empleados en el trabajo, en realidad podría ser la última cosa que necesitan.

Fotografía:  English106 en Flickr

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