Vidrieras de cartulina y celofán en las ventanas del colegio

¿Tenéis un patio interior al que dan distintas ventanas de cristal liso y transparente? ¿Por qué no llenarlas de ‘vidrieras’ de cartulina ahora que se acerca la Navidad? Es una manualidad sencilla, divertida y que fomenta el trabajo en equipo entre los niños.

Era uno de los momentos más esperados del año. Al acercarse las fiestas navideñas, algunas clases se interrumpían durante una semana y el colegio entero se dedicaba a confeccionar sus murales. Nos bastaba con cartulinas Din-A3 negras y papel de celofán de distintos colores para convertir todas las ventanas del jardín interior en murales dignos de la más bonita de las iglesias góticas. Y es que sí, el nuestro era un colegio religioso, lo cual no quita que sea una idea maravillosa de cara a la Navidad. La víspera del 24 de diciembre, último día de clase, nuestros padres visitaban el lugar y contemplaban nuestras creaciones. También se realizaba un concurso interno de los mejores murales, a los que nosotros llamábamos ambiciosamente ‘vidrieras’.


¿Tenéis un patio interior al que dan distintas ventanas de cristal liso y transparente? ¿Por qué no llenarlas de ‘vidrieras’ de cara a la Navidad? Puedo asegurar que la actividad nos entusiasmaba a todos los niños, y ya no digamos el resultado: ese espectáculo de colores que disfrutábamos con nuestra familia en las horas previas a Nochebuena. Os explicamos cómo hacerlo.

Vuestros alumnos necesitarán:

  • Cartulina de color negro. Tamaño Din- A3 o similar, dependiendo de las medidas de las ventanas
  • Papel de celofán de colores
  • Tiza blanca
  • Tijeras
  • Pegamento

El procedimiento para realizarlas es muy sencillo, y os recomendamos que para ello dividáis la clase en pequeños grupos. El tamaño de los mismos y el número de vidrieras que llevará a cabo cada uno dependerá de las dimensiones de las ventanas. En nuestro caso, por ejemplo, los grupos eran de unas 5 personas y cada uno confeccionaba dos vidrieras. Sea como sea, es una excelente dinámica de grupo y fomenta el compañerismo. Cuanta más libertad otorguéis a vuestros alumnos, mejor funcionará.

Y es que diseñar el mural es un juego de niños. Basta con dibujar la silueta del mural con tiza, detalles incluidos. Así podrán borrar en caso de equivocarse. Hay que tener en cuenta que los bordes de cada elemento del dibujo deben confeccionarse dejando un amplio margen de color negro, aquel que posteriormente hará de separación entre los colores una vez recortemos las partes. En el vídeo que acompaña al artículo se observa con claridad. En cualquier caso, finalizado el dibujo bastará con recortar el interior de cada una de las partes del mismo y pegar el papel de celofán de los distintos colores, cada uno en su lugar.

Papa Noeles, renos, árboles, los tres Reyes Magos… El tema de la Navidad deja mucho margen a la imaginación. Eso sí, y como ya habréis intuido, tienen que ser dibujos sencillos que permitan la maniobra de las tijeras, el pegamento y el papel de celofán. Los excesos son malos aliados de esta manualidad, además de que ni se percibirán a pie de calle.

Una vez terminadas y colgadas, niños, padres y profesores podréis comprobar lo sencillo que es a veces hacer algo bonito y muy vistoso.

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