UPyD pide al Gobierno elaborar un marco común para detectar y actuar contra el acoso escolar

La formación UPyD ha instado al Gobierno a elaborar un protocolo nacional contra el acoso escolar y el ciberacoso mediante una petición no de Ley que han registrado en el Congreso. Además, la formación magenta pide dotar de más recursos al Observatorio Nacional de Convivencia Escolar.

upyd

El grupo UPyD ha presentado una proposición no de Ley en la que se urge al Gobierno a elaborar un protocolo de identificación, prevención y actuación contra el acoso escolar y el ciberacoso. La iniciativa de la formación magenta ha sido registrada para su debate para el Pleno del Congreso de los Diputados con el objetivo de introducir un protocolo común en todo el sistema de enseñanza contra el acoso escolar.

La formación que lidera Rosa Díez también insta a elaborar una campaña de sensibilización social contra el acoso escolar y el ciberacoso. A su vez, la proposición no de Ley plantea dotar al Observatorio Estatal de la Convivencia Escolar de más medios económicos y Humanos –que se encuentra prácticamente inactivo desde 2007 a parecer de UPyD– para que puedan realizar de forma profesional la labor de detectar y así contribuir en el fin de la violencia escolar.

Desde UPyD han criticado la “trivialización de esta forma de violencia” y han urgido a sensibilizar a la ciudadanía sobre el acoso y el ciberacoso escolar, animando a todos los ciudadanos a participar en su erradicación de las aulas y de las redes sociales. Al respecto, han argumentado que es necesario cambiar percepción de este tipo de violencia y dejar de excusarlo como “cosas de niños” o evitar actuar alegando que es “algo que siempre pasará”.

Es hora de asegurar una adecuada protección de los menores respecto de estas formas de violencia, legislando para crear un auténtico sistema de protección orientado a prevenir y a solucionar.

La formación magenta encuentra “imprescindible” contar con los datos suficientes para estudiar el alcance real del problema. Además, también ven necesario conocer las percepciones de los estudiantes sobre el acoso escolar y cibveracoso, así como la percepción de los docentes hacia este tipo de violencia; para estudiar su variación a lo largo del tiempo. De este modo, se conseguiría evaluar el resultado de las políticas contra el acoso escolar aplicadas y corregir aquellas que no funcionaran.

Por último, recuerdan que el Estado tiene la obligación de actuar contra el acoso escolar y contra el ciberacoso a estudiantes. Ante la ausencia de una ley nacional, cada comunidad autónoma ha actuado según su criterio, provocando una “disparidad de resultados” que podrían evitarse teniendo un marco común de detección, actuación y protección de los niños que son acosados por otros compañeros en clase o desde redes sociales.

La falta de datos dificulta la lucha contra el acoso
La formación UPyD ha señalado en el documento la falta de datos como uno de los principales problemas para disponer de un protocolo adecuado para la erradicación de la violencia escolar en forma de acoso o ciberacoso. Al respecto, han explicado que sólo organizaciones como Save the Children o Unicef han publicado informes y estudios al respecto, pero no existe una información proporcionada por el propio estado.

Así pues, existe una carencia general de información que permita evaluar la magnitud real del problema de convivencia entre compañeros. Con todo, los estudios publicados hasta ahora sí han permitido conocer los factores de riesgo y las consecuencias de convertirse en una víctima del acoso o ciberacoso escolar; siendo las más graves secuelas la depresión, el fracaso escolar o llegar a quitarse la vida por culpa de la violencia escolar.

En concreto, el estudio publicado por Save the Children en 2013 revelaba que más de la mitad de los niños entrevistados por la organización reconoció haber observado casos de acoso escolar en su entorno. Asimismo, el informe apuntaba que los niños reconocen que el acoso escolar es “un problema grave” pero afirman no tener recursos ni confianza suficiente para hacerle frente de forma práctica. Demostrando así que los niños tienen conciencia pero carecen de un protocolo que les ayude a denunciar y actuar contra estos casos de violencia.

El mismo estudio también señala la existencia de un número “alarmante” de profesores que admiten no saber cómo actuar cuando detectan un caso de acoso escolar o ciberacoso en sus centros de trabajo. Se trata de una situación en la que no existen directivas o métodos fijados que solucionen realmente este problema, encontrándose desamparados para ponerle remedio. Al respecto, los docentes reclaman recibir formación y protocolos efectivos para poder actuar en los casos detectados.

Por último, UPyD señala que “lo más grave” de la situación de los profesores españoles es que muchos entienden que, una vez el centro educativo ha prohibido el uso de dispositivos móviles en el entorno educativo, se desentienden de los casos de ciberacoso escolar entre estudiantes. Al eliminar el uso de nuevas tecnologías, se suprime el ciberacoso de la categoría de acoso escolar y así los centros alegan que este tipo de violencia no es algo que entre dentro de las responsabilidades del centro al desarrollarse fuera de este.

Imagen: Flachovatereza

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...