¿Universidad o Formación Profesional?

Cuando se acaba el instituto, muchos estudiantes tienen que decidir su futuro: o bien ir a la Universidad o bien hacer una Formación Profesional. En España existe una tradición universitaria muy importante, pero esto no significa que siempre haya trabajo para los licenciados. Es más, existan salidas mucho más variadas con la Formación Profesional. Países como Alemania tienen una larga experiencia en este sentido, que le ha llevado a ser una de las potencias económicas del mundo.

A muchos jóvenes todavía les atrae más el campus universitario que la Formación Profesional

Tras acabar el Bachillerato, la pregunta de muchos jóvenes españoles es la siguiente: ¿Hacer la Selectividad para entrar en la Universidad o realizar un módulo de Formación Profesional? En muchas ocasiones, la necesidad económica se obvia a la hora de tomar esta decisión. No son pocas las familias que siguen ancladas en la mentalidad de que para tener un futuro prometedor hay que hacer una carrera. ¿De qué? De lo que sea. Muchos estudiantes de instituto se ven perdidos a la hora de elegir qué hacer con su vida. Por eso se dejan aconsejar por sus familias. Pero más valdría investigar sobre cómo está la situación económica del país y en qué oficios se necesita más personal. Hay muchos jóvenes que entran en la Universidad y no les gusta estudiar. Simplemente lo hacen para ocupar el tiempo en algo. Si en vez de seguir la moda universitaria recapacitasen, seguro que encontrarían algún oficio que les gustase.

Tener un buen trabajo no siempre depende de haber hecho una buena carrera. Es más, se puede estar en paro y haber hecho una buena licenciatura. La saturación del mercado laboral en ciertas parcelas económicas responde a una mala planificación. Así podemos ver como muchos universitarios no encuentran trabajo, mientras que otros sectores de la economía, que no precisan de estudios superiores, reclaman mano de obra. De hecho, en España existe una superpoblación de licenciados y una escasa cultura de Formación Profesional. Todo lo contrario que en Alemania. Y si comparamos la situación económica de ambos lugares, podemos observar que no por tener más estudiantes el país va mejor. ¿Casualidad? Puede que no.


El modelo educativo en Europa se ha basado desde los años ochenta en el sistema dual de Alemania, basado en dos categorías: una academicista y otra profesional. Obviamente, la primera es mucho más teórica que la segunda. Poco a poco, la rama profesional de la enseñanza se está imponiendo en todos los ámbitos educativos. Un buen ejemplo de ello es que el Crédito Europeo tenía entre sus pilares más novedosos la integración de práctica y teoría, acercando la Universidad a la formación de profesionales capacitados para desempeñar un oficio tras la superación de la enseñanza superior. Sin duda, esto demuestra cómo está cambiando el sistema educativo en Europa, mucho más inclinado hacia prácticas profesionales que hacia el conocimiento en sí. Un golpe de timón que no acaba de convencer a los más academicistas. Si es beneficioso o no dependerá de los resultados obtenidos de aquí a varios años.

Foto: PennyCienega en Wikimedia

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...