Una divertida actividad para los más pequeños

Recordando una situación donde una hermosa niña de pocos años se divertía mucho cuando imitaba a los animales, pensé ¿Por qué no hacemos este pequeño juego de imitar a los animales en las aulas para romper el hielo o simplemente para divertirse un rato? Es tan sencillo y simple como eficaz para generar un agradable clima en las aulas o lugares donde haya niños reunidos. Además, aquí os ofrecemos algunas interesantes variantes de este juego de imitar a los animales.

¿Están preparados? A comenzar a jugar

Hoy estaba recordando una situación donde una hermosa niña de pocos años se divertía mucho cuando imitaba a los animales. No importaba si había muchas o pocas personas que imitaban al animal; el sólo acto de que ella imite el sonido y el movimiento del animal le generaba una enorme satisfacción que se traducía en risas y alegría.

Por ello, pensé ¿Por qué no hacemos este pequeño juego en las aulas para romper el hielo o simplemente para divertirse un rato? Es tan sencillo y simple como eficaz para generar un agradable clima en las aulas o lugares donde haya niños reunidos.

Para comenzar, se podrá decir a los pequeños que haremos una actividad sobre animales donde el objetivo principal es que cada uno de ellos se comporte como el animal que se indique. Pero para que no sea muy fuerte de entrada, ya que se podrán sentir inhibidos o tímidos, iremos por partes.


De todas formas, antes de dar inicio a esta pequeña actividad, hay que acomodar el aula. Los bancos y sillas deberán estar lejos para que el aula sea un gran patio sin obstáculos. Así, los niños se podrán mover con mayor libertad. Una vez que esté todo acomodado, se invitará a los niños a que se sienten en el suelo para comenzar a jugar.

Primero se comenzará a imitar el sonido de algunos animales. Por ejemplo, si el maestro dice perro, todos los niños dirán: Gua –gua. Luego se pasará a imitar los movimientos; si el maestro dice sapo, todos los niños tendrán que saltar por el aula como hacen los sapos. Por último, se harán ambas cosas juntas: sonidos y movimientos. En este último caso, el docente dirá varios animales: perro, gato, pajarito (será gracioso el hecho de que imiten volar), sapo, caballo, vaca, oveja, lombriz (si bien no creo que hagan muchos sonidos, se divertirán mucho moviéndose por el piso) y todos los que deseen.

Para agregar más condimentos a esta actividad, os sugiero que lleven algunos accesorios al aula ¿Qué clase de accesorios? Aquellos que sean propios de animales o con los que algunos animales jueguen. Por ejemplo: una pelota, un ovillo de lana, una planta… Así si son perros podrán jugar con las pelotas o hacer pipi en la planta (imitando de esta forma a sus propias mascotas), si son gatos podrán jugar con la lana, etc.

Una variante más

El docente podrá dar indicaciones más precisas en cuanto al estado de ánimo de los animales. Por ejemplo: podrá decir que tienen que imitar el sonido de perros enojados o de gatos tranquilos, entre otras alternativas.

Y si bien el objetivo principal de esta actividad es la diversión, también podríamos decir que se estará ayudando a la coordinación, movilidad como al repaso de los animales.

Espero os haya gustado y la pongan en práctica en vuestras aulas.

Foto: Niños en el aula por UNC – CFC – USFK en Flickr

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