Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad

Uno de los temas más preocupantes actualmente es la Hiperactividad Infantil. Muchos son los padres, docentes y personas del ámbito educativo que se encuentran alarmados frente a determinados comportamientos de los niños, no sabiendo, en muchos casos, cómo abordar la situación con exactitud ni si dichos comportamientos encuadran con un “niño hiperactivo”. Es por ello que desde Eliceo, les ofrecemos en este artículo toda la información necesaria y más relevante sobre la Hiperactividad Infantil, o Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad.

Informe sobre el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad

Informe sobre el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad

Por lo que podemos observar, uno de los temas más preocupantes actualmente es la Hiperactividad Infantil. Muchos son los padres, docentes y personas del ámbito educativo que se encuentran alarmados frente a determinados comportamientos de los niños, no sabiendo, en muchos casos, cómo abordar la situación con exactitud ni si dichos comportamientos encuadran con un “niño hiperactivo”.

Es por ello que desde Eliceo les ofrecemos en este artículo toda la información necesaria y más relevante sobre la Hiperactividad Infantil o Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad, para que puedan percibir esta problemática con una mejor base y tener las herramientas necesarias para detectar la hiperactividad.


Comenzando con la primer pregunta, ¿Qué es la Hiperactividad?, debemos iniciar mencionando que se conoce como Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad, TDAH. Este es un trastorno de origen neurológico, que se origina por una falta de equilibrio entre dos neurotransmisores cerebrales (sustancias químicas que tienen la función de producir una correcta comunicación entre las neuronas), repercutiendo en las áreas del cerebro que se encargan del autocontrol y de la inhibición del comportamiento inadecuado. Estos neurotransmisores son la noradrenalina y la dopamina.

Este Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad, es el trastorno psiquiátrico más frecuente en la niñez, generando en los niños una modificación, más bien una alteración, de su conducta. Esta conducta alterada presenta características particulares, donde la hiperactividad, impulsividad, falta de atención, desobediencia y estabilidad emocional se hacen presente en los niños.

Esto genera que el niño se comporte con un nivel de actividad superior al que tendría un niño de su edad, con conductas imprevisibles, a veces violentas o agresivas, no pudiendo controlar estas conductas o emociones. Adicionalmente, este comportamiento del niño trae inconvenientes con el aprendizaje; denotando un bajo rendimiento escolar y fracaso escolar en muchos de los niños hiperactivos. Se estima que entre el 40 y 50% de los chicos con hiperactividad tienen un bajo rendimiento escolar, el cual se ve reflejado por las dificultades perceptivas de los niños, la falta de atención y concentración,  y la poca capacidad para estructurar la información recibida.

¿A quiénes afecta la Hiperactividad?

La Hiperactividad o Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad afecta entre el 3 y 5% de los niños, en una proporción más elevada a los chicos. Dicho de otro modo, el TDAH afecta alrededor de uno o dos niños por aula, existiendo más niños que niñas con este trastorno. La proporción es de 4 niños, 1 niña.

¿Qué tipos de Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) existen?

Tres tipos de TDAH son los que existen, los cuales se clasifican según el síntoma más sobresaliente del niño. Los tres TDAH son:

  • Hiperactivo impulsivo: En este tipo de TDAH predominan los síntomas de hiperactividad e impulsividad.
  • Inatento: La falta de atención es lo más característico.
  • Combinado: Se presentan los síntomas de los dos TDAH nombrados precedentemente.
La falta de atención es un síntoma del TDAH

La falta de atención es un síntoma del TDAH

¿Cómo evoluciona el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH)?

Este es un trastorno crónico que suele presentarse antes de los 7 años de edad. Con el pasar del tiempo los síntomas pueden variar, aunque se estima que la gran mayoría de los casos (un 80%) sigue presentando inconvenientes en la etapa adolescente, y entre un 30 y 60% lo sigue manifestando en la adultez.

A continuación describiremos las etapas de este trastorno.

  • 1 a 3 años: Suelen presentar cambios en el temperamento y tener inconvenientes con la adaptación e interacción con los padres.
  • 3 a 6 años, niños en edad pre-escolar: Son inquietos, presentan problemas de adaptación social, tienen una conducta negativa y desafiante, no suelen permanecer mucho tiempo jugando a lo mismo.
  • 6 a 12 años, niños en la etapa primaria: Presentan distracción, comportamientos impulsivos y agresivos, problemas de aprendizaje, llegando a repetir el curso, relaciones conflictivas con compañeros y familiares.
  • 13 a 17 años, etapa adolescente: La distracción sigue presente, pero la inquietud motora disminuye. Presentan problemas para la planificación y organización de diversas cosas, como una conducta agresiva y antisocial. En varios casos llegan a existir problemas con el alcohol y las drogas.
  • 18 años en adelante: Acá se presentan síntomas residuales, una conducta antisocial e inconvenientes con el desempeño académico y profesional.

¿Cuáles son las causas de la Hiperactividad?

Como hemos indicado al comienzo del artículo, este trastorno se presenta por la falta de sustancias químicas en zonas determinantes del cerebro, las cuales son las que organizan el pensamiento. Más concretamente, el origen del TDAH se debe a una baja producción de los neurotransmisores noradrenalina y dopamina, que son los que comunican a las neuronas.

Esta reducción de neurotransmisores provoca irregularidades en los circuitos reguladores de algunas zonas del cerebro; del córtex prefrontal, del cuerpo calloso y de los ganglios basales. Debajo indicaremos lo más relevante de cada una de estas zonas.

  • Córtex prefrontal: Esta parte sería la ejecutiva. Se encarga de cómo organizar una acción, cómo iniciarla, controlar si se realiza bien o mal, en caso de que se esté realizando mal corrige los errores, etc. También es la parte racional.
  • Cuerpo calloso: Conecta los hemisferios cerebrales derecho e izquierdo, posibilitando una buena coordinación y trabajo de los dos.
  • Ganglios basales: Este incluye la corteza frontal, el cuerpo calloso y los ganglios basales (globus palidus y núcleo caudado). Estos ganglios cumplen la función de coordinar y filtrar la información que llega de otras aéreas del cerebro y de los movimientos. En los niños hiperactivos estos ganglios basales suelen tener un tamaño menor y la información que llega desde otras zonas del cerebro es menor, repercutiendo en la inhibición de respuestas automáticas y en el control de impulsos.

Por otro lado, existen estudios que también relacionan al TDAH con factores biológicos y psicosociales, originándose este trastorno en el desarrollo del niño. Dentro de los factores biológicos, encontramos a factores genéticos y sucesos que se producen en la etapa prenatal (embarazo) o perinatal (en torno al nacimiento), siendo un trastorno hereditario. Durante el embarazo, la madre debe evitar fumar o beber por muchas razones, y una de ellas se relaciona al presente tema, ya que si la madre consume cigarrillo o alcohol aumenta el riesgo de que el niño tenga TDAH. En el caso de padres que hayan tenido el trastorno, la genética nos dice que hay un 70% de probabilidades  de que el niño tenga este trastorno.

En cuanto a los factores psicosociales; la pobreza, la mala nutrición, problemas familiares, entornos violentos y demás situaciones similares, ayudan más a la aparición de TDAH.

¿Cómo se diagnostica el TDAH?

Diagnosticar el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad es complejo. Se debe realizar una evaluación clínica por un médico especialista (neuropediatra, psiquiatra,  psiquiatra infantil, neurólogo, etc.) con asentados conocimientos en el reconocimiento y tratamiento del TDAH. Esta evaluación debe contemplar la conducta del niño como la información que la familia y el establecimiento educativo otorguen.

El médico indagará sobre casos de TDAH en la familia, sobre el contexto en que viva el niño, si hubo algún hecho relevante, sobre su rendimiento escolar y todo lo que comprenda a su desarrollo e inconvenientes médicos. Hablará tanto con el niño como con los padres, esperando total sinceridad.

Se podrán incluir cuestionarios de síntomas de TDAH, de problemas de ansiedad, de conducta negativista desafiante, y también se podrá realizar un test WISC, de Leiter o Raven para despejar inconvenientes de aprendizaje y cociente intelectual bajo, como pruebas del lenguaje o pruebas específicas de atención (CPT, Test de Rendimiento Continuado).

Así mismo, el médico incluirá las pruebas y exámenes que estime correspondiente para descartar otros problemas relacionados. Lo que deben saber es que no existen pruebas definitivas para esto.

Luego de esta evaluación, el médico basará su diagnostico en alguno de los siguientes criterios reconocidos internacionalmente:

  • Criterios del manual CIE-10
  • Criterios DSM-IV-TR

En el primer caso, Criterios del manual CIE-10, se trata de los criterios reconocidos por la Organización Mundial de la Salud en 1992 para diagnostica TDAH. Según estos criterios, el niño debe presentar:

  • 6 síntomas de inatención
  • 3 de hiperactividad
  • 1 de impulsividad

Estos síntomas deben ser persistentes y manifestarse en más de un ambiente de su vida.

En el segundo de los casos, Criterios DSM-IV-TR, se trata de los criterios más utilizados. Estos fueron establecidos por la Academia Americana de Psiquiatría en el año 2000. Para diagnosticar TDAH, se requiere que el niño presente:

  • 6 síntomas de inatención
  • ó 6 de hiperactividad/impulsividad
  • ó síntomas en ambas áreas (seis de cada grupo).

Estos síntomas deben presenciarse antes de los 7 años en al menos dos ambientes de la vida del niño y durar como mínimo seis meses. Es por esto que el DSM-IV-TR clasifica un trastorno con tres tipos posibles, Hiperactivo/impulsivo, Inatento y Combinado, de los cuales hemos hablado anteriormente.

"El TDAH es un trastorno de origen neurológico que afecta la zona del autocontrol del cerebro"

"El TDAH es un trastorno de origen neurológico que afecta la zona del autocontrol del cerebro"


¿Cómo se trata el TDAH?

El tratamiento del Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad requiere de una intervención multimodal. Esto quiere decir que el tratamiento debe abarcar un aspecto farmacológico (para estimular las zonas cerebrales con poca actividad), otro psicopedagógico y un aspecto que incluya un entrenamiento con mucha información para padres y personas del ámbito educativo. En algunos casos la medicación no es necesaria, esto quedará a criterio del especialista luego del exhaustivo análisis del niño.

Un buen tratamiento que incluya estos tres aspectos, logrará un control de los principales síntomas del TDAH, contribuyendo a un mejor aprendizaje y comportamiento. A su vez, esto traerá mejores relaciones sociales.

A colación con este importante tema, tanto para padres como para docentes, os quiero dejar una opinión de una médica pediatra de Argentina, María de los Desamparados Calabuig, recibida en la Universidad de Buenos Aires con excelentes notas.

La doctora Calabuig manifiesta que recibe varias consultas sobre este Trastorno del Déficit de Atención con Hiperactividad, pero que en algunos de ellos no encuentra los síntomas reales y característicos del mismo: “Es muy común recibir a niños que los docentes, al verlos inquietos y distraídos y sin seguir la clase o responder adecuadamente a los trabajos y tareas solicitadas, estiman que padecen de hiperactividad. Pero hay que tener en cuenta que esos síntomas no se reducen al TDAH, éste va mucho más allá de ello. Muchos de estos casos que llegan a mi consultorio, se deben a síntomas característicos de la edad, que motivados por “alguna situación especial” los hacen ser un poco más inquietos que el concepto que nuestra generación conoce como “inquieto”. Con esto quiero decir que estamos viviendo en un contexto donde se deben tener en cuenta muchos aspectos para entender las acciones y comportamientos de los niños; problemas en la casa, padres con separación conflictiva, padres violentos, etc. Y estos problemas llegan de alguna manera a los niños que repercute en las aulas, pero no siendo hiperactividad. Por mi parte recomiendo una buena y correcta información del TDAH, y no dudar de consultar con médicos y especialistas para detectar si el niño tiene este trastorno que se debe a causas neurológicas, algo que muchos confunden y desconocen. El TDAH no es una conducta alterada ni un trastorno social, es un trastorno de origen neurológico que afecta la zona del autocontrol del cerebro.

Enlaces a Sitios sobre Hiperactividad

  1. ANSHDA: Asociación de padres de Niños con Síndrome de Hiperactividad y
  2. Déficit de Atención
  3. AMADÁ: Asociación Madrileña de Afectados por los Déficits de Atención
  4. ANHIDA: Asociación de Niños con Hiperactividad y/o Déficit de Atención
  5. AMHIDA: Asociación Manchega de Hiperactividad y Déficit de Atención
  6. Feaadah: Federación Española de Asociaciones de Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad
  7. FNC: Fundación de Neuropsicología Clínica (incluye guía para padres de niños con TDAH)
  8. TDAH: Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad
  9. TDA-A: Trastornos por Déficit de Atención
  10. F-Adana: Fundación Adana
  11. TDAH-Andalucía: Asociación TDAH Almería
  12. TDAHGC: Asociación de Familiares de Afectados por Trastorno de Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH) de Gran Canaria
  13. Elisabethornano-TDAH: Asociación Elisabeth d’Ornano para el trastorno de déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)

Espero os sirva este artículo y encuentren en él la información que necesitan. En caso contrario, no duden en consultarnos todas sus dudas.

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