Técnicas para encontrar las ganas de estudiar

Muchos estudiantes tienen problemas a la hora de empezar sus tareas académicas, no es que no quieran estudiar pero el enfrentarse a los libros se les hace una montaña. La ausencia de padres o de una vigilancia efectiva junto con las tentaciones habituales (salir con los amigos, chatear en el ordenador o jugar a videojuegos entre otros) terminan repercutiendo negativamente en el aprendizaje. Para ello, se pueden establecer una serie de dinámicas que debe aplicarse el propio estudiante que le harán encontrar las ganas de ponerse a trabajar.

Chica estudiando en su habitación

Chica estudiando en su habitación

El gran problema de muchos alumnos es que no saben cómo comenzar a estudiar. Inventan excusas ante los padres o para justificarse ellos mismos y asó poder hacer otras cosas. Al final del día se dan cuenta que no han hecho nada de lo que tenían previsto o de lo que debían hacer sin falta y esta situación terminan pasando factura en forma de deberes extra, castigos y malas notas. Existen una serie de dinámicas para encontrar las ganas de trabajar, aplícatelas y ya verás como terminarás poniéndote a hacer tus tareas sin darte cuenta. Y es que, antes de ponernos a trabajar, debemos aprender a estudiar.

Uno de las dinámicas que siempre viene bien es establecerse retos u objetivos diarios y a largo plazo. Por ejemplo: “Cuando acabe todos los deberes veré el nuevo capítulo de mi serie favorita”. Mientras que un objetivo a largo plazo podría ser «lograr entrar en la carrera que me gusta» o «mejorar en un punto mi media del trimestre anterior». Es importante hacerse promesas realistas, esforzarse en cumplirlas y ser honesto con uno mismo.

Al principio, puedes hacer una lista de tareas a desarrollar durante la semana y establecer cuanto tiempo crees que les debes dedicar (un horario como los del colegio). Si la tienes en un sitio a la vista seguro que tendrás menos tentaciones de estar en el ordenador cuando deberías hacer esos deberes. Recuerda dejar espacios libres para distraerte un poco, de este modo, tendrás una motivación más para terminar con tus tareas.

Una pequeña ayuda para las personas a las que les cuesta estudiar o hacer los deberes es ponerse a hacerlos cada día a la misma hora. Esto ayuda a crear un hábito o rutina en tu cerebro. Una opción es ir a la biblioteca a partir de una hora concreta, a más de alejarse de las tentaciones se creará este hábito. Puede que al principio sea un poco duro, pero al cabo de unas semanas no tendrás problemas para ponerte a trabajar.

El último consejo es empezar por lo que no nos gusta o es más difícil y terminar con aquellas tareas fáciles o que podemos hacer de una forma más placentera. Por ejemplo: empieza con matemáticas y déjate plástica para el final. Si empiezas con algo fácil y terminas con algo complicado perderás las ganas de trabajar porque eres consciente de lo que vendrá es desagradable; si inviertes el orden trabajarás más rápidamente.

Foto: English106 en Flickr.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...