Orientación profesional

Debes hacerte preguntas acerca de tus deseos y motivaciones. Estas son las bases desde las que construir tu plan de carrera profesional.

Orientierungssystem

Comunicación, marketing, recursos humanos … son caminos tradicionales a los que los estudiantes se están moviendo en masa. Sin embargo, estas son zonas de hacinamiento laboral, son como artículos de lujo o de diseño cada vez más lejos de los sueños de los niños cuando les preguntan qué quieren ser de mayores y responden que bomberos. Si quieres tener un trabajo lo mejor es olvidarte de tus sueños, hacer dirección de empresas especializándote en contabilidad que a esos los contratan mucho… Para algunos de los que me leen sin conocerme es una ironía.

Durante más de tres años de mi vida laboral me interesé en orientar a los jóvenes, inicialmente a petición de algunos clientes directivos de empresa preocupados por el futuro profesional de sus hijos. Lo que empezó siendo una forma de congratularme con un cliente se transformó en todo un diseño con un programa de tres horas de duración en el que incluía una pequeña evaluación y una entrevista de devolución en la que normalmente proponía un plan de acción que generalmente estaba relacionado con un plan de estudios. Al fin y al cabo, la formación en España es fundamental si quieres abrirte camino en el mercado laboral independientemente de su utilidad.

Sin embargo, siempre me he preguntado hasta qué punto es necesaria la matriculación en una escuela de negocios o una ingeniería para triunfar en el mercado de trabajo. En la universidad normalmente triunfan las ramas de derecho, economía y gestión. Ahora menos, pero hace diez años estudiar informática era sinónimo de empleo seguro y sueldazo.

Durante ese tiempo encontré que todos los jóvenes que venían a casa tenían una acuciante necesidad de aprobación por mi parte. Resultaba muy complejo que se abrieran hasta el punto de que me contasen cuales eran sus deseos y motivaciones, qué era lo que querían hacer. Muchos hablaban de que el trabajo era una cosa y la vida era otra, que necesitaban un trabajo para vivir. Me costaba mucho hacerles ver que solo tenemos una vida (aunque a veces lo parezca esto es un videojuego) y que no se puede compartimentar lo que me gusta y lo que no. Cuando llegaban a casa los que ya habían terminado la carrera sufrían porque en muchos casos estaban inmóviles, indecisos, sin saber a qué dedicarse. Estudiaron Derecho como su padre y solo buscaban nuevos cursos de formación con los que perpetuarse en su vida de estudiantes. Mejor en el extranjero.

Si algo tenían en común todos estos chicos es que eran completos desconocidos para sí mismos. Perdidos durante un primer año de trabajo de prueba que tratan de mantener, no porque les guste, sino porque es lo que se espera de ellos. En muchos casos se habían olvidado que debían de ser ellos mismos. Habían pasado de la guardería a un horario de trabajo brutal en el que no disfrutaban: un infierno. Cuando salían del trabajo debían seguir a tope, para llenar el vacío de sus aspiraciones vitales.

Soy consciente de que la situación actual debe ser muy diferente, ahora el vacío llega sin que los chicos vayan a la universidad. En ese sentido se ahorran perder tres o cinco años de sus vidas. Lo malo es que sigo sin ver a la gente feliz.

Imágenes:
Sistema de orientación por Daquella Manera en Flickr

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