Obra de títeres ecológica

Una pequeña obra de títeres, simple y concreta, ideal para representar frente a los más pequeños, donde los maestros de plástica y dibujo pueden intervenir con la creación de los títeres y puesta en escena de estos mismos. La obra de llama “El árbol que no quería morir” y los adentrará en una problemática del medio ambiente.

Niños trabajando en la obra de títeres

Niños trabajando en la obra de títeres

Como hemos dicho en alguna oportunidad, las obras de teatro son un recurso eficiente para enseñar e involucrar a los niños en el tema en cuestión, de una manera diversa. Al elegir esta dinámica, se pueden desarrollar muchas tareas y ejercicios conexos con los que potenciar el tema de la obra de teatro, sin perjuicio de afianzar el trabajo en equipo y compañerismo.

Por ello, en esta oportunidad les traigo una pequeña obra de títeres, simple y concreta, ideal para representar frente a los más pequeños, donde los maestros de plástica y dibujo pueden intervenir con la creación de los títeres y puesta en escena de estos mismos.

La obra de llama “El árbol que no quería morir”, y muestra de una modo claro el problema y sufrimientos de los árboles que son cortados y de los animales que conviven con él, por ejemplo el pájaro que hace su nido, su hogar, en el árbol. La obra es básica para dejar margen a agregaciones que cada docente crea pertinente, como abordar más el problema de la tala de árboles.

Ahora sí, pasemos directamente a la obra de títeres.

Personajes:

  • Títere Árbol
  • Títere Niña
  • Títere Conejo
  • Títere Pájaro
  • Títere Leñador
  • Títere Flor
  • Títere Sol
  • Tres niños que hacen de público principal y acotan algunas frases

Materiales: Pelota y hacha.

Puesta en escena: Bosque primaveral, un lindo títere de sol y música suave de fondo con sonidos de pajaritos. Títere de árbol principal ya está en la escena.

Relator. Con esta escena habla el relator y dice: Es la mañana en el bosque lleno de flores… pero no todo es felicidad en el bosque…

PRIMER ACTO

ARBOL – (Esta sollozando)
NIÑA – (entrando) ¿Dónde cayó mi pelota? Esto me pasa por no hacerle caso a mi mamá.
NIÑA – (dirigiéndose al público) ¿han visto mi pelota?
ARBOL – (sollozando) Aquí está tu pelota
NIÑA – (mirándolo) ¿Qué te pasa? ¿Estás llorando? ¿Quién te pegó?
(Al público:) ¿Ustedes le hicieron algo?
ARBOL – Nadie, no te preocupes. Tú eres muy chica, no entiendes de estas cosas ¿Cómo te llamas?
NIÑA – María. Pero decime, ¿Qué te pasa?
CONEJO – (Entra corriendo) ¡No me agarraste! ¡No me agarraste! (Tropieza con la NIÑA y caen los dos)
NIÑA – ¡He! ¿Por qué no te fijas por dónde vas?
CONEJO – Perdón, perdón, pero ¿qué pasa? No es que sea chusma pero…
(Al árbol): ¿Estás resfriado o estás llorando?
NIÑA Y CONEJO – (a coro): ¡Contanos!, dale contanos
ARBOL – Un pajarito me contó que se acerca el leñador y que viene a cortarme.
CONEJO – ¿¡Van a cortarte!?
(Se acercan los personajes: flor, pajarito y dicen a coro) – ¿¡A cortarte!?
CONEJO – ¿Dónde me voy a esconder?
PAJARO – ¿Dónde haré mi nido?
FLOR – ¿Quién me dará sombra?
SOL – ¡Qué tristeza da este bosque! Cada vez menos árboles para alumbrar.
CONEJO – Yo te defenderé, arbolito, con estos puños (hace el gesto de boxear)
PAJARO – ¡Ahí viene, ahí viene! ¡Ahí viene el leñador! Organicémonos.

SEGUNDO ACTO

(Entra el leñador silbando)
LEÑADOR – ¿Qué árbol cortaré? Voy a elegir uno (Mira al árbol) Éste me gusta
(Hace el gesto de cortar) (Aparece el conejo, lo empuja y se aleja un poco. Se le cae el hacha al leñador. El leñador se sorprende, mira para todos lados. Intenta un segundo hachazo. Aparece el pájaro que hace lo mismo que el conejo).
LEÑADOR – ¿Pero, qué pasa? ¿Por qué me molestan estos animales? (Le pega un hachazo al árbol, el árbol grita)
ARBOL – ¡Ay, no lo hagas! ¡No, por favor!
(Solloza) (Aparece la NIÑA)
NIÑA – ¿No escuchas cómo llora?
LEÑADOR – ¿Quién llora? ¿El árbol? ¿Y a quién le importa un árbol?
(Al público) – ¿A ustedes les importa?
NIÑA – A nosotros nos importa. Él nos da frutas, nos protege, nos limpia el aire y es nuestro amigo.
LEÑADOR – Pero… Yo tengo una familia y necesito leña para calentarnos y cocinar.
NIÑA -Puedes buscarla en otro lado. En ramas y árboles secos. Este árbol es nuestro amigo y vamos a cuidarlo y a protegerlo. (Se va)
CONEJO – ¡Ven a pelear conmigo si eres valiente! ¡Yo te defenderé, arbolito! (Choca con el leñador)
LEÑADOR – ¿Con quién querías pelear?
CONEJO – ¿Yo? ¡Con nadie! ¿Quién habló de pelear? (Sale)
NIÑA: (Entra) (Abraza al árbol) – No nos separaremos de ti. Nos tendrá que matar a nosotros también.
LEÑADOR: (Impresionado) – Bueno, no es para tanto, buscaré por otro lado, tal vez árboles secos…Yo no soy un monstruo
(Al público) – No me miren así. Ya entendí. A los árboles vivos debo dejarlos en paz. Adiós.
NIÑA: (Salta de alegría) – ¡Lo logramos! ¡Lo logramos!
(Entra el conejo otra vez con gestos de pelea)
CONEJO – ¿Dónde está? ¿Dónde está?
NIÑA: (Con gesto de fastidio) – Ya se fue, ya entendió, nuestro amigo se salvó.
ARBOL – ¡Estoy feliz! Gracias amigos.

FIN

Espero les guste y la lleven a la práctica.

Foto: Clase de Vicent en Flickr

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