Obesidad infantil, un problema que nos compete a todos

La salud y alimentación de las personas es un aspecto muy importante que se enaltece en los primeros años de vida. Los nutrientes que comen e ingieren los niños es una cuestión esencial que muchas veces se descuida por parte de los padres. En vez de procurar que los niños consuman ingredientes y nutrientes saludables y afines a su etapa de desarrollo, se tiene en mira el hecho de que “coman” sin importar qué “comen” y esto, sin duda alguna, no es lo correcto ya que se conduce al camino de la obesidad infantil.

Obesidad infantil, un problema que nos compete a todos

La salud y alimentación de las personas es un aspecto muy importante que se enaltece en los primeros años de vida. Los nutrientes que comen e ingieren los niños es una cuestión esencial que muchas veces se descuida por parte de los padres.

Generalmente, tanto los padres como abuelos (o quienes alimenten a los niños), se preocupan más por que los niños coman en cantidad que en calidad, repercutiendo esto en una mala alimentación y sobrepeso de los niños.

En vez de procurar que los niños consuman ingredientes y nutrientes saludables y afines a su etapa de desarrollo, se tiene en mira el hecho de que “coman” sin importar qué “comen”. Y así, los pequeños tienen su alimentación a base de bollos industriales, chuches y grasas que los conducen al camino de la obesidad infantil.

Un hecho que se evidencia con frecuencia en esta mala alimentación de los niños es el poco tiempo que tienen muchos padres, los cuales deben conciliar sus distintas ocupaciones haciendo malabares para equilibrar las mismas.  Así, quienes no gozan de tiempo para realizar una comida saludable y nutritiva a los niños optan por hacerles una comida rápida que suelen ser las que encontramos en un “fast food”, no colaborando con una buena alimentación.

De esta forma, el no tener tiempo para preparar comidas sanas y los criterios alimentares son los principales disparadores del incremento de la obesidad infantil.

Y recién cuando los niños presentan sobrepeso los padres comienzan a preocuparse y cambiar los malos hábitos de comida que tenían y preparaban a sus hijos. Pero nosotros nos preguntamos, ¿es necesario llegar a este punto?

La alimentación en los primeros años es fundamental. Hay que procurar que los niños consuman los nutrientes y vitaminas necesarias para estar bien saludables y fuertes. En este sentido, hay que dedicarle lo necesario a la alimentación de los hijos ya que de lo contrario se acarrean problemas para ellos. Hay que cambiar la mentalidad: la máxima preocupación no tiene que ser saciar el hambre de los niños, sino vigilar lo que ingieren.

También hay que poner límites a lo que los niños consumen. Estos no pueden engullir todo lo que desean en cantidades ilimitadas: hay que controlar las grasas y azucares, entre otros, que los niños ingieren. Los especialistas sugieren que los niños consuman dos mil calorías diarias divididas de la siguiente manera: mil calorías de hidratos de carbono, un tercio de grasas y el resto de proteínas (esto se traduce en comer más arroz, pan y legumbres y no tantos dulces, refrescos y golosinas).

Acompañando una buena y saludable alimentación, los niños deben hacer actividades físicas y no ser sedentarios, ya que éste es un fiel amigo de la obesidad infantil. Las actividades y deportes incluso cobran mayor importancia en estos tiempos tecnológicos en los que los niños pasan largas horas sentados frente al ordenador y el televisor.

Combatir la obesidad infantil nos compete a todos. Para ello, hay que tener hábitos más saludables de comida y hacer ejercicio físico.

Fuente: Guía infantil y Ministerio de Sanidad de España

Foto: Obesidad infantil por Ciclotimia al cubo 

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