Modelo de carta de interés para estudiar una Maestría en Finanzas

La carta de permiso para estudiar una Maestría en Finanzas no difiere mucho de los modelos de cartas de motivación que os hemos facilitado en otras ocasiones. Siempre se persigue un mismo objetivo: exponer los motivos de nuestra elección y presentarnos como el mejor candidato para cursar la maestría en cuestión. En este artículo repasamos punto por punto las partes de las que consta toda carta de motivación y las aplicamos al ejemplo que nos ocupa.

Wall Street, distrito financiero de Nueva York

Las cartas de motivación o de interés son un plus muy solicitado para el acceso a másteres, posgrados o maestrías. Constituyen un apoyo al expediente académico, currículum y demás documentación solicitada muy útil para el equipo docente.

Y es que, a diferencia de todos los otros, la carta de motivación es el único documento que permite al candidato exponer sus motivos e intereses por el título a cursar, dando así muchas pistas sobre sí mismo. Desde sus aspiraciones profesionales hasta la propia personalidad, que se expresa tanto en forma (estructura, manera de expresarse y argumentar…) como en contenido.

La carta de permiso para estudiar una Maestría en Finanzas no difiere mucho de los modelos de cartas de motivación que os hemos facilitado en otras ocasiones. Siempre se persigue un mismo objetivo: exponer los motivos de nuestra elección y presentarnos como el mejor candidato para cursar la maestría en cuestión. Por tanto, podríamos incluso utilizar un modelo neutro, como el que nos ofrecen en Buenastareas.com, y alcanzar nuestra meta.

Sin embargo, no es lo más recomendable. Es por eso que repasaremos punto por punto las partes de las que consta toda carta de motivación y las aplicaremos al ejemplo que nos ocupa.

  • Saludo formal.
  • Primer párrafo: Estudios y trayectoria profesional. Tras una breve introducción en la que especifiques a qué maestría aspiras y tu interés por la misma, destaca en orden cronológico todo aquello de tu trayectoria académica y profesional que pueda relacionarse con las finanzas. Por ejemplo, estudios relacionados con el ámbito empresarial o contable, o experiencia laboral en empresas o cargos relacionados con el sector.
  • Segundo párrafo: Describir cómo se adapta esta maestría a tu proyecto profesional. Qué te puede aportar, sobre todo en lo que a posibilidades de futuro se refiere. En el caso de las finanzas, y dado el peso que tienen las sociedades occidentales, te será fácil redactar este punto. Recuerda hacer hincapié en tus proyectos a medio o largo plazo. Cualquier tribunal de admisión valora positivamente a los candidatos que tienen bien definidas sus metas profesionales. Es algo que denota seguridad e ideas claras.
  • Tercer párrafo: Porqué escoges esta maestría y no otra. Maestrías en Finanzas hay muchas, pero tú te has fijado en esta. ¿Cuál es el motivo? Es el momento de demostrar que te has interesado en el contenido, equipo docente, prácticas profesionales, etc. de la maestría.
  • Cuarto párrafo (opcional): Si lo estimas conveniente, puedes destacar que dispones de recursos económicos o de financiación para poder afrontar el gasto de matrícula. O en todo caso, cómo tienes previsto hacerlo. Becas, créditos, préstamos, abales… Este punto solo será necesario para optar a ciertas instituciones académicas, sobre todo si el coste de la maestría es muy elevado.
  • Despedida formal.

Recuerda que, dadas las características de los estudios financieros, tu carta debe regirse por un alto nivel de formalidad. El trato debe ser de usted y las fórmulas de cortesía tipo «Estimado Sr» o «Reciba un cordial saludo» deben protagonizar el encabezamiento y la despedida.

Dicho esto, el redactado queda en tus manos. Quedamos a tú disposición para cualquier duda.

Foto: Alex E. Proimos en Flickr.com.

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