Más pautas para obtener la obediencia de niños hiperactivos

Recientemente hemos hablado de Cómo lograr la obediencia de niños hiperactivos, en donde dejamos bien en claro que no podemos conseguirla mediante órdenes y castigos. Para esto ya hemos indicado algunas pautas en dicho artículo, pero me gustaría complementarlas con otros lineamientos más que aconsejan los especialistas. Veamos cuáles son.

Es importante dar ejemplo ante los niños

Es importante dar ejemplo ante los niños

Recientemente hemos hablado de Cómo lograr la obediencia de niños hiperactivos, en donde dejamos bien en claro que no podemos conseguirla mediante órdenes y castigos. Todo lo contrario, tanto padres como docentes, ante niños hiperactivos deben focalizarse en obtener una obediencia libre por parte de ellos.

Para conseguir esta obediencia ya hemos indicado algunas pautas en dicho artículo, pero me gustaría complementarlas con otros lineamientos más que aconsejan los especialistas. Estos son:

Ser racional y justo con los castigos: Cuando le imponemos un castigo por desobediencia, éste debe ser proporcional a la falta misma, guardando una justa relación entre castigo – desobediencia. De todas maneras, los castigos deben existir lo menos posible, ya que la motivación positiva es la más eficiente.

Tener paciencia: Es común que ante repetidos comportamientos hiperactivos, la paciencia se quiebre. Pero lo que debemos fijarnos es que la conducta de estos niños no es intencional, sino que se produce por unos síntomas que no pueden manejar. Nosotros, debemos aportar mucho para mejorar la situación, controlando nuestras actitudes y sensaciones negativas.

Hacer saber al niño hiperactivo que lo que uno le pide es por el propio bien de él: Los niños suelen distinguir muy bien cuando los adultos le piden cosas para que sea más fácil para los adultos mismos, o bien cuando es por el propio interés del niño. Nosotros debemos hacer que el niño entienda que nos preocupamos realmente por ellos, y que las peticiones que hacemos, por más que no le gusten, es por su propio bien.

Tono de la voz: Hablar con un tono suave es positivo para ambas partes. Para los padres porque sirve para controlar las emociones negativas cuando por ejemplo se pierde la paciencia, y también para demostrar que la situación está bajo su control. Para los niños este tono también es positivo, ya que mediante él, reciben sensaciones de seguridad y calma.

Ser cuidadosos con las órdenes: Las imposiciones constantes para intentar la “corrección” de las conductas indebidas, no son productivas ni buenas. Cuando hay órdenes excesivas, fuera de contexto, o cuando se pide más de lo que el niño puede dar, éste suele sentir rechazo hacia quien actúa de dicho modo, queriendo revelarse ante esa persona mandona, por decirlo de algún modo. Por ello, mucho cuidado, asegúrense siempre de ser coherentes, racionales y justos con lo piden y hacen.

Dar el ejemplo: Debemos demostrar que nosotros actuamos en consecuencia de lo que pedimos. Por ejemplo, si le pedimos al niño que sea ordenado, nosotros debemos serlo primero.

Reformar oraciones con el “Si”: Lo positivo trae lo positivo, es como un imán donde se atraen las actitudes similares. Por ello, si el niño nos pide algo, debemos evitar el decir “no”, salvo justa razón, buscando la manera adecuada de acceder a su pedido. Por ejemplo, si el niño nos pide jugar, le diremos que sí, pero luego de hacer los deberes.

Nuevamente espero que les sean útiles estos consejos.

Foto: Hiperactividad por wsilver en Flickr

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