La vida familiar y el interés de los padres mejoran las notas de los niños

El informe ‘La participación de las familias en la educación escolar’ demuestra que el interés diario de los padres en la educación de los hijos y realizar vida familiar contribuye a mejorar el rendimiento académico de los niños. Las diferencias en el entorno familiar pueden suponer aprendizajes equivalentes a dos cursos superiores.

La vida familiar y la implicación de padres y madres a lo largo del proceso de enseñanza de los niños contribuyen a mejorar su rendimiento académico, llegando a mejoras equivalentes en dos cursos en asignaturas que tradicionalmente han arrastrado mayor fracaso escolar, como las matemáticas. Según un estudio que ha presentado este martes el Consejo Escolar del Estado, la atención que dedican los progenitores a la educación de sus hijos tiene efectos muy positivos sobre el rendimiento académico, los conocimientos y las habilidades adquiridas en clase.

El informe ‘La participación de las familias en la educación escolar’ se ha centrado en analizar el impacto de la implicación paterna en los resultados de los estudiantes de cuatro países (Italia, Bélgica, Portugal y Alemania) obtenidos en pruebas internacionales. Los datos se han obtenido a través de las puntuaciones de los alumnos recogidas en los exámenes PISA de 2012, un proceso de evaluación en el que también se incluyó una encuesta a las familias en las que se indagó sobre el grado de implicación paterna en la vida académica de sus hijos.

Los autores del estudio han destacado que el seguimiento de las tareas diarias de sus hijos es uno de los factores que benefician a los niños y les ayudan a mejorar sus notas. Asimismo, otras actividades que desarrollaron los padres cuyos hijos obtuvieron buenos resultados en las competencias de PISA fueron el apoyo a la lectura, la implicación en asociaciones de padres y las actividades de seguimiento ‘no formal’ de su educación.

En concreto, los niños cuyos padres mantenía de forma regular conversaciones sus hijos obtuvieron una puntuación media de 532,7 puntos en Matemáticas en los test PISA de 2012; mientras que los estudiantes que no charlaban dhabitualmente con sus progenitores registraron puntuaciones de 474,3 puntos de media. Los responsables del estudio han señalado que estos 58,4 puntos de diferencia “prácticamente equivalen a dos cursos académicos”.

El acompañamiento de los padres a lo largo del día es fundamental para la obtención de unos buenos resultados académicos. El estudio también analizó las puntuaciones de los niños que realizaban la principal comida del día en compañía de la familia, por ejemplo en la cena. En este caso, los estudiantes obtuvieron puntuaciones superiores que los niños que no tenían por costumbre comer en acompañados de la familia. En este supuesto, la diferencia de “un curso y medio aproximadamente”, explicaron los responsables del informe ‘La participación de las familias en la educación escolar’.

La convivencia familiar y el interés diario de los padres por los estudios son dos aspectos que contribuyen a incrementar el rendimiento académico de los escolares. El documento también señala que la implicación de los ´progenitores en los quehaceres relacionados con la escuela es “fundamental” a la hora de mejorar las puntuaciones y conocimientos de los hijos. Un acompañamiento que se produce de forma más habitual en las primeras etapas de aprendizaje pero desaparece conforme el estudiante avanza de curso.

Al respecto, los responsables del informe han hecho un llamamiento a los padres para que este acompañamiento de los hijos se mantenga durante su vida escolar. “La evidencia empírica muestra que la importancia de su participación [de los padres] aumenta conforme avanzan las etapas educativas”, pero los estudios muestran que la implicación parental es menor, han lamentado.

Imagen: Chris Yarzab

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