Impulsa tu carrera profesional jugando videojuegos

Las habilidades profesionales se pueden adquirir tras años de experiencia en un puesto de trabajo o bien jugando un par de partidas de juegos de vídeo. Tu decides dónde quieres capacitarte.

Los videojuegos permiten desarrollar habilidades sociales y laborales

Porque no siempre los momentos de ocio y distracción implican una pérdida de tiempo y una baja en la productividad, anteriormente hemos hecho mención a los beneficios que Facebook depara para las empresas permitir que sus empleados pasen algunos minutos durante la jornada de trabajo revisando sus redes sociales, contestando correos personales y enviando mensajes a sus seres queridos.

Hoy destacaremos los beneficios de los juegos de vídeo, para poder contra argumentar toda vez que tu madre o novia te digan que «te fríes el cerebro delante de la consola», y demostrar que, en realidad, estás haciendo un duro esfuerzo por adquirir nuevas habilidades que serán beneficiosas para tu carrera profesional.

Y es que se ha podido comprobar, con casos reales de personas reales -y con cifras estadísticas reales- que jugar video juegos permite a las personas desarrollar una serie de habilidades que sólo podrían ser adquiridas luego de muchos años de trabajo y experiencia en un ámbito semejante y, así, permiten distinguir las cualidades que se pueden potenciar jugando juegos de vídeo y basándonos en las experiencias de otros trabajadores.


Las citas, en este caso son la prestigiosa revista Forbes y el apartado de Yahoo! Hotjobs en donde han recogido algunos relatos como el de Elliot Noss, un ejecutivo jefe del proveedor de dominios Tucows, que explica que durante cinco años se ha entrenado para ser un mejor líder de equipo y que ese entrenamiento lo ha conseguido en una práctica de 6 a 7 horas semanales jugando World of Warcraft.

¿Cómo es posible? En el juego que a muchos os parecerá una perdida de tiempo y muy lejano a un ámbito de aplicación laboral, se desarrollan eventos de liderazgo en los cuales es necesario usar criterios para gestionar la dinámica social, asegurarte de que cada miembro del equipo está preparado de la manera adecuada o crear una jerarquía de mando que ayude a coordinar las acciones grupales.

Por supuesto que no ha puesto a sus dependientes a combatir entre ellos, lanzar flechas o atacar al equipo contrario, pero esta experiencia de juego y las habilidades practicadas durante el juego le han sido de gran utilidad para su vida profesional.

Y, ciertamente, los juegos, como también las redes sociales y la actitud de los jóvenes de utilizar varias herramientas virtuales al mismo tiempo, distribuyendo su atención, permiten aprender a gestionar y organizar grandes volúmenes de información, sobre todo en una aventura gráfica o un juego de rol.

Sin darnos cuenta, durante un juego necesitamos recordar algo que un personaje nos ha dicho, resolver problemas o calcular porcentajes de experiencia para diversos personajes bajo nuestro control mantiene nuestra capacidad mental muy ágil.

Por otro lado, el espíritu de un juego anima a las personas a ser competitivo, no sólo contra un adversario sino que invita a superarse a uno mismo y es este afán de superación el que anima a hacer las cosas lo mejor posible, superarnos a nosotros mismos sin necesidad de que nos exijan mejores resultados y eso, en el ámbito laboral y empresarial, es muy valorado.

Fuente: Forbes, via Yahoo! Hotjobs
Fotografía: marceatsworld en Flickr

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