El deporte en los adolescentes

Si bien el deporte es importante en todas las etapas de nuestra vida, también lo es para afrontar la adolescencia y sus cambios. Por eso en este artículo nos adentramos en sus beneficios y os damos algunos consejos para inculcar su práctica durante esta etapa.

Si bien el deporte es importante en todas las etapas de nuestra vida, también lo es para afrontar la adolescencia y sus cambios. Lo recomendable es que los jóvenes hayan practicado deporte desde la más tierna infancia, algo que ya fomenta el sistema educativo y debería hacerlo el concepto del juego en sí mismo. Sin embargo, en la etapa adolescente es vital que se continúe esta práctica, pues romperla ahora sería contribuir a un futuro adulto sedentario. Para ello es importante tener en cuenta todos sus beneficios, entre los que destacan los siguientes:

Cualquier deporte es bueno mientras guste

  • Junto con una dieta equilibrada, el ejercicio físico continuado contribuye a regular el peso corporal y a evitar la aparición de obesidad, tanto en esta etapa como en la vida adulta.
  • También prevé la aparición de enfermedades degenerativas relacionadas con la inactividad o la mala alimentación, como la arterioesclerosis o cualquier tipo de enfermedad cardiovascular.
  • Puede corregir posibles defectos físicos.
  • Frena sus impulsos excesivos.
  • Contribuye a una adecuada maduración del sistema músculo- esquelético y de las habilidades psicomotoras.
  • Es beneficioso para las relaciones personales y la integración.
  • Sirve para inculcar hábitos relacionados con la constancia o el instinto de superación.
  • También tiene efectos psicológicos positivos, a menudo no tenidos en consideración, relacionados con el bienestar y la mejora de la autoestima.

Como vemos, la práctica de deporte es esencial en esta etapa, incluso para quienes no sienten un gran gusto por su práctica. Y es que solo así se establecerá un hábito saludable de cara el futuro, muy difícil de adquirir una vez llegada la edad adulta. Hay que fusionar, por tanto, educación y deporte de una vez por todas.

No obstante, hay que tener en cuenta qué deportes se practican y de qué modo. Ciertas prácticas, como la halterofilia, son nada recomendables en esta etapa, puesto que pueden influir negativamente en el desarrollo del adolescente. También inculcar en exceso valores relacionados con la competitividad puede tener efectos perjudiciales. De este modo, en caso de que se practique profesionalmente un deporte, esta actividad tiene que ir acompañada del correspondiente seguimiento médico a nivel de dietas, preparación psicológica e interacción con otras actividades físicas que equilibren el desarrollo del adolescente y eviten asimetrías físicas.

Establecidos sus beneficios y el cómo llevarlo a cabo, a continuación despejamos algunas claves importantes para una correcta práctica del deporte y para asegurar que el adolescente disfruta con su práctica:

  • Respetar las preferencias del adolescente, así como sus cualidades físicas y constitución corporal.
  • Considerar la práctica como algo lúdico y no como una obligación.
  • Acostumbrar al joven a practicar deporte de la manera adecuada, con dinámicas de calentamiento, estiramientos y relajación. Evitaremos lesiones y las molestas agujetas, entre otros males.

Practicar un deporte que nos divierta y que se adapte a nuestras posibilidades es beneficioso no solo para los adolescentes, sino también para personas de todas las edades. Aprovechemos esta etapa vital para, como adultos, inculcar su práctica a quienes aún están a tiempo de convertirla en una costumbre.

Fuentes: Universidad Nacional de Colombia, Salud.com.

Foto: SergioDJT en Flickr.com.

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