Educación para el consumo

Saber qué producto es mejor que otro, qué es necesario consumir, cuáles son los derechos del consumidor, qué es el consumo sostenible y demás temas relacionados con el consumo son cuestiones de interés para todos. Pero en el caso de los niños y adolescentes, la educación para el consumo debe formar parte de su educación integral. Veamos más sobre este tipo de educación.

Educación para el consumo

Saber qué producto es mejor que otro, qué es necesario consumir, cuáles son los derechos del consumidor, qué es el consumo sostenible y demás temas relacionados con el consumo son cuestiones de interés para todos, pero en el caso de los niños y adolescentes, la educación para el consumo debe formar parte de su educación integral.

Este tipo de educación persigue que los estudiantes “aprendan a gestionar su vida diaria de una forma sostenible”, y utilicen, de esta forma, los recursos disponibles de una manera respetuosa.

En el modelo de enseñanza actual la educación para el consumo no es una asignatura obligatoria pero sí debe estar presente en las enseñanzas que se dan a los alumnos. De hecho, es uno de los puntos más importantes que los centros educativos españoles deben trabajar de forma complementaria en las distintas asignaturas.

Con lo antedicho tenemos que desde las diferentes áreas curriculares se debe motivar y fomentar la educación para el consumo. Por ejemplo, en Ciencias Sociales se podrán ver los derechos del consumidor, en Biología aquellos productos que se realizan respetando al medio ambiente y  en Matemáticas cómo planificar de mejor modo el dinero disponible.

Educación del consumidor

Uno de los objetivos de la Unión Europea es la educación de los consumidores, ya que así, educando y concientizando a los consumidores, es posible mejorar hábitos de compras y dirigir los consumos hacia modos más sostenibles.

Y si bien este tipo de educación es importante para todas las personas, se realza en los niños y jóvenes, dado que ellos son los consumidores del ‘futuro más próximo’. Con lo cual, hay que enseñar a ellos a tomar decisiones responsables sobre qué comprar y qué no, sobre qué conviene y qué no, sobre qué está en armonía con el medio ambiente y qué no

Por todo lo expuesto, y en concordancia a lo que establece la Ley Orgánica de Educación, LOE 2006, y los Reales Decretos que norman las enseñanzas comunes de las distintas etapas, se dispone que la educación para el consumo se trabaje de forma complementaria en todas  las enseñanzas.

Es de interés señalar que la educación para el consumo no es el único tipo de educación que se debe ofrecer de forma complementaria con las otras áreas. La educación ambiental, la educación vial y la educación sexual también son enseñanzas que deben estar presentes, de algún modo, en la educación de los alumnos, aunque no sean asignaturas obligatorias.

Fuente: Consumer

Foto: Consumo sostenible por Ingenieria Sin Fronteras Asociacion para el Desa en Flickr

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