Adentrándonos en la ciencia contemporánea

El concepto de ciencia contemporánea puede remitirnos a dos dimensiones distintas de una misma idea. La primera está relacionada con los descubrimientos y teorías más destacadas del último siglo, como la teoría cuántica o la astrofísica y la cosmología. Sin embargo, todo ello está inevitablemente ligado a la segunda dimensión del concepto: el conflicto filosófico y ético que plantea la actual concepción de la ciencia y su uso. Hagamos una pequeña aproximación a todo ello.

El concepto de ciencia contemporánea puede remitirnos a dos dimensiones distintas de una misma idea. La primera está relacionada con los descubrimientos y teorías más destacadas del último siglo: la teoría cuántica, la astrofísica y la cosmología, la genética, la teoría de la evolución o la biología molecular son los mejores ejemplos. Sin embargo, todo ello está inevitablemente ligado a la segunda dimensión del concepto: el conflicto filosófico y ético que plantea la actual concepción de la ciencia y su uso.

Los métodos y principios que rigen la ciencia contemporánea despiertan varias voces críticas

De este modo, se entendería la idea de ciencia contemporánea como referencia al ‘cómo’ en lugar de al ‘qué’. No se trata tanto de descubrimientos y objetos de estudio como de los nuevos paradigmas y formas de entender la ciencia que llevan a ello. No obstante, ambas cosas van ligadas y una lleva a la otra. En líneas generales, se habla de una ciencia supeditada al poder y a la industria tecnológica, sobre todo como consecuencia de fenómenos como la globalización, las políticas neoliberales y sistemas basados en la economía capitalista. Se ha tendido a definir al científico como un ser neutral y alejado de cualquier tipo de doctrina o ideología, lo cual limita el cerco de quienes son capaces de convertirse en científicos, y se le ha dotado de un nivel muy elevado de especialización, de tal modo que apenas es capaz de moverse de su exclusivo rango de trabajo. Según los movimientos más críticos, todo ello ha convertido la ciencia en una «actividad excluyente, elitista y antidemocrática«. La expresión de todo ello se encuentra por ejemplo, en la investigación que ha dado como producto la existencia de productos transgénicos.

Otra percepción de la ciencia contemporánea hace referencia a los cambios radicales que se han producido en algunos de sus principales pilares durante las últimas décadas. La mayor expresión de ello es el principio de indeterminación o incertidumbre de Heisenberg, que plantea por primera vez la discontinuidad de la naturaleza y que abre la puerta a la espontaneidad y el azar en lo científico. Ello ha conllevado, por una parte, la aparición de los cálculos de probabilidades y, por la otra, la contradicción con el determinismo científico, que creía poder especificar completa y exactamente todas las condiciones que producían un fenómeno o experimento.

Estas son solo algunas de las ideas genéricas a las que puede referirse el concepto de ciencia contemporánea, pero la realidad es mucho más amplia que todo eso. Si nos ceñimos a los términos, puede tener que ver con todo aquello relacionado con la ciencia y con un periodo histórico: la edad contemporánea, esencialmente el siglo XX. De este modo, un estudio esmerado de la ciencia contemporánea no se reduce a una definición. Es algo mucho más amplio que en este blog no tenemos ni el espacio, ni los conocimientos para abarcar. En caso de que os sea necesario, os recomendamos y animamos a seguir adelante con vuestra tarea de documentación.

Foto: DSCF8049-crop por Adelphi Lab Center en Flickr.com.

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