Por qué no funcionan la políticas de empleo en nuestro país

El recorte de las partidas destinadas a las políticas activas de empleo podría explicar el por qué del fracaso.

Ciertamente el paro es, desde hace algún tiempo, un tema instaurado en la agenda política nacional así como también en cualquier mesa de café que es capaz de analizar concienzudamente el por qué y el cómo de una tasa de desempleo que ha superado el 25% y que no da señales de ceder.

En un contexto regional en donde la tasa de paro apenas promedia el 12% (con países que tienen un índice de un sólo dígito y que desciende año tras año) así como también un puñado de Estados que desbalancean las cifras de manera dramática; cuando se habla de Paro lo natural es fijarse en cómo es que esos trabajadores se han quedado sin empleo o por qué nadie quiere contratarlos.

En este sentido, en España desde hace algún tiempo se evidencia que las empresas de todos los sectores se encuentran en un proceso de reducción de sus plantillas y que, a pesar de los incentivos promovidos por parte de la Secretaría de Empleo, los contratos no abundan.

La comparación con países europeos que resultaron exitosos a la hora de paliar el paro, resulta odiosa pero necesaria y, en este caso, los pares europeos que se distinguen y son dignos de analizar son aquellos que lograron un equilibrio entre las políticas de empleo activas y pasivas. Es decir, entre el fomento del empleo y la contención económica de quienes lo pierden.

En Dinamarca, uno de los estados europeos más exitosos, el modelo de mercado laboral incluye la flexiseguridad; una característica que es observada por países de todo el mundo a causa del éxito que ha tenido. Esta característica garantiza a todos aquellos que se queden en paro una importante red de seguridad. Sólo que para poder acceder a esta prestación es necesario demostrar la búsqueda real de empleo y la predisposición a aceptar posibles ofertas de trabajo.

En nuestro país, en cambio, las partidas destinadas desde el Gobierno para la implementación de políticas activas de empleo son bajas sino bajísimas: En el año 2008, un 0,68% de nuestro PIB fue utilizado en políticas activas de empleo mientras que en Dinamarca se gastaba un 1,2%, en Holanda un 1.04% y en Suecia un 0,93.

Actualmente, las políticas activas de empleo en España equivalen a una cifra todavía menor luego del recorte de presupuesto que ha conducido a un tijeretazo cercano al 50%.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...