Todas las rebajas salariales se pueden recurrir

Que la justicia haya aceptado una rebaja salarial no implica que los trabajadores no puedan recurrir las siguientes, según una sentencia reciente del Tribunal Supremo.

Que los tribunales acepten una rebaja en los salarios impuesta por una empresa a sus trabajadores unilateralmente por causas económicas no significa que la empresa pueda llevar a cabo nuevos recortes en el sueldo de sus empleados en el futuro. Así lo indica una sentencia del Tribunal Supremo, en la que el magistrado de Castro Fernández indica que las modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo (suledos, comisiones, etc.) sin acuerdo con los representantes sociales deben pasar por el mismo filtro judicial que las ya aceptadas.

Si un juez se encuentra ante esta situación, deberá declarar la validez o nulidad de la segunda rebaja salarial de acuerdo a su importancia y su racionalidad, criterio que se determinará en el juicio por el juez atendiendo a la situación concreta de la empresa en el instante de aprobar la medida y que se acrediten a lo largo de su proceso judicial.

En el caso que ha supuesto la redacción de esta sentencia, la empresa utilizó frases como «una vez confirmado que la tienda consigue los presupuestos mensuales fijados por la cadena» o «los presupuestos marcados para cada tienda serán igualmente conocidos con suficiente antelación por su personal».

Para el juez de Castro Fernández, estas afirmaciones indican que la modificación de las condiciones de trabajo adoptada unilaterlamente por la empresa es «abierto y comprensiva de futuras decisiones sobre los mínimos de ventas que en cada momento pueda considerar unilateralmente la empresa como suelo para devengar comisiones».

El juez explica que la redacción de la reforma laboral podría llegar a entender -de forma errónea- la supresión de los criterios de razonabilidad y proporcionalidad, lo que reduciría el control judicial a comprobar que efectivamente se cumplen las razones de productividad, competitividad y organización técnica o del trabajo de la empresa para llevar a cabo la rebaja salarial. De Castro Fernández añade que los jueces también deben pronunciarse sobre la razonabilidad entre la causa que se expone y la modificación acordada.

Según el magistrado, la razonabilidad no es solo exigir que la medida adoptada sea la ideal para que la empresa cumpla con el objetivo que busca al tomarla; sino que añade su adecuación al juicio de idoneidad, lo que excluye que mediante la degradación de las condiciones de trabajo se pueda llegar a una situación de dumping social.

Via: El Economista

Foto: olgaberrios

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