Los 8 gestos prohibidos en una entrevista de trabajo

Los gestos que hacemos son una parte muy importante en las entrevistas de empleo, y a veces hacemos unos gestos, aunque sea de forma inconsciente, que se pueden interpretar de forma negativa.

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Seguimos repasando las claves para no fallar en la entrevista de empleo. Hace unas semanas vimos la importancia de los gestos en las entrevistas de empleo, un lenguaje corporal que dice de nosotros mucho más de lo que creemos. Dominar el lenguaje gestual es clave, ya que te puede hacer ganar enteros; pero también hay gestos que automáticamente eliminan a un candidato en la carrera por un empleo. Hoy vamos a fijarnos en los gestos que jamás deberías realizar en una entrevista de trabajo.

  • Un apretón de manos débil: dicen que el apretón de manos perfecto es ese en el que las dos palmas de la mano se juntan con la misma intensidad. Si es la primera vez que te encuentras con el reclutador no sabrás como son sus apretones de manos, así que optaremos por un apretón firme pero que no llegue a comprimir sus dedos. Las primeras impresiones son muy importantes, así que evita un apretón débil, con la mano medio muerta, pero tampoco te pases de presión.
  • Los brazos cruzados: un gesto tan habitual como cruzar los brazos puede dar a entender que eres una persona cerrada a nuevas metas o propuestas. Muchas veces intentamos cruzar los brazos en esas situaciones para evitar otros gestos, pero refleja nuestra incomodidad y una actitud a la defensiva. Hay que aprovechar los brazos y las manos gesticulando.
  • Sostener la mirada: cuando vimos de los gestos en las entrevistas ya hablamos de la importancia de mirar a los ojos al entrevistador o a los reclutadores que participan en la sesión. Pero hay que saber diferenciar entre mirar a los ojos y sostener la mirada de forma desafiante, aunque los hagamos de forma inconsciente. Como habrás deducido, la mirada sostenida es sinónimo de agresividad. Eso sí, tampoco hay que pasarse la entrevista mirando al bote de lápices o al cuadro que cuelga de la pared.
  • Posturas asimétricas: la postura del cuerpo es vital a la hora de transmitir una buena imagen. Los cánones dicen que debemos sentarnos de forma profesional, con la espalda recta, sin encorvar, lo que ofrece una visión positiva. Sin embargo, hay quién se sienta de forma asimétrica, lo que le da al entrevistador la sensación de tener delante a una persona cansada y algo confundida. Sobra decirlo, pero tampoco son bien recibidos los entrevistados que se sientan como si estuviesen en un bar o que apoyan en la mesa hasta el tronco.
  • Invadir el espacio personal: esto nos lleva al siguiente punto, que está a medio camino entre los gestos del entrevistado y la actitud. A nadie le gusta que le invadan su espacio personal cuando está hablando con otra persona, ya que es una falta de respeto así que procura guardar las distancias con el entrevistador. Muchas veces la mesa que nos separa ayuda a evitar estas invasiones, pero cuando no haya esta separación física, por ejemplo al saludaros, hay que respetar los espacios.
  • Pelo, joyas, relojes…: muchas veces, cuando estamos nerviosos, empezamos a juguetear con el pelo o las pulseras que llevamos, nos mesamos la barba o miramos compulsivamente el reloj. Son actitudes de las que no nos damos cuenta, pero que pueden distraer e incluso poner nervioso al entrevistador. Tocarse el pelo continuamente revela ansiedad y nerviosismo, además de conceder cierto aspecto infantil. Por eso muchos expertos recomiendan prescindir de todos los accesorios posibles y acudir a la entrevista con el pelo recogido.
  • Morderse las uñas: sin embargo ninguno de los gestos anteriores está tan mal visto como morderse las uñas. Es el mejor ejemplo de que la ansiedad y los nervios dominan a una persona, además de dar una mala imagen del candidato, así que está terminantemente prohibido. Hay muchos productos para evitar este feo gesto, así que no descartes recurrir a ellos si eres de esas personas que cuando se ponen nerviosas no pueden dejar de morderse las uñas.
  • Las manos en los bolsillos: cuando te presentas a las pruebas psicotécnicas para la policía o los bomberos con las manos en el bolsillo sabes de antemano que todo el esfuerzo preparando las pruebas habrá sido en vano. Algo parecido pasa cuando te presentas a una entrevista de trabajo con las manos en los bolsillos. Muchos entrevistadores lo interpretan como una falta de sinceridad, así que ten las manos siempre visibles. Durante la entrevista puedes apoyarlas sobre los brazos de la silla o en tus piernas.

Como decíamos al principio del post, la comunicación no verbal es una parte muy importante en cualquier entrevista de empleo, así que procura evitar todos estos gestos que hemos visto. Un último consejo muy importante también es mostrar interés. Lógicamente, el móvil estará apagado o en silencio para que no empiece a sonar en plena entrevista, pero evita mirar constantemente el reloj, lo bien decoradas que estén las paradas o lo que estén haciendo los observadores. Limítate a prestar atención al entrevistador y a la entrevista.

Más información: Psicode

Foto: morder uñas vía Shutterstock

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