Que no daría por un empleo…

Cuando no hay empleo y las prestaciones sociales se agotan, la desesperación se apodera de algunos que ofrecen cualquier cosa a cambio de un puesto de trabajo.

La desesperación por conseguir un puesto de trabajo entre los españoles es tan grande que algunos trasvasan algunos límites éticos y jurídicos ofreciendo, a cambio de una vacante, cualquier cosa que la contraparte requiera o pueda valorar.

Sin embargo, aunque parezca se trata de una transacción normal y sin sobresaltos, un hombre que había hecho una oferta a cambio de un puesto de trabajo fue denunciado por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) debido a que el hombre ofrecía un riñón como contraprestación para que le den un trabajo.

Se trata de un ciudadano de Jerez (Cádiz) quien había aparecido en diversos medios de comunicación durante los últimos días, en donde se manifestaba dispuesto a dar un órgano para conseguir un puesto de trabajo.


El hombre, de 40 años y padre de tres hijos, aseguraba en sus declaraciones que no puede hacer frente a la manutención de las menores porque hace más de un año que está en el paro y ya ha agotado la prestación por desempleo, a raíz de lo cual, su desesperación por conseguir un empleo le llevó a hacer la propuesta que, desde el organismo sanitario, dirigido por Rafael Matesanz, reprobaron abiertamente.

Y es que desde esta autoridad se recuerda que en España está prohibida la compraventa de órganos, y que tal actividad constituye un acto delictivo recogido en el artículo 156 bis del Código Penal. Es por esta razón que la ONT ha destacado como un delito la oferta realizada por el ciudadano que ofrecía un riñón a cambio de un trabajo y, por ello, se ha visto obligada a realizar la correspondiente denuncia.

Por su parte, la Coordinación de Trasplantes de Andalucía ha “lamentado la situación personal” que atraviesa este vecino de Jerez de la Frontera (Cádiz) que está ofreciendo a través de los medios de comunicación un riñón a cambio de trabajo. Sin embargo de lo cual, se le ha advertido que estaría incurriendo en una infracción penal por tráfico ilícito de órganos, delito que tiene la pena de prisión.

Respecto del delito en que incurrió el vecino, la Ley estipula que los que promuevan, favorezcan, faciliten o publiciten la obtención o el tráfico ilegal de órganos humanos ajenos o el trasplante de los mismos pueden ser castigados con penas de prisión que van de los tres a seis años y de los seis a 12 años y que las mismas penas le caben al receptor del órgano que consintiera la realización del trasplante conociendo el origen ilícito del órgano que recibe.

Fotografía:  Spec-ta-cles en Flickr

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...