¿Por qué evitar el conflicto de oficina no es una opción para un gerente?

Los gerentes que se mantengan por encima de la contienda política en la oficina están condenados al fracaso. Para ser un jefe eficaz, debes influir en los demás.

Las discusiones y luchas dentro de la oficina

Llámalo conflicto organizacional, política de oficina, o simplemente el drama sencillo, a pocos de nosotros nos gusta el desacuerdo o la confrontación, en el trabajo o en otro lugar. De hecho, muchos de nosotros gastamos una parte importante de nuestro tiempo y energía para evitarlo.

A menudo los gerentes no saben manejar la política de la oficina, esa en donde todo el mundo se encuentra librando batallas para imponerse o ayudar a fortalecer la corriente “política / ideológica” a la que adhiere dentro de la empresa.

Evitar estos conflictos de oficina no es posible y aunque no se quiera “jugar estos juegos”, lo único que se consigue al no participar es ser menos eficaz de lo que es necesario quedando al margen de los grupos que se disputan el poder.

Los gerentes deben estar dispuestos y ser capaces de operar eficazmente en el entorno político que existe en todas las organizaciones. Su éxito dependerá de su capacidad para gestionar no sólo sus propios grupos, sino también las organizaciones más amplias en las que operan.

Muchos gerentes que se mantienen por encima de la refriega y tratan a los demás sólo cuando es absolutamente necesario creen que se trata de la naturaleza de los conflictos de la organización y piensan que es disfuncional o un signo de diseño organizacional deficiente. O bien, asumen que surge de los grupos que compiten por el dominio.


De hecho, el conflicto es inevitable y natural, debido a tres características inherentes a todas las organizaciones modernas.

  • La división del trabajo.

Funcionan las organizaciones mediante la asignación de tareas diferentes para distintas personas y grupos. No todo el mundo puede hacerlo todo. A pesar de que operan bajo el paraguas de la organización misma, estos grupos inevitablemente van a desarrollar sus propios puntos de vista, los objetivos y prioridades.

  • Interdependencia.

Cada grupo depende de otros grupos en la organización para hacer su trabajo. Ningún grupo puede funcionar o tener éxito por sí solo.

  • La escasez de recursos.

Ninguna organización puede hacer todo lo que los que les gustaría hacer. Hay que hacer opciones. Cuando los recursos como el dinero, personas, espacio, tiempo y atención se repartieron, siempre habrá ganadores y perdedores. Obviamente, cada grupo quiere ganar.

Fotografía: star5112 en Flickr

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