El trabajo informal: ¿una bendición o una maldición?

El empleo eventual no siempre es elegido por quienes prefieren contratos cortos para trabajar, a veces no hay opciones si se quiere trabajar.

El trabajo eventual resigna derechos de los trabajadores pero también permite trabajar a quienes no pueden hacerlo todo el año.

El trabajo eventual tiene cifras muy altas y no siempre es una opción de los trabajadores que sólo quieren emplearse media jornada o unos pocos meses mientras necesitan recaudar; en ocasiones se trata de tendencias de contratación que hacen que no hayan muchas más ofertas disponibles y, en ese caso, a quien busca empleo y lo necesita con urgencia, debe aceptar y abandonar la seguridad de un empleo con contrato indefinido.

Los trabajadores eventuales no sólo hacen frente a la imprevisibilidad con su empleo, sino que además se les niegan los derechos de vacaciones y licencia por enfermedad.

Pero el trabajo eventual o casual también tiene otros peligros, tales como las variaciones de la remuneración semana a semana que, además, puede ir acompañada de períodos de trabajo bastante prolongados, seguidos de intervalos cortos o largos de desocupación hasta que se vuelve a emplear en idénticas condiciones.

Esta eventualidad en el trabajo, hace que a los trabajadores les resulte difícil predecir sus ingresos, para pagar las cuentas y sobrevivir, y mucho menos planificar el futuro o ahorrar para comprar una casa.


Todavía más: el trabajador eventual se siente más inseguro en el trabajo y ello hace que, incluso en casos de enfermedad, no quiero ausentarse de tu empleo para no perder la oportunidad de trabajar.

Es la falta de seguridad en un puesto de trabajo lo que deja al trabajador sin las condiciones necesarias para defender sus derechos como trabajador.

Esta realidad está respaldada por una encuesta de la Universidad de Melbourne encuesta, en cuyo informe se mostró que los trabajadores eventuales son más propensos a ser despedidos de los puestos de trabajo permanentes. Las madres son también menos propensas a tomar licencia por maternidad, y su satisfacción es influenciada negativamente cuando están subempleados. Los padres, por el contrario, son más propensos a tener un índice de satisfacción más baja cuando trabajan como eventuales.

Así que eso es lo malo. Pero tiene que haber aspectos positivos de la precarización de la fuerza de trabajo, también y, de hecho, los hay.

A pesar de que existe una brecha en la satisfacción entre los trabajadores eventuales y permanentes, esta brecha es extremadamente baja. En una escala de cero a 10, la brecha de satisfacción entre los dos grupos es inferior a 0,5.

Muchos trabajadores eventuales son estudiantes que les gusta la flexibilidad de un trabajo eventual para tomarlo o dejarlo de acuerdo a las exigencias de los estudios. Incluso entre los grupos de mayor edad, hay quienes prefieren el empleo informal debido a la carga de un pago mayor. Puede ser que pierda derechos de licencia, pero lo compensan en dinero en efectivo extra.

Los empleadores que contratan trabajadores eventuales son mayoritariamente pequeñas empresas. La razón es que los empresarios son reticentes a contratar a personas que no quieren hacer frente a los costes de despido [si el empleado no funciona], los trabajadores informales hacen que sea más fácil de contratar.

Esta reducción del nivel de riesgo medio los empleadores están dispuestos a dar a los candidatos no calificados y sin educación una oportunidad.

Fotografía: The House of Commons

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