Autoestima, ansiedad y adicciones en el desempleo

La depresión y los problemas familiares son algunas de las consecuencias que el desempleo puede atraer. Sin embargo, no son las únicas. El autoestima, la ansiedad y las adicciones comienzan a ser parte fundamental en el desarrollo de cada una de esas personas.

Ansiedad

Ansiedad

Hace algunos días hablábamos de las consecuencias que el desempleo provocaba a nivel personal en cada uno de los individuos. Nos hicimos referencia a la depresión, como principal síntoma, y también hablamos de los problemas familiares que la falta de empleo puede atraer. Sin embargo, no son solamente esos dos los únicos trastornos que los parados pueden tener.

El autoestima, la ansiedad y las adicciones comienzan a ser parte fundamental en el desarrollo de cada una de esas personas.

La falta de autoestima, por ejemplo, es una de las grandes consecuencias que las personas desempleadas suelen tener. El autoestima como sinónimo de autovaloración comienza a variar considerablemente en las personas en situación de desempleo. Algunos especialistas en esta materia postulan que se produce una polarización de la autoestima como efecto producido por el desempleo.

Puede resultar lógico que personas sin trabajo disminuyan su autoestima, sin embargo también existen casos en los que, como método de defensa, elevan su autoevaluación. En relación a este tema, se cree que aquellas personas que se encuentran más implicadas en el trabajo que pierden, son las que sufren mayor deterioro del autoestima.


Otro factor es la ansiedad. Las manifestaciones de ansiedad pueden presentarse de diversas formas: Conductas de evitación y de escape; Conductas compulsivas; Agarrotamiento; Preocupaciones, desmoralización; Dificultades en la atención y en la concentración. Como así también: taquicardia, mareos, sudoración, rubor, etc.

Estos síntomas provocados por la ansiedad reflejan la reacción de un organismo que encuentra su equilibrio interno amenazado por estímulos externos como mecanismo de defensa.

Baja autoestima

Baja autoestima

Por otra parte, está demostrado que el desempleo y las complicaciones económicas suelen ser disparadores de conductas adictivas. Cuando hablamos de adicciones no nos referimos únicamente a las drogas, también se presentan acciones en exceso, ansiedad y tensión que favorecen a la conducta adictiva. Aunque, por supuesto, las drogas también aprovechan la oportunidad y se hacen presentes en este tipo de personas. El alivio de una preocupación con sustancias químicas resulta muy reforzante y necesita pocos ensayos de aprendizaje para que se convierta en una conducta habitual del sujeto.

En muchas oportunidades, la falta de autoestima, ansiedad y adicciones pueden convertirse en patologías, interviniendo en la vida personal y social de las personas. Al igual que lo decíamos en el post anterior, en caso de presentar cualquiera de estos síntomas, lo aconsejable es consultar rápidamente con un especialista.

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