Cuándo negociar el salario de un nuevo empleo

Cada vez es más frecuente encontrar publicaciones de ofertas laborales con la indicación de salario que se pagará por dicho empleo o, de otro modo, el requisito de que los solicitantes indiquen sus «pretensiones salariales» en el formulario de solicitud de empleo o el correo electrónico que envíen como respuesta a un reclutamiento.

Ninguna de las dos prácticas son recomendadas, sobre todo cuando se busca un talento o un idóneo, pues demuestra la poca flexibilidad para negociar el salario de la primera situación, en tanto presenta como un filtro a la compensación salarial en el segundo ejemplo.

Pero otra situación que se presenta con frecuencia es aquella en que los candidatos se presentan a una entrevista de trabajo con el reclutador y durante la misma recibe una oferta salarial; algo que puede ser visto como un interés manifiesto del empleador en el candidato o, nuevamente, como un filtro en la primera etapa de entrevistas a fin de pre seleccionar solo a aquellos que están de acuerdo con la remuneración.


Ciertamente, que el empleador plantee la cuestión del salario en la primer entrevista no es un buen signo y siempre que se pueda, se debe dejar supeditada esta conversación / negociación para etapas más avanzadas en las que ambas partes estén de acuerdo en que quieren entablar el vínculo laboral.

El candidato que recibe una propuesta salarial «decente» durante la entrevista de trabajo a menudo se siente obligado a aceptarla en la misma fase temprana en la que se produce, pues de no hacerlo demuestra desprecio y puede perder la posibilidad de avanzar en la selección.

Cuando la propuesta salarial se presenta en una etapa temprana, incluso cuando la cifra esté dentro de las expectativas salariales del solicitante, se debe intentar apartar el foco de dicha discusión para hacer una valoración objetiva de la oferta. A menudo, estas propuestas en fase temprana buscan provocar reacciones en los candidatos y conocer sus aspiraciones / ambiciones. Lo ideal, siempre que sea posible, es que indiques al reclutador que te gustaría hablar de eso más tarde o pensarlo en tu casa tranquilo, mientras retomas otras cuestiones y aspectos de la candidatura.

Es importante recordar que tu mayor poder de negociación salarial es el tiempo entre la oferta inicial y cuando se acepta la oferta. Así, una vez de vuelta a casa – y después de una reflexión – si determinas que deseas ver si la oferta se puede mejorar, tendrás mejores opciones si no has aceptado la oferta en el primer momento.

Durante la negociación salarial, ya sea que se haga en fase temprana o final, siempre debes pedir que te presenten la oferta total por escrito, es decir, el salario y el resto del paquete compuesto por los beneficios que la empresa da a sus empleados para luego considerarla.

Si dicho paquete no está previamente establecido, allí tendrás una forma interesante de mejorar la compensación salarial si acaso el sueldo no puede ser negociado. Beneficios de compensación, incentivos y otros planes pueden ser negociados y ofrecerte mejoras importantes en la percepción.

Fotografía: Victor1558 en Flickr

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