¡Menudo trabajo!

Aunque lo que usted y yo normalmente consideraríamos un trabajo normal va, más que justo, escaso, lo cierto es que trabajos los hay de lo más variopinto. Así que para todos aquellos que no tengan reparo en hacer cosas inverosímiles o directamente rarísimas, a continuación relataremos una serie de ofertas que se han visto últimamente por ahí. Trabajos que seguramente no se le habrá pasado por la cabeza ni siquiera pensar que puedan existir pero que ahí están dando de comer a alguna gente desde luego sin ningún tipo de complejos.

Astronauta

'¿Habrá perdido importancia el sueño de ser astronauta?'

El primero de ellos es el de astronauta, anunciado hace poco por la NASA. ¿Quién no ha soñado alguna vez con ser astronauta? De hecho este trabajo no tiene nada de raro sino que lo raro es precisamente que la agencia espacial estadounidense publique un anuncio en el que demanda entre 9 y 15 aspirantes a astronauta, que como es natural necesita de unos requisitos astronómicos y por supuesto compensa con un sueldo estratosférico. Extraño que se hayan quedado sin candidatos, ¿habrá pasado de moda el viejo sueño aerospacial?

El que sí es un trabajo raro pero cómodo y sencillo como pocos es el que ofertaba hace un año la cadena de hoteles Holiday Inn para tres de sus complejos en Londres: calientacamas. Sí, como lo leen; el trabajito consistía precisamente en vestirse con trajes apropiados para el fin en cuestión y acostarse en las camas de los clientes poco antes de que se vayan a dormir para calentarlas. Parece mentira que a alguien le puedan pagar por eso, como también parece mentira que a alguien le pueda gustar irse a dormir en una cama caliente. Pero para gustos… trabajos.

Como precisamente gusto da otro de los trabajos que ofrecía Durex poco antes de que empezara la crisis: probador de preservativos. ¿Un inconveniente? Era preciso tener pareja puesto que este ‘trabajito’ requería de la intimidad del dormitorio de ‘hombres y mujeres con un fuerte deseo de mejorar su actividad sexual’. Bueno a decir verdad, lo de la pareja, preciso del todo tampoco era… pero a ver quien es el guapo que convence a una amiga para dedicarse a evaluar globitos.

Aunque sin duda, de entre los trabajos raros el que se lleva la palma es el de limpiamonedas, un servicio solicitado por el hotel Westin St. Francis, en San Francisco. Por lo que parece viene de una tradición centenaria que se habría iniciado con el fin de que las mujeres de la época, que siempre llevaban guantes blancos, no se los mancharan toqueteando las sucias monedas. En el Westin no sé si habrá ya muchas clientas de guante blanco pero desde luego las monedas deben brillar cual diamante al sol.

Y finalmente si le va lo exótico también puede optar por una plaza como espantamonos en el Amanbagh Resort de la India. Y es que estos simpáticos animales suelen tener la costumbre de devorar la comida de los clientes. ¿Solución? Tirachinas en mano y jornada de nueve horas a la caza del primate. ¿Que no le gustan los monos? Bueno, puede optar por hacer lo mismo pero con las palomas. Eso sí; igual lo tiene más difícil para acertarles.

Fuente| ABC

Foto| Diego Dacal

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