¿Qué es un portfolio de trabajo?

Para muchos profesionales, el portfolio es una herramienta esencial e imprescindible al momento de buscar un empleo y de demostrar sus habilidades y conocimientos. Y no sólo los profesionales pueden sacar provecho de esta herramienta, también las empresas pueden realizar sus portfolio para ir a buscar a nuevos clientes. Conozcan de qué se trata esta productiva herramienta.

¿Qué es un portfolio de trabajo?

Para muchos profesionales, el portfolio es una herramienta esencial e imprescindible al momento de buscar un empleo y de demostrar sus habilidades y conocimientos. Estos profesionales son los diseñadores gráficos, artistas, fotógrafos, profesionales de las artes visuales, ingenieros industriales, ingenieros civiles, arquitectos e incluso es una excelente herramienta que las empresas también pueden aprovechar.

De esta manera, encontramos que el portfolio puede ser utilizado por un gran grupo de profesionales y empresas, enalteciéndose también en las áreas de mercadotecnia, publicidad, cinematografía y producciones audio-visuales.

Pero ahora bien, ¿Qué es un portfolio de trabajo? En pocas palabras, el portfolio de trabajo es un “muestrario de productos terminados”, es como un book de los trabajos más representativos que realizó el profesional o de los mejores productos que comercializa una empresa.


Se trata de plasmar y hacer una colección del mejor trabajo que cada uno tenga, exponiendo, de una forma visual y más atractiva, la experiencia laboral y las habilidades manuales e intelectuales. Es sumamente recomendado para las entrevistas laborales, siendo un acompañante del CV. Y en el caso de las empresas, el portfolio es muy fructífero cuando se intentan buscar nuevos clientes.

Consejos para un portfolio de trabajo

Quienes se hayan interesado en esta herramienta deben considerar que el portfolio no debe ser muy extenso. Recuerden que cantidad no equivale a calidad. Se debe exhibir el material más representativo de los profesionales o de las empresas y, de ningún modo, debe seguir el formato del CV. No se ponen los cursos que se tomaron ni los conocimientos que cada uno tiene, sino que sólo se expone el trabajo finalizado (éste trabajo ya da cuenta de lo que saben o no hacer). Por ejemplo, en el caso de arquitectos, pueden poner fotos de obras que hayan realizado; los diseñadores pueden exponer copias de sus diseños; los profesionales contables pueden exponer casos con los que se presentaron y cómo los han resuelto, etc.

Además, el portfolio debe estar organizado lógicamente, ya sea por orden cronológico o por distintas categorías. La presentación del mismo es otro aspecto importante, es la imagen misma de la persona. Se debe seleccionar bien los materiales que se usarán (papeles, tinta, etc.) y corroborar que este bien prolijo, organizado y limpio.

Así mismo, es recomendable que tomen en cuenta los siguientes lineamientos:

  • Guardar siempre una copia del portfolio en formato digital. De esta forma, cuando tengan que actualizarlo lo podrán hacer de una forma muy rápida.
  • Tener el portfolio en Internet. Esto es muy práctico, más aún en la “época tecnológica” en la que vivimos. Incluso permite que se pueda editar y enviar a personas o empresas del exterior.

Por último, recuerden que el objetivo principal del portfolio de trabajo es “ser una presentación de los mejores trabajos de cada uno”, que cause, al ser visto por las demás personas, una agradable sensación y asombro.

En otra ocasión os mostraremos cómo crear un buen portfolio de trabajo.

Fuente: Tapatios

Foto: Portfolio por scottkellum en Flickr

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