La crisis y los recortes castigan a los farmacéuticos

La Administración pública es la encargada de pagar a los farmacéuticos el importe correspondiente a las recetas emitidas por médicos y hospitales, pero en muchas comunidades autónomas este dinero no llega desde hace meses. Ello obliga a estos profesionales a apretarse el cinturón. Pedir préstamos bancarios o prescindir de empleados, sustituyéndolos por auxiliares, son las medidas más comunes.

La sanidad es uno de los sectores que más está alzando su voz en contra de los recortes. Y dado el peso de médicos y enfermeras en la vida de la gente, también está siendo una baza muy usada en la campaña electoral. Los partidos de izquierdas utilizan la amenaza de los recortes en el sector público como factor para movilizar a su electorado, quizás el más desesperanzado de todos. Mientras, los de derechas garantizan la estabilidad del estado del bienestar con la boca pequeña, sin prometer nada que ya desmienta la realidad de ciertas comunidades autónomas bajo gobierno azul. Precisamente un colectivo profesional muy vinculado a la sanidad es muestra de ello, aunque no sea el que más a menudo aparece en los medios: el de farmacéuticos.

La deuda de las comunidades autónomas con el sector compromete la viabilidad de muchos establecimientos


Ayer un centenar de ellos se manifestaron en Castilla- La Mancha para reclamar el dinero que les debe su presidenta, María Dolores de Cospedal. Se trata de la cantidad que la Administración paga mensualmente a los farmacéuticos en concepto de recetas, un importe que cubre la sanidad pública. La deuda asciende ya a 230 millones de euros, correspondientes a los últimos cuatro meses. Y a pesar de que en octubre se les pagó mayo, y no hace mucho el 25% de junio, el impago podría alcanzar los 360 millones de euros a final de año. Una situación que ha obligado a muchos profesionales, ahogados, a pedir préstamos bancarios, tal y como leemos en Público.

En parecida tesitura se encuentran los farmacéuticos de Baleares y de la Comunidad Valenciana, dos autonomías que también arrastran meses de impago por parte de sus correspondientes administraciones. Se calcula que el Gobierno balear tendrá una deuda de 120 millones de euros con el sector a finales de año, mientras que en la Comunidad Valenciana se han calmado los ánimos tras el anuncio del pago progresivo de las facturas pendientes desde ahora hasta enero. Esta situación mantiene en vilo a los profesionales de otras autonomías, como Canarias, que temen tras un impago bastante más reciente que su situación se agrave hasta el punto de los ejemplos mencionados.

En Cataluña la realidad es crítica, pues un 9% de las farmacias tiene problemas de viabilidad. Al abaratamiento de los medicamentos genéricos del 30% y a la reducción hasta el 15% del margen de beneficio, ambas medidas procedentes del Gobierno central, se suman ahora los impagos de la Generalitat. Actualmente ya alcanzan los 42 millones de euros, suma de las facturas pendientes acumuladas desde septiembre. Con todo ello, muchas farmacias no tienen para pagar a sus empleados el sueldo mínimo interprofesional del colectivo, unos 1.600 euros al mes. Ya han desaparecido 1.000 empleos y sustituido 550 puestos de trabajo por auxiliares de farmacia, según leíamos en El Periódico.

El número de sectores que agonizan con la crisis es cada vez mayor, y ahora se suman aquellos que dependen directa o indirectamente de la inversión pública. ¿Qué sucederá a partir de domingo? Quizás tranquilice no pensar en ello.

Foto: Amio Cajander. en Flickr.com.

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