Unas ideas prácticas para realizar entrevistas de trabajo

Realizar una entrevista de trabajo hoy en día ya es un triunfo, pero que por el momento no tiene premio. Te preguntarás que dónde está el éxito en que te realicen una entrevista si al final no resultas “el elegido”. En el post se incluyen algunos consejos.

El hecho de llegar a realizar una entrevista de trabajo hoy en día ya es un triunfo, pero que por el momento no tiene premio. Te preguntarás que dónde está el éxito en que te realicen una entrevista si al final no resultas “el elegido”. Pues está en el hecho de que de todas las solicitudes recibidas, tú estás entre las candidaturas que sí van a realizar la entrevista. Ten en cuenta que hoy por hoy, el tiempo en el mundo empresarial es “dinero”, por lo tanto no se realizan entrevistas a todos los solicitantes, se “filtran” las solicitudes y se decide seguir con una entrevista personal con aquellos que inicialmente poseen mejor perfil o que se adecuan mejor a los requisitos exigidos en la oferta de empleo.

Si te han escogido para una entrevista, ya has superado una parte del proceso de selección. Has enviado un buen curriculum, realizado una buena carta de presentación o simplemente te han hecho unas preguntas por teléfono que han hecho decidir al entrevistador que vale la pena que sigas en el proceso. Es aquí dónde cada uno debe saber identificar “sus puntos fuertes” que le han permitido pasar la “criba” inicial. Es decir, qué es aquello que puedes ofrecer y que ha hecho que sea “uno de los elegidos”.

Foto: Creatingonline

Si no consigues identificar tus virtudes o fortalezas, malamente podrás utilizarlas en la realización de la entrevista. Por lo tanto, si eres llamado para realizar una entrevista de trabajo, analiza bien la oferta y tu curriculum (y en caso de que hubiera un contacto telefónico previo, acordarse bien de lo contestado), buscando similitudes, puntos excluyentes que tu no posees, requisitos indispensables que tú tienes. Pero no te olvides también de intentar buscar los puntos débiles por donde tu candidatura puede flaquear. Una preparación exhaustiva de ambas cosas (puntos fuertes y débiles) te garantiza una seguridad necesaria en la entrevista y sobre todo te ayudará reducir los posibles nervios que te puedan surgir.

Hasta aquí han sido unas ideas previas a la realización de la entrevista, consejos o apoyos que si quieres en otro artículo podemos profundizar.

Pero ahora vamos a entrar en el hecho de la realización de la entrevista, que es lo que va al fin y al cabo, decidir tu futuro, por lo menos en cuanto a tu vida laboral.

Una cosa debes de tener en cuenta y es el hecho de que cumplir todos estos consejos  no garantiza el éxito final, pero si te minimiza la probabilidad de fracasar. Estos consejos son necesarios pero no suficientes, porque siempre puede existir un candidato que posea un perfil mejor que haga que tus esfuerzos caigan en saco roto.

Sabiendo el lugar y la hora de realización de la entrevista, es obvio deciros que es necesario cumplirlo a rajatabla. No se os ocurra llegar tarde y en el caso de llegar antes, es aconsejable el esperar a entrar en el lugar de la realización de la entrevista y nunca entrar sino es dentro de los últimos cinco minutos anteriores a tu cita.

También excuso deciros que dentro de la “comunicación interpersonal” y por lo tanto de una entrevista sucede lo mismo, los interlocutores suelen quedarse entre un 40 y un 55% de toda la información que reciben (comunicación verbal y no verbal), siendo el mayor porcentaje de lo que retenemos  la información no verbal. Por lo tanto “causa buena impresión inicial”. Aquella frase de que “la primera impresión es la que cuenta”, es muy válida en estos casos. Acudir con la vestimenta adecuada es aconsejable y dependiendo de perfil del puesto objeto de entrevista así como de la empresa oferente, ya se pueden desprender ciertos rasgos o requisitos aconsejables y no aconsejables que es bueno que cumplas para una buena imagen inicial.

¡¡Ya estamos dentro!! Nunca lo olvides: “tú eres el entrevistado” por lo tanto, lo primero que debes de realizar es los que se llama “escucha activa”. Cada reclutador  tiene una forma especial de entrevistar (su experiencia, el tipo de perfil del puesto, el tipo de empresa, el tiempo del que disponga,…, lo determinarán). Lo que está claro es que tu sabes menos de él y de su empresa que el de ti. Por lo tanto, inicialmente escucha lo que el entrevistador te tenga que decir y en ningún caso interrumpas su discurso sin que él te de pie a ello.

Foto: Free-Stockphotos

Hay quien presenta a su empresa y su evolución, luego el perfil del puesto ofertado acabando preguntando si existen dudas. Si las hay, no tengas miedo a consultarlas. Es mejor ser “proactivo” y llevar tú la iniciativa a que estas dudas te dejen en fuera de juego en una fase posterior de la entrevista.

Últimamente se está dando mucho el tipo de entrevista por decirlo así “biografía rápida”. Una vez que presentan el puesto, muchas veces sólo leen el anuncio de la oferta, el entrevistador que ya posee tu curriculum, busca que tú analices tu experiencia profesional y formación, aunque el ya la tenga delante. ¿Qué busca? Te va a observar en todos los aspectos comunicativos: cómo te expresas verbalmente y como te expresas no verbalmente (gestos, posturas, posibles tics,…). Por lo tanto unos consejos aquí son necesarios.

Hablar a una velocidad normal, lo más claro posible, siguiendo una idea argumental, si es temporal evitar saltos en el tiempo, evitar coletillas, atascos en el discurso evitando expresiones inadecuadas. Gesticular lo justo y necesario, moviendo las manos adecuadamente, evitar dejar caer la espalda en el asiento, cruzar los brazos o las piernas, que denoten posiciones defensivas, ¿cuándo has visto a algún orador hablar con los brazos cruzados, por ejemplo?

Es bueno afrontar al entrevistador sin miedo pero con respeto. En la comunicación interpersonal, cada persona debe de tener un espacio físico alrededor que se puede definir como “espacio vital”, el cual nunca debes atravesar, porque lo único que puedes conseguir es que la otra persona se sienta agredida y adopte una posición defensiva. Mantener las distancias físicas es necesario para no dar sensación ni de prepotencia ni de apatía. Ambas cosas van a motivar tu fracaso en la realización de la entrevista.

Debes de intentar en todo momento buscar el diálogo con el entrevistador y nunca el monólogo. Esto te permitirá adquirir información de tu interlocutor (feedback) que te puede ser muy útil para seguir posteriormente en la entrevista.

La duración de la entrevista es algo que no te debe de preocupar. Siéntete en todo momento libre de presiones horarias. Quién realmente las tiene es el entrevistador porque debe de realizar más entrevistas, tú no vas a ningún sitio con posterioridad a la misma.

Es obvio deciros que evitéis contradecir cosas que hayáis puesto en el curriculum, ni intentar corregirlas. Tampoco es bueno añadir más cosas de las puestas, porque este no es el momento para ello, fue cuando hiciste el curriculum. Sigue siempre tu guión fijado en el curriculum. No improvises.

A lo largo de la entrevista, por norma general, siempre el entrevistador que va a poner ante una situación “dicotómica” o bien de “toma de posición”. Es decir, te realizará una pregunta o te propondrá una idea para ver que decisión tomas o como la enfrentarías. Muchas veces, da igual la opinión o contestación que le des. Lo único que quiere analizar es tu forma de razonar, afrontarte a los problemas y a los imprevistos, habilidades sociales y comunicativas. Por lo tanto, en estos casos se sincero y rápido, y no se te pase por la cabeza argumentar con razonamientos que tú mismo sabes nunca harías en la práctica. Ser espontáneo no es malo. Ten en cuenta que tu entrevistador, por experiencia, puede saber en cualquier momento si lo que dices es la realidad o lo contestas ideado en ese momento. Es un profesional.

Foto: Photobucket

Puede darse variaciones en las entrevistas, pero llegado a este punto, las grandes dificultades de la misma ya las has pasado, probablemente el entrevistador recapitule información, te presente de nuevo la oferta, te explique la continuación del proceso de selección, pero no tengas que afrontar ningún problema más.

Como conclusión te dejo unas ideas que es bueno que analices.

-En el mundo laboral actual, se busca que la gente se “oriente hacia los resultados”. Es decir, los resultados priman por encima de todo y esto implica capacidad para adaptarse muy rápido a los cambios en las organizaciones y en el entorno.

-Se buscan mayormente (salvo para perfiles muy específicos), empleados “asertivos”. Que busquen el buen fin del grupo de trabajo como algo necesario. Evitar el protagonismo sobre la consecución de los resultados. Saber hacerse oir e imponerse en el grupo mediante la comunicación y no por la imposición. Ser colaborador.

-Ser capaz de realizar varias tareas a la vez, pero llevando todas a buen fin. Demostrará que eres buen planificador de tiempos y recursos, que no pierdes el tiempo en nimiedades, pero sobre todo, debes dar imagen de que lo que empiezas lo puedes y sabes acabar. No es bueno dejar nada a medias.

-Poseer un buen control emocional. No decir lo primero que se te venga a la boca ni ser una persona excesivamente fría. Esto un entrevistador te lo puede observar en la entrevista muy fácilmente.

-Dependiendo del perfil del puesto ofertado (más comercial o menos), la facilidad de palabra en la entrevista es algo importante.

-Demostrar confianza en uno mismo, en la empresa si te contrata, en su equipo directivo.

-Ser rápido tomando decisiones. Es algo que el entrevistador te hará mediante la cuestión “dicotómica” planteada durante la entrevista. Analizará tu rapidez, capacidad de juicio crítico y habilidades sociales.

-Busca siempre en una entrevista poseer una visión abstracta lo más posible del puesto, de la empresa y del entorno. Es decir, inicialmente es un puesto determinado el que vas a ocupar, pero siempre es bueno que sepas a donde quieres llegar en tu carrera profesional  dentro de la empresa, dónde quieres que esté tu empresa en un futuro. Esto demostrará algo muy importante para un entrevistador: involucración o compromiso en el puesto y con la empresa. Acuérdate ”siempre se buscan empleados comprometidos”.

Fuentes:

David C.Berruezo

Lectura: ¿Quién se ha llevado mi queso?  Autor: SPENCER JOHNSON  Enlace El Corte Inglés (Libros)

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