La estabilidad laboral, rol de la empresa y el trabajador

Tener una percepción sobre tí a nivel personal y profesional, puede ayudarte a identificarte en tu puesto de trabajo o localizar las características que debes trabajar para desarrollar y poner en alza tu imagen personal y profesional para mantenerte vigente y asegurarte la tan querida estabilidad laboral.


La estabilidad laboral es algo que todos buscamos en un empleo, suponemos que se trata de una sensación de seguridad que nos será provisto por el empleador, pero, a decir verdad, en la creación de esta seguridad o certeza se conjugan muchos otros factores; algunos de ellos dependen exclusivamente del empleado.

Así, podríamos arriesgar que la estabilidad laboral consiste en el derecho que un trabajador tiene a conservar su puesto de trabajo, pero todo derecho conlleva, intrínseco, una obligación, y en este caso a muy grandes rasgos, se trataría de no incurrir en faltas graves o no admitidas por el empleador.

La garantía de tener ingresos es lo que el trabajador persigue, para poder satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin tener que incurrir en especulaciones o vivir con temor de quedarse sin ingresos por la ruptura del vínculo laboral, sea la causa que fuere.

El régimen de estabilidad laboral ha sido creado para proteger al trabajador en relación de dependencia, limitando la libertad con la que el empleador puede despedir trabajadores de manera arbitraria, causando un constante crecimiento del índice de desocupación y sub empleo que genera inseguridad laboral y económica y la imposibilidad de conseguir una plantilla permanente de trabajadores que conozcan las características del oficio.

Las organizaciones están obligadas a asegurar a sus trabajadores un ambiente laboral adecuado para desarrollar las tareas que se le piden, estas condiciones son amplias e incluyen desde aspectos físicos hasta psicológicos.



Estas exigencias se encuadran en las condiciones de empleabilidad, que obliga a capacitar al personal, otorgar incentivos por productividad, un ambiente laboral adecuado y condiciones estructurales cómodas, entre otras disposiciones. Será la observación de todos estos ítem que permitirán evaluar un trabajo y la productividad de los trabajadores.


Para que una persona pueda gozar de estabilidad laboral será necesario que no pierda su capacidad de innovación y de aportes permanentes a la organización para que sean sus servicios los que se necesiten y así restar importancia a su edad, sexo o cualquier otro condicionante que podría concurrir en una suplantación del trabajador.

Si bien no puede decirse que alguien sea indispensable, el empleado capacitado, puntual, responsable y proactivo gozará de estabilidad laboral porque es útil a los intereses de la empresa en que trabaja; si estas condiciones se alteran, corre peligro su estabilidad.

Por parte de las empresas, como hemos dicho anteriormente, tienen el deber de garantizar que la productividad de un empleado será valorada más allá de otros factores que pueden resultar caprichosos, como el sexo o la edad. Existen muchas empresas que prefieren tener un plantel de empleados masculinos, o recepcionistas mujeres; sin importar cuánto más capaz puede ser una persona del otro sexo.

Así, la estabilidad laboral pasa a ser una cuestión de todos, empresas y empleados que comparten la responsabilidad, derecho y obligaciones de dar y recibir en la medida justa de sus esfuerzos. Cuando ésto ocurre, la estabilidad laboral ni siquiera es un tema de preocupación o debate: los trabajadores hacen su mejor trabajo y las empresas pagan lo mejor que pueden. No hay especulaciones en ninguno de los dos bandos.

Pero, ¿Cómo lograr ser mi propio seguro de estabilidad laboral?

Para ser uno mismo quien pueda conocer y determinar su propia estabilidad laboral, es importante identificar nuestro ”Ancla de carrera”.

Por Ancla de carrera nos referimos a un proceso de auto evaluación desarrollado por el psicólogo Ed Schein que define a la combinación única de las competencias, talentos, valores y motivaciones que una persona percibe de sí misma y que son inherentes a ella.

Y es el ancla de carrera el que está estrechamente relacionado con la percepción de estabilidad laboral, en la medida en que el trabajador pueda evaluar su perfil profesional y definir cuáles son sus capacidades, puntos fuertes y qué le gusta hacer podrá encausar sus esfuerzos para mantener un empleo.

El ancla de carrera permite desarrollar una imagen profesional y crear una carrera ya sea de manera independiente o en relación e dependencia.

Conocer tu ancla de carrera te permitirá evaluar fríamente si tu trabajo es acorde a tus capacidades, si las remuneraciones que percibes son acordes a tus capacidades o si corres riesgo de ser despedido en el corto plazo.

Son unas pocas preguntas que debemos hacernos y contestar honesta y concienzudamente:

  1. ¿Cuáles son mis talentos, aptitudes y áreas de competencia? Y ¿Cuáles son mis debilidades y fortalezas?
  2. ¿Cuáles son mis motivaciones, necesidades, métodos y metas principales de vida? ¿Qué es lo que quiero y no quiero, por qué nunca lo he querido o por qué ya no lo quiero?
  3. ¿Cuáles son mis valores y criterios principales por los que juzgo lo que estoy haciendo? ¿Estoy dentro de una organización congruente con mis valores? ¿Qué tan bien me siento con lo que estoy haciendo? ¿Qué tan orgulloso(a) o avergonzado(a) estoy de mi trabajo y carrera?

Ahora tienes una percepción sobre tí a nivel personal y profesional, puedes identificarte en tu puesto de trabajo o localizar las características que debes trabajar para desarrollar y poner en alza tu imagen personal y profesional para mantenerte vigente y asegurarte la tan querida estabilidad laboral.

Exisen algunas anclas de carrera que nos son comunes a todos los trabajadores, si acaso te cuesta encontrar el tuyo, intenta con uno de estos tipos:

Competencia técnica/funcional. Necesitas aplicar y desarrollar tus habilidades técnico-funcionales Te identificas con colegas de tu sector y te gusta perseguir desafíos relacionados a tu especialidad. No tienes mucho interés en el área administrativa.

Competencia en dirección general. Eres de las personas que necesita escalar posiciones en tu organización, e identificas tu éxito con el de ésta.

Autonomía/Independencia. Sientes la necesidad de mayor flexibilidad para hacer las cosas a tu manera, por lo que te sentirás cómodo(a) en actividades como la enseñanza, la consultaría o en tu propia empresa.

Seguridad y estabilidad. Eres capaz de modificar tus deseos y convicciones para garantizarlas. Aunque no te interesa el nivel del puesto, con tu talento puedes llegar a un alto nivel.

Creatividad empresarial. Tú buscas tu negocio o empresa propia, por lo que empezarás trabajando y aprendiendo de otros hasta que encuentres en la posición de tomar vuelo.

Servicio/dedicación a una causa. Eres capaz de cambiar de empleo y rechazar ascensos con tal de encontrar un empleo que llene tus aspiraciones y vaya con tus valores e ideales.

Exclusivamente desafío. Te aburre lo fácil, por ello buscarás empleos de desafío intelectual, competitividad y en los que puedas múltiples facetas.

Estilo de vida. Tus necesidades personales y familiares están por encima del trabajo, por lo que siempre vas a buscar un balance entre los tres.

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