Estudiar una carrera o aprender un oficio

En general, los oficios se aprenden como parte de una herencia familiar: El padre carpintero que enseña a su hijo la manera de trabajar; el herrero, el mecánico y el trabajador de la construcción; y como la educación es tan temprana, desde muy jóvenes los hijos de estos trabajadores están íntegramente capacitados para hacer el trabajo por sí mismos. Pero, para quien no tiene en su hogar la posibilidad de aprender un oficio, existen escuelas donde se pueden aprender en algunos meses las técnicas de un “oficio”.

escuela_de_oficios

El mundo moderno exige estar preparados. ¿Para qué? Para lo que pueda venir. Es con esta idea que nos preparamos en las mejores universidades, aprendemos idiomas y pagamos másters de perfeccionamiento. Todo ello es porque apostamos a la universalización y sumamos nuestro voto a la creencia de que el idioma Inglés es la lengua universal que todos debiéramos hablar, además de nuestra lengua natal, para poder comunicarnos y hacer negocios con el mundo.

Probablemente, el éxito de nuestra carrera profesional o de nuestra empresa dependerá de que le pongamos o no límites territoriales, culturales o lingüísticos y ello lo vemos en la creciente tendencia de las grandes empresas a contratar, cada vez más, personas de diferentes, religiones, culturas, etnias, idiomas, etc. Se apuesta a la diversidad como fuente de información.

Misma diversidad que no siempre nos guía en la elección de nuestro futuro profesional y que suele llevarnos, recurrentemente, a intentar apuestas sencillas, en campos saturados donde, cuando estemos preparados para competir, la lucha será mucho más popular y difícil que lo que ya lo es hoy.

A decir verdad, mucho hemos hablado de las profesiones que ya no consiguen empleo, porque existen demasiados titulados; en otras ocasiones, esta abundancia de profesionales redunda en un desmejoramiento salarial o, lo que es demasiado frecuente, en una sub ocupación.


Entendemos por Sub ocupación aquél empleo en que una persona se desempeña y cuyas obligaciones o funciones son inferiores al nivel de estudio y preparación que tiene y requiere de muchos menos conocimientos y manejo de herramientas: Abogados que trabajan como recepcionistas en estudios jurídicos, profesores que brindan apoyo escolar y muchos otros ejemplos, abundan.

A pesar de realidades tan cotidianas, nos empeñamos en ir o mandar a nuestros hijos a las aulas, para terminar una carrera universitaria, en especial de las clásicas: doctor, abogado, ingeniero; aquéllos títulos que nos representaron un anhelo juvenil; y no pensamos que, quizás, estamos preparándonos para un fracaso profesional.

Así mismo, cada día, leemos los periódicos y entre artículos periodísticos sabemos de empresarios que se quejan porque no consiguen operarios, personal técnico y otros tipo de trabajadores no educados con el “modo tradicional universitario”, pero sí formados en un “oficio”.

Personal de construcción, cosechadores de uva, herreros, instrumentista quirúrgico y mecánicos. Sabemos que son indispensables pero no se nos ocurre ser uno de ellos.

Muchas de las grandes industrias que conocemos y en las que sólo anhelamos participar como directivos u oficinistas, requieren de este tipo de trabajadores calificados.

oficios tradicionales

De hecho, estos oficios, igual que los médicos y abogados, son clásicos y, difícilmente, se vean en apuros laborales en un futuro cercano; pues sus conocimientos no se enseñan en ninguna universidad y de hecho, hacen faltan.

En general, los oficios se aprenden como parte de una herencia familiar: El padre carpintero que enseña a su hijo la manera de trabajar; el herrero, el mecánico y el trabajador de la construcción; y como la educación es tan temprana, desde muy jóvenes los hijos de estos trabajadores están íntegramente capacitados para hacer el trabajo por sí mismos.

Pero, para quien no tiene en su hogar la posibilidad de aprender un oficio, existen escuelas donde se pueden aprender en algunos meses las técnicas de un “oficio”.

Los cursos para aprender un oficio tienen muchos menos requisitos a la hora de inscribirse, no se necesita haber terminado un nivel de educación o tener conocimientos de ninguna índoles; simplemente, en muchas escuelas, se requiere tener 16 años cumplidos.

Turnos convenientes de mañana, tarde y noche, incluso, para los días sábados y domingos en jornadas intensivas, por si acaso trabajas de lunes a viernes, ayudan a que sea más fácil encontrar el momento para aprender.

En general, las escuelas de oficios disponen de un departamento de empleo que ayuda a los jóvenes a encontrar trabajo o prácticas rentadas en algunas empresas que necesitan de este tipo de trabajadores.

Las Escuelas Taller, Casas de Oficio y Talleres de Empleo nacieron en 1985 y, desde entonces se han convertido en una fuente inagotable de integración sociolaboral, y promueve la recuperación de oficios artesanales y profesiones tradicionales, que estaban prontos a extinguirse.

Así, las Escuelas Taller y las Casas de Oficios funcionan como centros de trabajo y formación donde los jóvenes desempleados reciben formación profesional ocupacional en alternancia con la práctica profesional (trabajo en obra real), con el objetivo de capacitarlos para el desempeño del oficio aprendido y facilitar así su inserción al mundo del trabajo.

Dado que los Talleres de Empleo están incluidos dentro de las medidas de apoyo a la creación de empleo y que se configuran como un programa mixto de empleo y formación, existen requisitos para participar en él. Las personas interesadas deberán estar inscritas en la oficina de empleo, como demandante de trabajo y tener una edad de entre 16 y 25 años.

El Programa de Escuelas Taller y Casas de Oficios y los Talleres de Empleo realizan obras o servicios de utilidad pública o social, con el fin de conseguir un doble beneficio: hacer una práctica profesional y ayudar a la comunidad en la que está inserto; además, como dichas obras o servicios pueden estar relacionadas con nuevos yacimientos de empleo, pueden encontrar allí el trabajo para cuando acaben la formación.

oficios tradicionales

Simultáneamente con la formación y la experiencia se proporciona orientación y asesoramiento e información profesional y empresarial.

Algunos de los cursos que puedes encontrar son:

Relacionados con la Industria:
– Soldadura
– Fontanería
– Electricidad
– Técnico en Construcción

Relacionados con la automoción:
– Mecánica del Automóvil
– Mecánica de Motos
– Mecánica Avanzada del Automóvil

Relacionados con la Salud y la Belleza:
– Auxiliar de Enfermería
– Quiromasaje
– Osteopatía
– Peluquería
– Estética

Relacionados con la Informática:
– Ofimática, Windows e Internet
– Técnico de Reparación de PC’s, Sistemas y Redes
– Máster en Diseño Gráfico y Web

Relacionados con la Hostelería:
– Cocinero

Otros cursos con salida laboral:
– Auxiliar de Guardería
– Auxiliar de Veterinaria
– Azafata (colaborador de Stewardess)
– Agente de viajes (colaborador de Stewardess)
– Diseño de Interiores

Fuente: Escuela de Oficios; Sin dinero; Red de Oficios; INEM

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