Delegar: La Asignatura Pendiente

El aprender y saber delegar es una habilidad que para muchos es una asignatura pendiente. Por temor a que los resultados de los objetivos impuestos no sean cumplidos eficazmente, las personas tienden a centrar el trabajo en ellas mismas, no pudiendo delegar, entre otras cosas, por esa desconfianza. Concretar este arte de delegación, si es bien ejecutado, traerá consigo beneficios para todas las partes involucradas.

Delegar tareas

Delegar tareas

“Quiero delegar pero no puedo”, esta pareciera una de las afirmaciones e inconvenientes que, desde hace tiempo y cada vez más, esta presente en el mundo laboral. Tanto directores, gerentes, jefes y empleados en ascenso, padecen de este “virus” laboral

Delegar es una habilidad que se torna difícil de concretar, ya que implica involucrar a más personas en la realización de alguna tarea u objetivo. Se comparte la responsabilidad de los resultados, y a su vez presupone otorgar mayor libertad a los participes.

Quien esté delegando trabajo, esta traspasando poder, información, responsabilidad y esta confiando en la persona a la que le esta encomendando la tarea, comprometiéndola con el cumplimiento de ella. Llevar a cabo lo recién explicado no es tarea fácil, pero debe ser un hecho concreto.


Muchos consideran que delegar es un problema por que no existe una confianza plena sobre los empleados, temiendo que si la tarea se comparte, los resultados no sean los mejores. De esta manera, se comienza a centrar todo el trabajo en esa persona que no puede delegar, por temor a que si lo hace, las personas a quien haya encomendado la tarea no cumplan de la misma manera a la que hubiera llegado el. Pero esto es totalmente perjudicial para todos, el “delegar” es una habilidad que cuesta mucho, pero hay que aprenderla, tomando el tiempo que ella requiere, de lo contrario, existirán personas con exceso de trabajo, estrés, cansadas, y por otro lado, un equipo de trabajo que realiza tareas rutinarias, sintiendo esta situación dispar.

El problema de no saber delegar

El problema de no saber delegar

Concretar este arte de delegación, si es bien ejecutado, traerá consigo beneficios para todas las partes involucradas. Por una parte, por ejemplo, el Gerente que sepa delegar podrá crecer profesionalmente, siendo los negocios y su trabajo más redituable. Y por la otra parte, el empleado también progresará, tendrá la oportunidad de demostrar que es capaz de realizar lo que se le impone y cumplir con los objetivos que el Gerente le dio.

Un buen delegador, debe actuar con seguridad, delegando hacia personas que tengan la habilidad y capacidad para concretar su propósito, y no diciendo como deben hacerse las cosas, sino que cosas hay que hacer y los resultados que quiere obtener, pero no como llevarlas a cabo. Así, el empleado toma mayor libertad y se estimula por la confianza que le dieron. Y si el problema es el no contar con personal idóneo, hay que contribuir a su formación; enseñarles, involucrarlos, y progresivamente se llegará al momento en que pueda delegarles. El tiempo invertido al principio, se le redituará con extras cuando el momento de delegar sea posible, ya que el esfuerzo de grupo siempre es más que el esfuerzo personal.

Aprendiendo a Delegar 

Para experimentar correctamente esta habilidad personal, hay que aprenderla. La asignación de tareas que se haga deben ser las correctas, y para ello es preciso que se tengan en cuenta ciertos aspectos.

Los primeros surgen de la desconfianza de uno mismo, hay que ir eliminándola. El querer ser uno mismo el que controle todo por temor a que si delega las cosas no saldrán bien, debe dejar de existir. Hay que ser claros y precisos, comunicando y detallando bien los objetivos y resultados que se quieran obtener. Para ello, es recomendable, para esta habilidad, que quien este por delegar tome en cuenta los siguientes recaudos

Selección de la Persona: Se debe elegir cuidadosamente a la persona a quien delegar determinadas tareas. Es menester interiorizarse de sus capacidades, su formación, desempeño hasta el momento, y demás.

Información de la tarea: Es preciso involucrar a la persona tomando en cuenta su opinión al respecto. Para ello, hay que brindarle la información necesaria de lo que se le delegará, remarcando la responsabilidad que se le esta otorgando y los beneficios de ella. Y que, seguramente, con buenos resultados en lo encomendado estará mejor posicionado para futuras promociones, aprenderá más, etc.

Delegando funciones

Delegando funciones

Hacer pública la delegación: Esto es importante para que el empleado sienta más responsabilidad y, a su vez, mayor libertad para trabajar sobre lo encomendado, ya que contará con la autoridad para moverse en pos del objetivo impuesto.

Imponer tiempos: Marcar limites temporales ayudarán a que el empleado sepa que tiene que entregar el trabajo en una fecha precisa. De nada ayuda que le digan: “haz esto lo más pronto posible”, “lo necesito para ayer”, etc, hay que marcar momentos precisos. Aunque esto dependerá, claro esta, del contexto laboral de cada lugar. Un adicional positivo y necesario esta en poner fechas de revisión de los objetivos, ahí se ira viendo el progreso de la tarea, y tú, delegador, demostrarás que sigues en tema, que estas involucrado y que el objetivo no era sacarte algo de encima.

Postura constructiva: El seguimiento que se haga, es importante que se lo encare de una manera positiva. En caso que algo este erróneo, se debe preguntar acerca de ello, interiorizarse más en ese punto, generando una situación constructiva al respecto.

Brindar recursos y apoyo: El empleado debe contar, adicionalmente de una detallada información de la tarea, de una guía o consejos para hacer frente al objetivo, como también se lo debe apoyar en el progreso de la tarea, pero no solucionarle el asunto.

Postura final: Cuando el objetivo sea cumplido por el empleado, será necesario un reconocimiento, unas palabras halagadoras lo motivarán. Por el contrario, si el empleado no ha llegado a cumplir la tarea, tú eres el responsable final y debes asumir dicha responsabilidad. 

Espero el articulo les haya sido de utilidad y empiecen a implementar el arte de Delegar. Muchos son quienes se llevan trabajo a casa, se quedan horas de más en la oficina, dejan otras actividades de su vida por exceso de trabajo, y muchas veces es por esta habilidad poco desarrollada que se tiene. Aprender a delegar será provechoso para todos los participes.

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