Cuando el cansancio y el estrés se llaman Karoshi

Las muertes más comunes que ocasiona el karoshi son por hemorragia cerebral o insuficiencia cardíaca o respiratoria, y las mismas son repentinas, sin dar señales o avisos, aunque, ciertamente, es un mal que se va incubando progresivamente debido a la fatiga, el estrés y el cansancio físico y mental que son consecuencia de jornadas laborales excesivamente intensas y extensas.

karoshi

El agotamiento físico y mental del que hemos hablado anteriormente mata a 10 mil japoneses al año y es conocida en Oriente como la enfermedad del karoshi.

El primer caso de karoshi que se registró fue reportado en 1969 y se trató de un empleado de 29 años que trabajaba en la sección de embalaje de un periódico de gran tiraje y que falleció de un ataque cardíaco luego de trabajar más de un mes sin descansar un solo día.

En esa época y sin ningún antecedente de la enfermedad, el caso fue llamado “muerte súbita ocupacional”, sin embargo, promediando los años 80, momento en el cual existía un apogeo de la burbuja económica, se registraron numerosas muertes de ejecutivos y hombres de negocios de grandes empresas transnacionales, que fallecían sin aparente causa de enfermedad previa, accidente o antecedentes genéticos.

Inicialmente, el karoshi no fue reconocido como una enfermedad o consecuencia laboral, y solo después de mucho presión de las organizaciones civiles y de los familiares de las víctimas se consiguió que desde 1987, el Ministerio de Trabajo comenzara a publicar estadísticas sobre este fenómeno que cobra muchas vidas al año.



Si bien el karoshi fue un mal que comenzó afectando a los trabajadores fabriles en la década del 70, hoy en día son los ejecutivos, empleados de oficina y funcionarios públicos de entre 35 y 50 años los más atacados por el mal.

Las muertes más comunes que ocasiona el karoshi son por hemorragia cerebral o insuficiencia cardíaca o respiratoria, y las mismas son repentinas, sin dar señales o avisos, aunque, ciertamente, es un mal que se va incubando progresivamente debido a la fatiga, el estrés y el cansancio físico y mental que son consecuencia de jornadas laborales excesivamente intensas y extensas.

Pero no sólo el estrés del trabajo en sí, también los viajes al trabajo, las condiciones en que se viaja y la duración de los traslados incidn directamente en el nivel de estrés que puede padecer un trabajador y que puede culimnar en una muerte.

Y no sólo se producen muertes súbitas por esta enfermedad, sino que además de cobrarse miles de muertes al año debemos sumar a la lista los suicidios a que conduce la enfermedad.

De acuerdo con el Consejo Nacional de Defensa de las Víctimas de Karoshi, las muertes ocurren en todo tipo de industrias, desde plantas de montaje de maquinarias y autos hasta empresas públicas, bancos y restaurantes, en todos los niveles jerárquicos, pues en cualquiera se uede sufrir estrés y agotamiento mental.

El agotamiento mental es un estado de pérdida de las capacidades mentales que se genera a causa de cansancio e incluso, por enfermedad y que afecta a los trabajadores que están expuestos a un gran estrés así como a jefes muy exigentes o metas propias demasiado lejanas e inalcanzables.

Algunos de los síntomas del agotamiento mental son la falta de entusiasmo, el desinterés y carencia de motivación aunque, en casos de mayor gravedad esta patología puede ir acompañada de palpitaciones, ansiedad, nerviosismo, náuseas, irritabilidad y hasta trastornos del sueño.

El agotamiento mental también es conocido como agotamiento nervioso y depresión nerviosa, pero una palabra moderna lo hace aún más conocido entre los trabajadores que sufren estrés: “Surmenagge”.

¿Pero cuáles son las causas de este agotamiento mental o surmenagge?

1- Tener una constante e innecesaria prisa.
2- Falta de orden y planificación en las laborales.
3- Músculos en contínua tensión.
4- Hablar sin cesar y en un tono de voz muy alto.
5- Monólogo interior constante que indica que se piensan demasiadas cosas a la vez que se ejecutan otras tantas.
6- Reacción emocional exagerada ante situaciones que ameritan un enfoque racional.
7- Exceso de estímulos ambientales.
8- Imaginación aprehensiva y temerosa.
9- Hábitos de alimentación, sueño, recreación y trabajo irregulares.
10- Adicciones de cualquier índole: alcohol, cigarrillo o drogas.
11- Indisciplina mental, falta de enfoque y concentración.

Al parecer, la solución al problema está en el mismo sistema de trabajo japonés y nada tiene que ver con incapacidad o conflictos que el trabajador no consigue resolver acertadamente. De hecho, se logro determinar que los sistemas de trabajos por turnos semanales día/noche, la inmensa carga laboral, las horas extras ‘voluntarias’ y el estrés por la responsabilidad son la causa de este tipo de muertes súbitas.

Hoy en día y ante la lluvia de demandas por esta enfermedad, para que los tribunales acepten una demanda por karoshi, la víctima debe haber trabajado por lo menos cien horas extras en el mes previo al colapso, mientras que cualquier accidente (automovilísticos, caídas, etc.) que el trabajador pueda sufrir como consecuencia de la fatiga es considerado karoshi, aun si este no se produce dentro del lugar de trabajo.

El término karoshi no solo designa las muertes por sobrecarga laboral, sino también se aplica a las de personas que se suicidan debido al estrés, o que luego de sufrir un infarto o un derrame cerebral deben sufrir las secuelas de por vida.

Así, existen reglas bastante específicas y estrictas para poder especificar que se trata de esta enfermedad; entre estas reglas se incluye que la víctima haya trabajado 24 horas continuadas antes de su muerte, o un mínimo de 16 horas durante cada uno de los siete días anteriores al deceso.

¿Cómo evitar el cansancio mental o karoshi?

La mejor forma de prevenir esta enfermedad es organizar y priorizar el trabajo así como tomar una descanso de al menos unos minutos cuando la persona sienta que es necesario, la recreación y una alimentación saludable son también elementos importantes para evitar la fatiga mental.

Para evitar la fatiga causada por la rutina debemos estimular la creación de neurotransmisores para conseguir mayor agilidad mental.

Dado que el cerebro es un músculo y como muchos otros músculos de nuestro cuerpo puede ejercitarse para conseguir una optimización en sus funciones y una mayor rapidez de respuesta.

Una buena manera de mantener el cerebro alejado de la rutina es ejercitarlo a diario confeccionando crucigramas, ejercicios mentales, lectura y todo aquello que pueda estimular el uso de lo sentidos y la aplicación del pensamiento racional.

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