Phishing, una caja de pandora

Spam

Ejemplos de spams imformáticos.

Es algo que no ha desaparecido ni se ha mantenido igual, sino que se ha duplicado. Hablamos de los correos basura, también llamados spam, y que circulan por toda la red. Eso significa que cualquiera puede recibirlos y cualquiera puede ser víctima de ellos. Basta con tener una cuenta en Hotmail para que nos lleguen cada día uno o dos correitos prometedores que nos incitan a clicar sobre ellos para leer lo que viene después. Pero no sabemos que si lo hacemos, estamos abriendo la caja de pandora. En ellos no hay nada, son mensajes vacíos cuyo único atractivo reside en el concepto inicial del mensaje, luego se nos abre bien una dirección extraña, algún enlace rarísimo o mera publicidad engañosa que no tiene nada que ver con lo que esperábamos encontrar. Lo malo es que ya no hay vuelta atrás. Acabamos de caer en la trampa.

Ahora que buscar empleo está tan de moda, al igual que Internet y todas las redes sociales, es habitual suscribirse a páginas, enviar currículums y esperar contestaciones vía e-mail. Eso favorece que cualquier correo que llegue a nuestra bandeja de entrada con la apariencia de «oferta de empleo», caiga como una tentación en nuestras manos y tendamos a abrirlo sin pensar. ¡Cuidado! No es más que un fraude engañoso. Es lo que ha venido a llamarse «phishing«, que viene a pronunciarse como la palabra inglesa «fishing», que significa pescar, y en nuestro caso, nosotros somos los peces que picamos el anzuelo. Hacer phishing es, lógicamente, un delito cibernético que consiste en robar tu identidad y adquirir información confidencial de forma fraudulenta (bien averiguar una contraseña, información sobre tarjetas de crédito u otra información bancaria). El estafador, llamado phisher, aparenta ser alguien de confianza a través de un comunicado, normalmente un correo electrónico.

A partir de ahí pueden pasar varias cosas. Si es un spam tradicional, puede que simplemente al abrir el correo nos encontremos publicidad sobre algún producto que no nos interesa. Eso sería lo mejor. Pero también puede ser que nos aparezca algún enlace malicioso, mientras no lo pinchemos tampoco pasará nada. Lo peligroso aumenta en aquellos correos con virus adjuntos que se desatan en el momento que abres el mensaje y te infectan el ordenador. Finalmente, y lo que puede resultar más grave, es acabar pescado por un phisher. Una persona te ofrece un puesto de trabajo maravilloso, con importantes beneficios y todo hecho desde casa. Para darte de alta en la empresa, se te pide rellenar un formulario aparentemente sencillo donde consta, entre otros datos, tu número de cuenta bancaria. Aquellas personas que aceptan la oferta se convierten automáticamente en víctimas que incurren en un grave delito inconscientemente: el blanqueo de dinero obtenido a través del phishing. Todo un fraude laboral.

Todo esto configura el llamado «correo no deseado«, que sigue dominando la red, a pesar de todas las medidas adoptadas para controlarlo. Según datos del Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (Inteco), España sigue teniendo cifras muy altas e incluso este tipo de mensajes puede llegar a la mitad de la totalidad del correo, pues, se calcula entre un 35 y un 50 por ciento de este total. Hay que tener cuidado especialmente ahora que se acerca la navidad, pues los creadores de spam se ponen las pilas con el fin de año y comienza un correo masivo no deseado. Seamos precavidos, dotémonos de un buen antivirus y, en última instancia, también podemos crear listas negras para suprimir todo correo desconocido.

Fuente: europapress.es

Foto: segagman

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...