¿Cómo será el 2030?

India

India es uno de los países que crecerá espectacularmente en 2030.

A menudo soñamos o nos imaginamos cómo sera el futuro. Suena tan distante a nosotros y suceden tantas innovaciones a corto plazo que el planeta podría cambiar tanto que no lo reconoceríamos dentro de un siglo. Hablamos de cambios en la forma de vida, en el transporte, en la tecnología, en todos los campos de la ciencia. Pero hay un aspecto igual de importante que persistió antes, persiste hoy y persistirá el día de mañana. El trabajo. ¿Cómo estará el empleo en 2030? Las estadísticas no son demasiado buenas para los españoles. No se trata de ninguna divagación sin fundamento, sino de un estudio realizado por la consultora Hays en colaboración con Oxford Economics.

Nos quejamos de que en la actualidad la oferta de empleo escasea frente a una abrumadora demanda de la población española, que las condiciones de trabajo no son las más óptimas, que los sueldos no hacen más que reducirse. Todo apunta a que de aquí a dos décadas, el problema laboral podría ser todavía peor cuando la envejecida España compita en los mercados con las potencias emergentes como la imperiosa India o países latinoamericanos como Brasil. Cuando esto ocurra, nos hallaremos inmersos en la llamada “economía global”, en la que tendremos que hacer frente a los nuevos desafíos tanto para los trabajadores, como para las empresas y los gobiernos del mundo entero.

Hay algunos países que llevan la delantera desde hace unos cuantos años y no dejan de crecer económicamente. China ya es la primera potencia mundial, por encima de los EE.UU., beneficiada por la crisis económica y su capacidad para comprar deuda pública en otros países. India, con una enorme población, crece a pasos agigantados. Una idea que lo refleja: en el año 2030, contará con 241 millones de trabajadores más, mientras que España solamente contabilizará un aumento de 3 millones de personas. La diferencia es tan abismal que asusta. Y lo mismo ocurrirá con otros países como Pakistán, Nigeria o Bangladesh que han despertado de su letargo.

Los datos se recrudecen porque el estudio de Hays refleja que la población será todavía más vieja dentro de dos décadas. La pirámide demográfica española continuará estrechándose en su base de población juvenil y la edad media de la población activa, que actualmente oscila entre los 30 y 45 años de edad, pasará a estar en 2030 entre los 40 y los 65 años. Por si fuera poco, trabajaremos más y cobraremos menos pensión. No es la primera vez que oímos todas esas declaraciones que confirman que los españoles trabajan poco y que no somos en nada productivos porque caemos en la desconcentración. Está claro que con los datos expuestos aquí, cada vez habrá más personas mayores y, en consecuencia, más jóvenes que tendrán que cuidar de ellas. La edad de jubilación tenderá al alza y se situará entre los 65 y 70 años en los países desarrollados para mantener la competitividad y tener una economía sostenible.

El futuro laboral se encontrará en los trabajos interaccionales, aquellos más cualificados y que más formación y experiencia requieren. En los últimos 20 años han aumentado un 7% los empleos que requieren más preparación, mientras que los ‘medio cualificados’ han experimentado un crecimiento de sólo el 2%. El perfil del trabajador para las economías desarrolladas será joven, más competente que cualificado y con buena salud para desarrollar su trabajo en los sectores más físicos de la economía.

Esto es lo que se avecina. Un frente laboral de sombras y penumbras, lleno de inquietudes para los españoles: poca creación de empleo, mucho trabajo, mucha formación y menos pensión para los jubilados. Será mejor que no nos sigamos quejando.

Fuente: elmundo.es

Foto: Dainis Matisons

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