Ventajas del teletrabajo

teletrabajo

Hace algo más de una década que se viene hablando con insistencia del teletrabajo como una alternativa ventajosa a los procedimientos de trabajo tradicionales. Sin embargo, muchas han sido las expectativas generadas y, en la práctica, las empresas y profesionales que se benefician ya del potencial del teletrabajo constituyen aún una minoría, aunque ésta no pare de crecer.

La implantación del teletrabajo en nuestro país está viéndose condicionada por la concurrencia de una serie de hechos y factores de consecuencias, a veces, desiguales y contradictorias, entre las cuales cabe subrayar las siguientes:

  • La ausencia de leyes específicas que lo regulen.
  • La falta de conocimientos de empresas y profesionales sobre los procedimientos para la aplicación y desarrollo del teletrabajo.
  • La deficiente calidad y el alto precio del acceso a Internet en España.
  • La desconfianza recíproca (entre empresas y empleados) respecto de las relaciones laborales virtuales o a distancia.
  • La considerable diversidad o heterogeneidad de situaciones que pueden darse en los empleados que teletrabajan: asalariados teletrabajadores a tiempo parcial o completo, autónomos dependientes de un único cliente/empresa, autónomos con varios clientes, comerciales o comisionistas que desarrollan su actividad a través de Internet, teletrabajadores en la llamada economía sumergida, etc.

En cualquier caso, nos parece razonable que muchas de las personas que buscan empleo tomen en consideración el trabajo a distancia como una posible opción para acceder a actividades profesionales remuneradas.


Comencemos por definir qué es el teletrabajo. Se considera teletrabajo a cualquier actividad profesional en la que se cumplen simultáneamente los siguientes requisitos:

  • La actividad profesional se desarrolla fuera de las instalaciones del centro de trabajo, habitualmente en el propio domicilio del empleado.
  • La herramienta de trabajo fundamental es la informática, los ordenadores.
  • El intercambio de información entre profesional y empresa se realiza a través de Internet. Ello comporta que las instrucciones se reciben a través de Internet (correo electrónico, mensajería instantánea, intranet, etc).

teletrabajo_02En el Acuerdo Marco Europeo sobre Teletrabajo se define inicialmente a esta modalidad de actividad como “una forma de organización y/o de realización del trabajo, utilizando las tecnologías de la información en el marco de un contrato o de una relación de trabajo, en la cual un trabajo que podría ser realizado igualmente en los locales de la empresa se efectúa fuera de estos locales de forma regular”.

En los últimos meses, se ha vuelto a hacer referencia al teletrabajo con especial insistencia, al interpretarse como un instrumento con capacidad para mejorar la conciliación entre la vida laboral y familiar. Parece cierto que esta modalidad laboral puede facilitar el acceso al empleo y el desempeño de ciertos colectivos que, a priori, deben superar ciertos escollos, como por ejemplo:

  • Personas que han de atender a familiares en su propio domicilio, como los hijos, padres ancianos, discapacitados, etc. En estos casos, el teletrabajo puede propiciar que las obligaciones laborales y las familiares resulten más fácilmente compatibles.
  • Personas que viven en zonas alejadas de los centro de trabajo potenciales.
  • Discapacitados con dificultades para desplazarse a los centro de trabajo.
  • Profesionales autónomos o independientes que han de simultanear la prestación de servicios a distintos clientes, con la consiguiente dificultad para organizar su agenda y sus desplazamientos.

De hecho, suelen relacionarse una serie de ventajas que un profesional puede obtener si opta por el teletrabajo como procedimiento para desarrollar su actividad laboral:

  • Reducción de los desplazamientos al y desde el trabajo, lo que supone un ahorro de tiempo y dinero, y una reducción del cansancio o fatiga.
  • Mayor flexibilidad del horario laboral, que permite al teletrabajador organizar sus horas de trabajo y adaptarlas a sus necesidades personales.
  • Mayor autonomía; para aquellas personas con un carácter independiente y que les gusta asumir responsabilidades, el teletrabajo les permite disfrutar de un mayor grado de autonomía.
  • Una mayor libertad en temas personales menores como el vestuario y las relaciones con compañeros de trabajo.

También las empresas pueden encontrar ventajas si se deciden por el teletrabajo para articular, al menos, parte de su actividad:

  • Reducción de los costes fijos de la empresa, como gastos de alquiler y mantenimiento de oficinas en las zonas céntricas de las ciudades o los gastos relacionados con el desplazamiento de los empleados.
  • Flexibilidad en la organización de las tareas de los empleados que puede permitir una mejor adaptación a un entorno cambiante, e incluso complejo.
  • Retención de buenos empleados y profesionales que, de no existir la posibilidad del teletrabajo, podrían verse obligados a abandonar la empresa.
  • Mejora de las oportunidades de selección de empleados al poder contratar a trabajadores que desean trabajar en sus casas o cuyo lugar de residencia habitual esté lejos de la empresa.
  • Incremento de la productividad de la empresa, ya que está comprobado que el teletrabajo aumenta la productividad de los teletrabajadores, respecto al trabajo en la forma tradicional o presencial.
  • Reducción de los desplazamientos en coche, con la consecuente reducción de la emisión de CO2 a la atmósfera, de la emisión de ruidos y de la congestión del tráfico. Ello redundará en eventuales compromisos de la empresa con la sociedad y su correspondiente Responsabilidad Social Corporativa.
  • Mejor funcionamiento de los transportes públicos por menor demanda, hecho que también repercutirá en la Responsabilidad Social Corporativa.
  • Menor influencia de situaciones extremas, como huelgas de transporte e incidencias del clima.
  • Reducción de los costes relacionados con inmuebles para el desarrollo de la actividad (alquileres, amortizaciones, etc).
  • Reducción de los costes derivados del consumo de energía (consumo de equipos informáticos, climatización.
  • Reducción de los costes imputables a limpieza y mantenimiento de inmuebles.
  • La empresa únicamente retribuirá el tiempo productivo, es decir, el trabajo realizado, siendo responsabilidad del empleado la organización de su agenda para conseguir la satisfacción de objetivos en cada período temporal.

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En cuanto a los profesionales a los que se puede aplicar el teletrabajo, podemos acotar como característica principal el hecho de que deben desarrollar funciones, tareas y operaciones muy relacionadas con el tratamiento de la información. Con carácter general, se citan cuatro grupos de trabajadores a los que se les podría aplicar el teletrabajo:

  • Los que trasladan la información de un soporte a otro (transcriptores de datos, grabadores de datos).
  • Los que gestionan la información (agentes de seguros, contables, documentalistas, etc).
  • Los que producen o generan información (periodistas, investigadores, redactores editoriales, analistas y programadores).
  • Los que deben mantener relaciones con una clientela local (oficinas de información, ventas por correspondencia y por teléfono).

Por último, queremos subrayar que no todas las personas presentan el perfil adecuado para poder desarrollar su trabajo fuera de las instalaciones de la empresa y sin contacto continuo con sus compañeros, ya que se requieren una serie de destrezas y rasgos de personalidad que deben posibilitar la realización del trabajo en situación de relativo aislamiento. No obstante, hemos querido dejar claras las innumerables ventajas que la práctica del teletrabajo puede deparar a amplios grupos de profesionales y empresas, y que lo convierten en una alternativa más que válida para la búsqueda de empleo y el desempeño profesional.

Fotos: Flickr

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