Un tema clave en los negocios: La competitividad

Muchas veces se ha escuchado hablar de competitividad y así como las empresas necesitan alcanzar un nivel adecuado el estado es como una gran empresa en la que se necesita la confluencia de una serie de factores que hagan posible un nivel de adelanto. Pero ¿Qué es la competitividad? El mejor análisis que se puede hacer de esto con el objetivo de encontrar soluciones adecuadas para su buena aplicación la encontramos como ya se dijo en una empresa. A diario en los trabajos se busca un elevado índice de competitividad porque lo que necesita toda empresa u organización es producir. Esta es una palabra clave para todo lo que deriva de competitividad. Produciendo es cuando una empresa logra las ganancias que son el objetivo final de su tarea.

Muchas veces se ha escuchado hablar de competitividad y así como las empresas necesitan alcanzar un nivel adecuado el estado es como una gran empresa en la que se necesita la confluencia de una serie de factores que hagan posible un nivel de adelanto. Pero ¿Qué es la competitividad? El mejor análisis que se puede hacer de esto con el objetivo de encontrar soluciones adecuadas para su buena aplicación la encontramos como ya se dijo en una empresa. A diario en los trabajos se busca un elevado índice de competitividad porque lo que necesita toda empresa u organización es producir. Esta es una palabra clave para todo lo que deriva de competitividad. Produciendo es cuando una empresa logra las ganancias que son el objetivo final de su tarea. Pero creo que todos estamos de acuerdo en que la producción es el fruto de una serie de elementos. Como ya se sabe hay frutos buenos y frutos malos. Para lograr una buena ganancia y la seguridad de seguir produciendo se debe tener en cuenta una buena producción que cumpla con ciertos requisitos: calidad, buen servicio, buena imagen, entre otros. Esto es a lo que se llama ser competitivo.

De modo que si se pregunta, ¿Qué significa la competitividad? Se podría: competitividad es el alto nivel al que ha llegado una empresa, teniendo una serie de ventajas corporativas, que le permitan mantenerse en la cima de su rubro sobre otras empresas, ventajas que se logran gracias al buen desarrollo en cuanto a la calidad del trabajo, del grupo humano, el correcto cumplimiento de funciones, que le permitan además de producir las ganancias necesarias, dar una buena imagen y servir de ejemplo a otras empresas. Este concepto es aplicable también a las instituciones, organizaciones y países.


Foto: LogisticPack

Como se ha dicho, las ventajas no nacen solas sino a la buena práctica del trabajo y del buen grupo humano que se junte para hacer posible todo esto. Así tenemos que, para lograr la competitividad o ‘excelencia’ como también se le conoce es necesario la buena actuación de todos los personajes que trabajan por un bien común. Todos los accionistas, directivo, empleados, acreedores y hasta clientes forman parte de una misma máquina locomotora que debe avanzar hacia un solo lugar.

Existen una serie de factores que utilizan los que dirigen una empresa para lograr una buena competitividad. Pueden ser en realidad muchos como la inteligencia, buena planificación, el establecimiento de mera importantes a corto, mediano y largo plazo, capacidad de liderazgo, las herramientas de logística adecuadas para conseguir realizar un trabajo con comodidad (rápido y eficiente), y hasta un capital fuerte y bien establecido del cual apoyarse en todo momento. Son muchas las razones, todas ellas son clave de un buen proyecto laboral que pretende lograr una alta competitividad. Y a todo ello se le llama también una buena ‘planificación estratégica’ de ahí nacerá una buena filosofía, formal, fuerte y difícil de quebrantar.

La competitividad es interna y externa. La interna, como se ha podido ver, es toda aquella que funciona para lograr el máximo rendimiento de los recursos que están disponibles en nuestra empresa, acá el intento de competir no es contra la competencia externa sino contra uno mismo, contra nuestras propias limitaciones, conflictos y disputas que se puedan generar en nuestro entorno.


Foto: Centro de Competitividad

La externa en cambio está orientada en sentido de adentro hacia fuera, para que los logros de la organización a la que pertenecemos y estos solo se dan una vez que seamos mejores que los demás, mientras vendamos buenos productos, mientras vendamos una mejor imagen hacia el mercado del rubro al que pertenezcamos. Aquí entran a tallar el grado de innovación que tengamos en nuestro trabajo, el dinamismo de nuestra industria o herramientas productoras. Una vez alcanzado se verá cuál es la que ha alcanzado una gran competitividad, cuál es la que ofrece y tiene en sí misma todo lo que las demás no tienen, esas cosas por las que se ha logrado estar en la cima. Pero mucho cuidado, la competitividad no acaba ahí, se deberá demostrar que lo conseguido no fue producto de la suerte, pues si se ha conseguido con mucho esfuerzo, de igual modo se puede perder, el esfuerzo terminará y solo los inteligentes lograrán innovar para imponerse nuevamente como la mejor.

En el caso de los estados, existen también una serie de factores que al empezar por las personas y terminar en la buena imagen al exterior, es evidente que existe una comunión entre estas dos áreas: la de las empresas y la de los estados, que abarcan factores como la política socioeconómica, fortalecimiento de las instituciones públicas, producción, transparencia, integridad, entre otras. Existe una opinión bastante conocida sobre el papel de los gobiernos en el manejo del estado. Se suele decir “El manejo del estado es mucho más complicado, pues la gran diversidad de instituciones que agrupa, lo hace perder el control directo sobre ellas”. A tal afirmación se podría decir que es cierto, el estado es como una enorme empresa que puede perder el control de sus instituciones públicas, que pueden llegar a sumergirse en la corrupción, el nepotismo, la indiferencia a las doctrinas y políticas de estado, y puede avivar los más terribles intereses que con mucha pasión se entregan al lujo y al confort proporcionado por el dinero fácil. Sin embrago es posible establecer una serie de pautas que como en toda empresa se logran generalizar para tener una base sólida de lo que significa conseguir la excelencia, la buena competitividad.

Algunos estudiosos afirman que las acciones de refuerzo se deben llevar a cabo en busca de ciertas mejoras en: La estructura de la industria turística, permitiendo lograr una buena imagen del país. Las estrategias adecuadas de las instituciones públicas que deben ser conocidas por todos y cuyos objetivos estén bien planteados. La competencia entre empresas, tanto públicas como privadas. Las condiciones y los factores de la demanda y los servicios de apoyo asociado.


Foto: Corporación Zajama

Reforzando todos estos puntos se podría tener un avance en el refuerzo de la competitividad de un país, según algunos analistas. Lo importante como se dijo, es la productividad: si un país, como las empresas, producen de forma inadecuada ese producto no será duradero sino perecible. Debe tener todos los actores básicos de un producto de calidad, solo así permanecerá de forma firme en el tiempo, de eso se trata la competitividad.

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