La clave de la producción es la motivación

No por gusto existen las charlas de motivación. Existen más charlas y libros de motivación que de una buena inversión, estrategias o ¿Y esto por qué? Es muy simple, porque es la clave del éxito en toda la vida y obviamente de una empresa. Actualmente esa es la razón por la que una empresa logra una productividad superior. En Japón por ejemplo se ha llegado hasta tal punto en motivar a sus empleados que durante el trabajo les permiten un tiempo para dormir y recibir una sesión de masajes.

No por gusto existen las charlas de motivación. Existen más charlas y libros de motivación que de una buena inversión, estrategias o demás temas ¿Y esto por qué? Es muy simple, porque es la clave del éxito en toda la vida y obviamente de una empresa. Actualmente esa es la razón por la que una empresa logra una productividad superior. En Japón por ejemplo se ha llegado hasta tal punto en motivar a sus empleados que durante el trabajo les permiten un tiempo para dormir y recibir una sesión de masajes. Increíble, pero cierto!

La motivación de los trabajadores da excelentes resultados a la empresa eso está más que comprobado. Pero existen muchos tipos de motivación que van desde las motivación de aspecto económico hasta espiritual.

Partamos de una palabra clave, las necesidades. Un trabajador se encuentra laborando en una empresa debido a que tiene necesidades que quiere satisfacer, es el principal motivo. Si bien son muchas las necesidades mientras más de estas se cubran, el trabajador se sentirá más motivado. No es suficiente quedarnos en el simple concepto de que la motivación es dar aliento constantemente. Decir: vamos, tú puedes, ese es solo un parte, incluso el mismo empleado se lo puede decir a sí mismo sin necesidad que otro se lo esté diciendo. Por eso entendamos que motivar es sinónimo de cubrir necesidades.


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Tal como lo explica el psicólogo humanista Abraham Maslow, celebre entre otras cosas por la creación de la Pirámide de Maslow, las necesidades del ser humano se dividen en cinco y estas están ubicadas en una pirámide en cuya base se ubican las necesidades primarias mientras que ubicadas más arribas están las que le siguen. En la base, como se dijo están las necesidades fisiológicas, un escalón más arriba están las necesidades de seguridad (seguridad y protección), le siguen las necesidades de aceptación social (afecto, amor, pertenencia y amistad), más arriba las necesidades de autoestima (autovalía, éxito y prestigio) y en la cima se encuentran las necesidades de autorrealización (de lo que uno es capaz, autocumplimiento).



Se supone que para que una persona ostente las necesidades de autorrealización debe haber o creído haber satisfecho las anteriores mencionadas. Algunos otros estudiosos dividen las necesidades en distinto orden, pero en sí no distan mucho de lo que explicaba Maslow. Maclelland por ejemplo las divide en tres: necesidad de pertenencia o afiliación, necesidad de realización o logro y necesidad de poder o control. Sin embargo la forma es lo de menos. Para una correcta motivación se debe tratar de cubrir en parte estas necesidades.

Podemos hablar de las primarias y de la de seguridad por ejemplo. Un trabajador necesita alimentarse, vestirse, eso forma parte de una necesidad y ese el uno de los motivos principales por los que trabaja. Nótese que el aspecto económico comienza a funcionar, es inevitable. En cuanto a la seguridad, una persona necesita trabajar para ganar dinero y adquirir un seguro de vida y de salud que le permita estar seguro de que el futuro no lo agarrará con las manos vacías. Necesita la seguridad de estar en planilla sabiendo que es difícil que lo boten sin ningún motivo justificado. La misma seguridad que otorga estar en un trabajo habla por si sola. Es evidente que el empleador tendrá que tratar de cumplir con estos requisitos básicos para motivas a su trabajador ya que una vez que sienta ‘la seguridad’ podrá trabajar con mayor gusto.

Ahora bien, el aspecto económico es vital pero es necesario no permitir que este se convierta en lo primordial para conseguir una buena producción laboral. Si entregamos motivaciones económicas constantes no estaría mal, claro, siempre que se pudiera, lo malo es que los empleados suelen acostumbrarse y lo toman como un derecho adquirido el tener que estar recibiendo premios y aumentos de sueldo.


Foto: Trabajando.com

Felizmente el trabajador también necesita la motivación para cubrir sus necesidades de aceptación social, autoestima y autorrealización para ellas existen una serie de recomendaciones. Es importante hacer que nuestros trabajadores se sientan parte importante de la empresa, eso aumentará su autoestima, los hará sentir parte de la empresa (aceptación y pertenencia) y además los hará sentir autorrealizados sabiendo que su labor es gracias a su trabajo y a sus estudios. Por eso es importante que el jefe les dedique un tiempo a sus trabajadores para escucharlos y comentarles los últimos movimientos de la empresa. Así se sentirán involucrados con el proceso. Es importante celebrar sus éxitos dando muestras de gusto por su labor. Se debe se siempre agradecido cuando les solicitemos algo. Sería importante también que se creen alianzas con el trabajador sobre una forma expresa de trabajo.

Otro de los objetivos es cuidar el ambiente de trabajo: un trabajador siempre se sentirá motivado cuando tenga buenos compañeros, cuando entre ellos mismos se dan la mano. Por eso es importante fomentar las prácticas solidarias. Decir por ejemplo: “Me gusta porque en esta empresa ustedes se apoyan mutuamente, eso me gusta que sean buenos compañeros por sobre todo”, eso les dará el deseo de seguir trabajando con fuerza.

Al compenetrar más las tareas de la empresa con la de los trabajadores ellos sentirán que están logrando cosas importantes y los logros generales los tomarán como suyos, incluso hablarán con gusto con sus amigos y familiares sobre las actividades y el crecimiento de nuestra empresa y en nuestro centro laboral. Es importante que el trabajador se sienta orgulloso de trabajar en un lugar que si bien puede no ser tan prestigioso, está luchando para serlo. Los incentivos tanto económicos como morales forman parte importante de una motivación, pero aun así no es necesario basar la mayor parte en el dinero.


Foto: ElEconomista.es

Algunos expertos como James A. F. Stonner, R. Eduard Freeman y Daniel A. Gilbert Jr. señalan que “los gerentes y los investigadores de la administración llevan mucho tiempo suponiendo que las metas de la organización son inalcanzables, a menos que exista el compromiso permanente de los miembros de la organización”.

Dándoles todos los recursos necesarios y mientras que sepamos que nuestros trabajadores tienen tantas necesidades como nosotros mismos, todo marchará muy bien.

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